El mapa hotelero de Praga cambia de nuevo a golpe de millones
De la compra del Diplomat por 73 millones de euros al traspaso del Four Seasons, el mercado hotelero checo se reconfigura con ventas de cientos de millones y afectan a iconos como el Hilton, el Marriott o el Fairmont Golden Prague.
El sector hotelero checo vivió en los últimos días un nuevo pequeño terremoto con el anuncio de una sonada operación, y es que el grupo de inversión PPF, controlado por Renáta Kellnerová y sus hijas, ha dado un nuevo paso en su ambiciosa estrategia inmobiliaria con la adquisición del histórico hotel Diplomat, situado en el barrio de Dejvice, en la capital checa. La operación, valorada en 73 millones de euros, ya está siendo estudiada por la Oficina para la Protección de la Competencia (ÚOHS) en lo que es el tercer establecimiento de “alto perfil” adquirido este año por el conglomerado de Kellnerová.
No es casualidad, pues en apenas dos años son varios los grandes iconos de la hotelería praguense que han cambiado de manos, en muchos casos pasando de propietarios extranjeros a grupos financieros nacionales.
El mercado vive así un presente convulso y de operaciones millonarias que ya han reconfigurado en buena medida la propiedad de los hoteles más prestigiosos del país.
Arrancando con el mencionado Vienna House Diplomat Prague, este cuenta 400 habitaciones y capacidad para congresos de hasta 800 personas, siendo adquirido por PPF Real Estate a la tailandesa Rabbit Holdings. La operación alcanzó los 73 millones de euros.
También el mayor hotel de la República Checa, situado en Rohanské nábřeží, pasó a manos de PPF tras la compra a Quinn Hotels Praha. La operación fue cifrada en unos 300 millones de euros por un hotel con casi 800 habitaciones y 7000 metros cuadrados de espacio para conferencias.
El Four Seasons Prague, un lujoso cinco estrellas situado junto al Puente de Carlos, fue adquirido este mismo año por PPF en alianza con Tomáš Otruba y el multimillonario Michal Strnad, propietario del grupo armamentístico Czechoslovak Group. La operación rondó los 100 millones de euros. El hotel cuenta con 157 habitaciones, incluidas 19 suites, además de 600 metros cuadrados de salones para banquetes.
Por su parte, el Marriott, céntrico y con más de 400 habitaciones y 14 salas de conferencias, continúa a la espera de comprador como una de las piezas más codiciadas del tablero hotelero praguense y un precio de salida que ronda los 200 millones de euros.
Otro ejemplo es el Fairmont Golden Prague, anteriormente InterContinental, adquirido por los fundadores de Avast, Eduard Kučera y Pavel Baudiš, junto con Oldřich Šlemr, por más de 400 millones de euros. Tras cinco años de renovaciones, el hotel reabrió bajo la marca Fairmont conservando valiosos elementos artísticos.
También encontramos el Andaz Prague, de la cadena estadounidense Hyatt, situado en la plaza Senovážné y vendido en el pasado 2024 en una operación estimada en 140 millones de euros.
Finalmente, el Mandarin Oriental Prague, en el barrio de Malá Strana, continúa en manos del conglomerado chino Citic, aunque fuentes del sector apuntan a que podría entrar en proceso de venta ante la retirada del grupo del mercado checo.
Incluso fuera de la capital praguense, merece mención el histórico Grandhotel Pupp, en Karlovy Vary, con siglos de tradición y fama internacional gracias al festival de cine de la ciudad. Pertenece al grupo inversor del multimillonario Pavel Hubáček a través de GHPCZ Invest Limited.








