La ternura: filosofía e increíble diversión, ¿qué más querer del teatro?

La ternura

Se acaba de estrenar en Praga La ternura, obra de teatro inspirada en las comedias de Shakespeare, escrita por Alfredo Sanzol. “Me he enamorado inmediatamente”, dijo a RPI el director de la función checa, Martin Čičvák, gran experto en la obra del genio inglés para el cual La ternura fue la primera indagación en la dramaturgia española.

La ternura | Foto: Archivo del Teatro Dlouhá

La tempestad, La comedia de las equivocaciones, El sueño de una noche de verano. Todas estas comedias de Shakespeare se juntan en La ternura, comedia escrita por el dramaturgo español Alfredo Sanzol que consiguió por primera vez este junio entrar en los escenarios checos.

Gracias al proyecto La batalla, que busca traer a Chequia lo mejor de la dramaturgia actual escrita en español, un fragmento de La ternura se pudo ver en Praga ya en 2022 y debido al gran éxito que tuvo entre el público checo, tres años más tarde, ya se puede ver en su versión completa en el teatro Dlouhá.

Unos minutos antes del estreno checo, RPI habló con el director de la función, Martin Čičvák, quien no escondía su gran admiración por Sanzol, subrayando la gran profundidad y, al mismo tiempo, ligereza de su obra.

“Tal y como sucede en Shakespeare, la acción del hombre influye o sacude el universo. Cuando Macbeth mata al rey, la yegua come a sus crías, el mochuelo ataca al águila, el mundo queda patas arriba. Y aquí igual, esta travesura de género despierta al volcán en la isla. Entonces, sí, Sanzol adopta la metafísica de Shakespeare. Para mí, la obra es metafísica”.

“Sanzol adopta la metafísica de Shakespeare”.

La ternura cuenta, a grandes rasgos, la intención de una madre con sus dos hijas de fundar una república femenina en una isla, habitada, por casualidad, desde hace unos 20 años por un padre con sus dos hijos, quienes habían huido de las mujeres.

Según el director, cada personaje tiene su propio “tema hermoso”. Por ejemplo, el hijo menor, quien ha sido criado en la mentira de que las mujeres tienen serpientes en vez de cabellera o están dotadas de un único ojo. La madre y el padre simbolizan la paternidad, el deseo de salvar a los hijos y la idea de que todos los padres se imaginan que hacen lo mejor para sus retoños.

Martin Čičvák | Foto: Martina Kutková,  Radio Prague International

“Yo veo en la obra unos grilletes. No digo esclavitud, pero una guerra hermosa, apasionante y permanente. Los actores durante los ensayos buscaban el momento en el que podrían enamorarse. Y yo les decía: ‘No os preocupéis por cuándo os vayáis a enamorar. La obra se ocupa sola’. En cada momento, los personajes caen en un problema que tienen que resolver, entonces no actuemos sobre el amor. La ternura ya se impondrá sola. Así es como sucede con la ternura. Podemos ser bruscos o tener esa apariencia, pero, al final, siempre llega el momento de mostrar nuestra vulnerabilidad. Las dos cosas están en la obra”.

Añade el director que la pieza es una metáfora y así también es representada. No obstante, también reconoce que cada día de las diez semanas de ensayos pensaba también en la dimensión política que se ofrece en la interpretación.

La ternura | Foto: Archivo del Teatro Dlouhá
Cartel de La ternura en Teatro Dlouhá | Foto: Martina Kutková,  Radio Prague International

“¿Cómo es posible que en este planeta haya países en los que la mujer no pueda hablar en la calle? No representamos la obra como un asunto político. Pero si me lo pregunta, cada día pensaba en la madre que prefiere abandonar el mundo de los hombres. Porque aquí, otra vez, se amenaza con armas nucleares. El hombre comete tantas barbaridades, bombardea Gaza, bombardea Irán, ataca Ucrania diciendo ‘vosotros no sois un pueblo’. ¿Qué hombre es ese, el que controla el planeta, y qué elector es ese, el que decidió que esto es lo que quiere?”.

La esencia divina de Shakespeare

Teatro Dlouhá | Foto: Martina Kutková,  Radio Prague International

Para Martin Čičvák, La ternura es la primera indagación sobre el teatro español. En su carrera de tres décadas, trabajó muchos textos de autores alemanes como Roland Schimmelpfennig, escandinavos, como Jon Fosse, o franceses, como Molière, además de escribir sus obras de autor.

Como reconoce, es gran admirador del dramaturgo catalán Sergi Belbel, cuya obra Caricias estuvo a punto de estudiar para un teatro capitalino, pero, finalmente, no salió. También reconoce que es un gran amante de las películas de Pedro Almodóvar, y espera siempre con ansiedad su siguiente película. No obstante, según cuenta, si pudiera elegir, ya no haría más que obras de Shakespeare o Verdi.

“Yo me enamoré de La ternura. Me siento más íntegro como persona haciendo Shakespeare. Tengo la sensación de que ahí está toda la sabiduría. Hasta diría la esencia divina”.

“Yo me enamoré de La ternura. Me siento más íntegro como persona haciendo Shakespeare. Tengo la sensación de que ahí está toda la sabiduría. Hasta diría la esencia divina, porque con él culmina la antigüedad. Cuando hice Hamlet para el Teatro Nacional de Brno, me di cuenta de que ahí me sentía lleno desde el punto de vista artístico y humano. Esta temporada la inauguré con Otelo, de Verdi, que contiene, en realidad, cinco obras de Shakespeare. Entonces, me dije: ‘Shakespeare o Verdi, Shakespeare o Verdi, no quiero hacer nada más’”.

“Sanzol es una estrella. Siempre pensaba que el nuevo Woody Allen es Schimmelpfennig porque sabe escribir las situaciones. Pero Sanzol sabe hacerlo maravillosamente también”.

La oportunidad de dirigir La ternura, por lo tanto, fue para Martin Čičvák un gran regalo que recibió con mucho entusiasmo. También subraya el trabajo del traductor de la obra Michal Brabec.

“El traductor, Michal, hizo un trabajo impresionante. Le tuve que expresar mi admiración porque es un trabajo increíblemente hermoso lo que él ha hecho. Espero que Michal ahora me vaya trayendo más textos traducidos para yo irme enamorando. Sanzol es una estrella. Siempre pensaba que el nuevo Woody Allen es Schimmelpfennig porque sabe escribir las situaciones. Pero Sanzol sabe hacerlo maravillosamente también. La ternura es, en realidad, una comedia de situación, pero filosófica al mismo tiempo. ¿Qué más querer del teatro que filosofía durante la cual nos divertimos enormemente?”

La ternura | Foto: Archivo del Teatro Dlouhá

Concluye el director que le desea a la obra una vida larga y una libertad artística. Cree que los seis actores encontraron la libertad en sus papeles y espera que el público checo la vea, la encuentre y valore el arte increíble que desempeñan en el escenario. Próximamente, la obra se podrá ver el 17 de septiembre, el 1 y el 30 de octubre.

El proyecto La batalla celebrará este noviembre su cuarta edición y se debe a la colaboración entre el Instituto Cervantes de Praga y los Teatros de la Ciudad de Praga. Del concepto de las veladas se encarga el hispanista y dramaturgo de la Radio Checa, Petr Gojda.

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