Morirse también cuesta más caro: el precio de los funerales se dispara en Chequia

El coste de los funerales en la República Checa ha aumentado de forma notable en los últimos años debido al encarecimiento de la energía, los materiales y la mano de obra. Los servicios funerarios suponen ya una carga económica para muchas familias y la cremación se consolida como la opción más asequible y elegida.

Los precios de los servicios funerarios en la República Checa han experimentado un incremento significativo en los últimos años. Factores como el aumento del coste de la energía, los materiales y la mano de obra han provocado que organizar un funeral sea cada vez más costoso, alcanzando en muchos casos decenas de miles de euros.

Según datos de la Asociación de Servicios Funerarios, el precio medio de un funeral se sitúa actualmente entre 480 y más de 2000 euros, dependiendo de los servicios contratados y del tipo de ceremonia. En los últimos cinco años, el coste total de los funerales se ha incrementado aproximadamente un 25%, de acuerdo con David Borovička, director ejecutivo del servicio funerario ELPIS y miembro del comité de dicha asociación.

Foto: Filip Jandourek,  Český rozhlas

Así, la cremación se ha consolidado como la opción preferida por la mayoría de la población. En la actualidad, alrededor del 80% de los fallecidos son incinerados, mientras que los entierros han disminuido de manera significativa. Esta tendencia se explica, además de por razones económicas, por un cambio en las costumbres sociales y por el creciente interés en prácticas como esparcir las cenizas del difunto en la naturaleza, según indican fuentes de la propia asociación.

Por lo general, los funerales tradicionales son los más costosos, ya que un servicio básico sin ceremonia tiene un precio medio de entre 600 y 800 euros, pudiendo llegar los más elaborados, con decoraciones florales y música, a superar los 2000 euros. Precisamente, los precios de todos los elementos relacionados con el servicio funerario también se han incrementado.

El coste de un ataúd varía entre 240 y 3200 euros, mientras que las flores y decoraciones oscilan entre 80 y 320 euros. A ello se suman los gastos por el transporte del difunto, la refrigeración, la preparación del cuerpo, el alquiler del salón y los trámites administrativos.

En este sentido, este considerable aumento en el precio de los funerales tiene consecuencias directas en la economía de las familias. Una encuesta realizada por la funeraria Goodbye revela que el 60% de los ciudadanos checos no tiene claro cómo podría afrontar económicamente el coste de un funeral, un dato que demuestra que este tipo de servicios se han convertido en una carga financiera significativa para buena parte de la población.

Es precisamente este incremento de precios, señalan desde el sector, el que está provocando también una transformación en las formas de despedida. Es así que cada vez más ciudadanos optan por funerales más “modestos” o incluso sin ceremonia, limitándose a una breve despedida musical o a la entrega de las cenizas a los propios familiares. Incluso muchas familias recurren a alternativas como la celebración al aire libre —en parques o bosques—, donde el alquiler del espacio suele ser gratuito, lo que puede suponer un importante ahorro.

En un país donde más de 57.000 personas fallecieron solo en el primer semestre del año, el coste de la despedida final se ha convertido en un tema de creciente preocupación social. La muerte, además de inevitable, se ha transformado en un reflejo del aumento general del coste de la vida en la República Checa.