La Policía abate a un león que escapó de su recinto y atacó a un cuidador en el zoo de Zvole, cerca de Praga
Un león escapó de su recinto, hirió a un cuidador y fue abatido por agentes en el zoo de Zvole, cerca de Praga. El parque acumula antecedentes por infracciones legales, carece de permisos de construcción y debería estar cerrado desde 2019.
La Policía abatió a un león que había escapado de su recinto en el zooparque de Zvole, cerca de Praga, este sábado por la noche. El animal llegó a atacar y herir levemente a un cuidador antes de que llegaran las fuerzas policiales. El trágico incidente ha reavivado las críticas hacia el funcionamiento de este establecimiento, que, según las autoridades, acumula un largo historial de infracciones y debería permanecer cerrado desde hace varios años.
De acuerdo con el portavoz de la Administración Estatal de Veterinaria, Petr Vorlíček, “cuando no se asegura a un animal contra su fuga, también se está infringiendo la ley de protección de los animales contra el maltrato”. El funcionario afirmó en declaraciones a la Radio Checa que desde hace tiempo se trata de un establecimiento problemático, ya que anteriormente había sufrido la fuga de un puma. “Incluso llegó a producirse el caso de que un cuidador fuera mordido por una serpiente venenosa”, afirmó el portavoz.
El Estado no tiene ninguna solución
Actualmente, el caso está siendo investigado por el Ayuntamiento de Černošice por violación de la ley de protección de los animales contra el maltrato. Además, el zooparque fue construido en contra del plan urbanístico local y carece de permisos de construcción para sus recintos. Por todos estos motivos y según las autoridades locales, el establecimiento debería haber permanecido oficialmente cerrado desde 2019. Según el alcalde independiente de Zvole, Miroslav Stoklasa, quien conversó con Radiožurnál, el parque sigue activo principalmente porque las autoridades no tienen dónde ubicar a los animales.
“El Estado no tiene ninguna posibilidad de ubicar a esos animales en otro lugar, no dispone de ninguna instalación propia a donde pudiera trasladarlos y, además, tendría que hacerse cargo de su cuidado, así que, como suele pasar, lamentablemente, el asunto se fue diluyendo poco a poco”.
Vlasta Suchánková, del Departamento de Prensa y Prevención de la Jefatura de Policía de la Región de Bohemia Central, explicó también en diálogo con la Radio Checa que el león se escapó al excavar bajo la contención del recinto donde se encontraba atrapado y deambuló libremente por el resto del zooparque. Durante ese tiempo, hirió levemente a un cuidador, quien dio alerta a la Policía. “El león fue abatido cuando se abalanzó contra los agentes”, detalló la mujer.
El copropietario del parque, Tomáš Macháč, no quiso pronunciarse sobre el incidente ni sobre la situación legal del establecimiento. No obstante, en junio del año pasado, un reportero de la Radio Checa, Radek Duchoslav, entrevistó a Macháč sobre el león Lojza, describiéndolo como un animal de 230 kilos, que era de carácter “tranquilo”, según sus palabras, pero que “seguía siendo un león”.
La imposibilidad de clausurar el parque ha sido un tema recurrente. En su momento, la portavoz de la Inspección Checa de Medio Ambiente, Miriam Loužická, explicó a los medios locales que “desde el punto de vista de la ley de zoológicos, el zooparque no opera actualmente como zoológico, sino como una instalación para la cría y tenencia de animales salvajes”. Por ello, “los inspectores acudían regularmente a realizar controles”. En las instalaciones había unas 20 especies de animales. La funcionaria explicó que “se exhibían al público de forma gratuita, o bien era posible hacer una contribución voluntaria, y la visita se realizaba en forma de recorrido guiado. La ley permite la operación de este tipo de instalaciones, que no necesitan licencia”.
Una historia sin fin
El alcalde Stoklasa señaló que la complejidad del cuidado de estos animales jugó a favor del zooparque durante todos estos años, pero, claramente, muy en contra de los especímenes que se encuentran alojados allí, además de convertirse en un peligro para los visitantes y trabajadores del lugar. A pesar de todo, aún incluso con este episodio a cuestas, la solución no parece estar cerca, según dio a entender Stoklasa.
“La oficina de urbanismo de Jesenice realmente no tiene medios para asegurar a esos animales ni para poder retirar las construcciones. No me imagino a una pobre funcionaria viniendo aquí a desmontar las instalaciones y soltando a los animales en el bosque. Eso simplemente no es posible”.
En 2017, el establecimiento ya había sufrido la fuga de una cría de puma. Con el trágico incidente del león abatido, el establecimiento continúa acumulando razones para su clausura, a la que, aparentemente, es inmune.








