"Sin el apoyo de las hembras, el macho no es nadie"
Jana Pluháčková es la mente detrás de las decisiones clave en la vida de los chimpancés que habitan los zoológicos europeos. Como coordinadora del Programa Europeo para los Chimpancés (EEP), determina dónde vivirán y con quién se reproducirán estos primates. Durante nuestra visita al zoológico de Ostrava, nos detalla la importancia de la gestión social y nos muestra algunos conceptos clave, como el bienestar de los animales o una sociedad fission-fusion.
En nuestro último capítulo sobre los zoológicos checos y sus programas de rescate de animales, descubrimos el zoo de Ostrava, casi en la frontera con Polonia. Allí, entrevistamos a Jana Pluháčková, la coordinadora del Programa Europeo para los Chimpancés (EEP), que explica en detalle la labor del zoológico en cuanto a estos primates.
“Nos encargamos de organizar los traslados y la cría de chimpancés, específicamente en zoológicos europeos, es decir, únicamente en aquellos que son miembros de la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios. Lo más importante probablemente es la gestión de intercambios de animales entre zoológicos, para evitar la reproducción de individuos genéticamente emparentados”.
Aunque puede parecer una labor exhaustiva de intercambio, la coordinadora aclaró que, en realidad, debido a los tiempos de reproducción y lo que tarda generar una población estable en un zoológico, el número de animales que se traslada cada año no es demasiado alto. A su vez, deben tener cuidado de mantener separadas las subespecies de chimpancés y el bienestar de los animales, concepto que tiene mucho que ver con la organización social de cada grupo.
Wellbeing de chimpancés
“Los chimpancés son animales sociales, muy inteligentes, con una vida social muy rica. Antiguamente en los zoológicos se criaban solo un macho y varias hembras. Las crías hembras permanecían, y los machos jóvenes problemáticos eran retirados del grupo. Esto está completamente mal. En la naturaleza, los chimpancés viven en grupos grandes donde los machos adultos permanecen, y las hembras jóvenes migran. Así que lo primero es que cada grupo debe tener varios machos adultos. Por lo que ahora nos concentramos en que los animales abandonen el grupo en la edad y momento adecuado, tanto física como mentalmente, y se garantice que los grupos estén bien conformados desde el punto de vista social”.
Y por supuesto, otro factor influyente en el bienestar de estos animales tiene que ver con las posibilidades financieras. En este aspecto, la coordinadora aclara que no hacen falta cifras desorbitadas para alcanzar buenas condiciones.
“La labor de supervisar las condiciones en los zoológicos principalmente es realizada por la Asociación Europea, que hace inspecciones regulares para evaluar el nivel de cuidado y otros aspectos. Nosotros en el EEP cooperamos con ellos y también supervisamos que los animales estén realmente bien. Y también damos asesoramiento gratuito, consultamos planes, sugerimos cómo deberían ser las instalaciones, qué mejorar o adaptar para garantizar el bienestar de los animales. Obviamente entendemos que no todos los zoológicos tienen los mismos recursos financieros, pero no se trata de construir instalaciones millonarias. Lo importante es que los animales vivan bien socialmente y en entornos equipados adecuadamente. Incluso una instalación más antigua puede cumplir bien estos requisitos si se sabe trabajar con ella”.
Al consultar a la coordinadora más en detalle sobre las instalaciones, y si existe por ejemplo alguna normativa por la cual cada chimpancé deba tener a su disposición una cifra concreta de metros cuadrados, Pluháčková destacó una vez más la importancia de la vida social de estos animales.
“Al vivir en grupos grandes, necesitan espacios grandes y muy estructurados, ya que viven en un sistema llamado fission-fusion, donde no están todo el día juntos, sino que se dividen en subgrupos que se juntan y separan. Necesitan equipamiento tridimensional, moverse como lo hacen en la naturaleza, alimentarse como están acostumbrados. La alimentación no es solo cuestión de calorías, también de interacción y disfrute. Todo esto debe cumplirse para que su bienestar sea real”.
Es con ese bienestar en mente que el equipo del EEP piensa en los traslados de animales concretos, que, en el caso de los chimpancés, siguiendo el patrón de la naturaleza, suelen ser hembras.
“Una hembra joven debe aprender viendo a su madre u otras hembras cuidar a las crías. Pero no debería quedarse en su grupo natal toda la vida. Así funciona también en la naturaleza y es lo correcto”.
A su vez, antes de llevar a cabo un traslado se debe prestar atención a muchos otros factores, empezando por la genética.
“Hay varios criterios para decidir trasladar un animal. El más importante es la genética. Existe un programa que calcula qué tan representados están sus genes en un grupo determinado, lo que se llama el coeficiente de consanguinidad, que determina si es una buena combinación con los machos del nuevo grupo”.
Después de evaluar unas condiciones genéticas favorables para las hembras en su nuevo entorno potencial, el equipo liderado por Pluháčková se plantea también lo que podría se podría pensar como la “personalidad” de cada individuo, y si estos encajarían entre sí.
“También evaluamos el carácter del animal y la estructura jerárquica del grupo receptor. Si la hembra es demasiado sumisa o dominante, o no está acostumbrada a grupos grandes, no la enviamos. Si no ha aprendido el comportamiento materno correcto, la enviamos a un grupo con nacimientos recientes para que pueda observar el comportamiento y, si es necesario, le damos anticoncepción temporal para que no quede embarazada demasiado pronto. Solo cuando estamos seguros de que está integrada y sabe lo que se espera de ella como madre, permitimos que se reproduzca. También consideramos la madurez mental: si aún es muy juguetona o demasiado apegada a su grupo natal, esperamos un poco antes de trasladarla”.
Una muestra del trabajo y la perseverancia del equipo del zoológico de Ostrava es el grupo de chimpancés que han creado desde cero. Gracias al cuidadoso proceso y seguimiento, presumen de un grupo en el que ha habido varios nacimientos y en el que actualmente habitan varias hembras embarazadas.
“Nuestro grupo tiene una historia muy bonita. Antes teníamos chimpancés en un antiguo pabellón de primates, con un solo macho y varias hembras, como en muchos zoológicos. Gracias a financiación, construimos un nuevo pabellón y formamos un grupo completamente nuevo de la subespecie de chimpancé occidental (Pan troglodytes verus), que está en peligro crítico. Nos llevó cuatro años armar el grupo. Trajimos animales de cuatro zoológicos distintos. Aprendimos mucho durante este proceso. Debo agradecer a mi equipo, que fue paciente y colaboró siempre que les pedí incorporar un nuevo individuo. Actualmente tenemos dos machos adultos, cinco hembras (algunas embarazadas), y tres crías (machos de entre 2 y 5 años). Ellos se quedarán aquí como base del grupo, y más adelante traeremos hembras jóvenes. Siempre digo que “la masa está preparada, ahora solo hay que dejarla fermentar”. Nuestro trabajo principal ya está hecho”.
Pero la labor de los cuidadores para que aparezcan nuevas crías y para que el grupo goce de bienestar no acaba allí. Además de estos dos factores fundamentales, los especialistas deben considerar la particular jerarquía que existe entre esos animales, en específico la inusual relación entre los machos del zoológico de Ostrava. Para entenderla, la coordinara explica cuál es el modelo estándar.
Uno manda, otro se aparea
“Normalmente, en un grupo hay varios machos y todos se aparean, pero es algo que no siempre sucede. Hay una jerarquía: uno es el macho alfa, pero eso tampoco es algo permanente, ni tiene que ver con la edad. El alfa es quien tiene más experiencia social y mejor relación con las hembras. Sin el apoyo de las hembras, el macho no es nadie. Él es la cabeza, pero ellas mueven el cuello. Hay un libro maravilloso en inglés llamado Chimpanzee Politics, que explica esto y permite ver paralelismos con el comportamiento humano, aunque hay que tener cuidado de no extrapolar todo”.
Debido a que muchos de los animales bajo el cuidado del zoo de Ostrava vivieron pasados difíciles, como el ser criados en grupos mal estructurados o pasar por laboratorios o criadores privados, algunos de ellos tienen malos hábitos sociales. Ese es, precisamente, el caso de los dos machos del grupo.
Pluhackova 9
“Nuestros dos machos vienen de entornos difíciles. El macho alfa no se aparea porque no sabe cómo. El beta sí se aparea, pero no tiene la confianza ni la experiencia social para ser alfa. Tienen entre ellos un equilibrio frágil, pero funciona. Uno resuelve conflictos, el otro se encarga de la reproducción. Se toleran, se respetan, y cada uno ha evolucionado en su rol gracias al grupo. Normalmente basta con un solo macho, pero aquí cada uno hace su parte. Es una particularidad, pero si funciona, ¿por qué no?”
Concluye la coordinadora Jana Pluháčková sobre el inusual grupo de chimpancés occidentales en el zoológico de Ostrava, mostrando así las capacidades sociales y de adaptación de esos animales en estado crítico de amenaza.
Datos destacados
- El Zoo de Ostrava alberga 451 especies y 6103 individuos.
- Aproximadamente un tercio de esas especies está en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.
- Coordina el EEP para chimpancés y el EEP para peces de la familia Poeciliidae (vivíparos).
- Cría siete especies ya extintas en la naturaleza:
- Ciervo sika (Cervus nippon pseudaxis)
- Ciervo milú (Elaphurus davidianus)
- Paloma de Socorro (Zenaida graysoni)
- Pez Notropis amecae
- Pez Xiphophorus couchianus
- Pez Xiphophorus meyeri
- Pez Skiffia francesae
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