Supera a Londres y París: el agua corriente en Praga es una de las más caras en Europa
Los habitantes de la capital checa pagan actualmente uno de los precios más altos de Europa por el agua potable. El costo de un metro cúbico ha alcanzado un valor cercano a 6 euros, cifra que triplica la de Berlín, donde el precio ronda los 2,2 euros. Según datos de Novinky.cz, desde principios de los años noventa el precio del agua en Chequia se ha multiplicado más de 170 veces, impulsado por la privatización del sector, la necesidad de inversiones en infraestructuras y el IVA más elevado que en otros países europeos.
En comparación, en Viena el precio es de unos 5 euros por metro cúbico, en Londres 4,5 y en París alrededor de 4. La diferencia también es notable dentro del propio país, ya que en algunas regiones checas el agua cuesta casi la mitad que en Praga. A pesar de los altos precios, las autoridades señalan que las inversiones en plantas de tratamiento y redes de distribución son necesarias para cumplir con normativas ambientales de la Unión Europea. Mientras tanto, el consumo diario por persona se ha reducido a menos de 90 litros, casi la mitad de lo que se registraba en 1990.