Libertad de prensa: “Chequia va mejor en un mundo que va muy mal”

La República Checa ascendió siete puestos hasta la décima plaza en el ranking de libertad de prensa en el mundo que publica cada año Reporteros sin Fronteras. ¿Realmente ha mejorado Chequia o han empeorado los demás? Pavol Szalai, responsable de RSF para la Unión Europea y los Balcanes respondió a esta y otras cuestiones para Radio Praga Internacional.

La República Checa entró en el top 10 mundial de libertad de prensa según el tradicional ranking de la ONG Reporteros Sin Fronteras. ¿Hay razones para celebrarlo? Según el responsable de la organización para la UE y los Balcanes, Pavol Szalai, sí y no.

«La República Checa va mejor en un mundo que va muy mal. Chequia debe su inclusión en el top 10 de la tabla, que incluye a 180 países, a los esfuerzos del gobierno no sólo por aumentar las tasas de las que se financian la televisión y la radio públicas, sino también por garantizar una financiación estable e independiente a estos medios de comunicación públicos”.

Pavol Szalai | Foto: Guillaume Narguet,  Radio Prague International

Szalai enumeró otros de los argumentos que han llevado a Chequia a ascender en este ranking.

“El año pasado también fuimos testigos de varias sentencias judiciales positivas a favor de la libertad de expresión. El líder de la oposición, Andrej Babiš, ha dejado de ser propietario de medios de comunicación. Por último, las agresiones físicas a periodistas en la República Checa son relativamente raras, a lo que se añade el hecho de que, cuando se producen, se denuncian políticamente. Y no olvidemos el cambio en el Castillo de Praga, que ahora tiene un presidente, Petr Pavel, que también apoya la libertad de prensa”.

"Situación volátil e inestable"

Pero el responsable de Reporteros Sin Fronteras también mencionó debilidades de la escena periodística checa que también se dan, como son ataques políticos a periodistas, amenazas en línea, intimidación y silenciamiento a críticos (lo que se conoce como SLAPP), así como la concentración de medios de comunicación en manos de propietarios no siempre respetuosos con la independencia editorial, dijo el especialista.

Además, este año hay elecciones parlamentarias en la República Checa y esa es otra de las razones por las que esa décima posición podría incluso volatilizarse de un año para otro, opina Pavol Szalai.

“La República Checa está en el segundo mejor nivel de cinco en cuanto a libertad de prensa, que es de ‘situación satisfactoria’. Así que tampoco es la mejor... Y aunque ahora ocupa la décima posición, la situación, como se desprende de su evolución histórica, es volátil e inestable. Como otros países de la región, la República Checa es muy sensible a los ciclos políticos y a las elecciones. Desde este punto de vista, las próximas elecciones legislativas de otoño serán cruciales. ¿Tendrá la República Checa un gobierno que apoye la independencia de los medios de comunicación y quiera llevar a cabo reformas positivas? ¿O tendrá un gobierno inspirado por Donald Trump o incluso por el primer ministro eslovaco? Esta volatilidad e inestabilidad política es compartida en toda la región”.

La amenaza rusa

Fuente: Reporters sans frontières

Además, como está sucediendo en muchas partes del mundo, y particularmente en Europa Central y Oriental, hablar de elecciones es hablar de los intentos por parte de Rusia de influir en estas con campañas de desinformación y propaganda, como recientemente han sufrido en Rumanía, por poner un ejemplo, pero también mucho más cerca de Chequia.

“Las influencias externas son un segundo factor muy importante que determina el nivel de libertad de prensa. Y la propaganda rusa es muy fuerte en Eslovaquia y Hungría, mucho menos en Polonia, aunque también allí podemos ver desinformación en la campaña de las elecciones presidenciales. Y también en la República Checa tememos que las elecciones puedan verse influidas por la propaganda y la desinformación rusas. Todo esto significa que la región sigue siendo muy inestable. Y el ejemplo de Eslovaquia muestra lo rápido que un país que ocupaba un lugar destacado en la clasificación puede caer en términos de libertad de prensa”.

¿Qué papel desempeña la sociedad y la opinión pública para la libertad de prensa?

Aunque la situación es compleja, según Szalai, los checos siguen muy apegados a sus medios de comunicación públicos.

“El factor sociocultural, es decir, el apoyo o la percepción que la sociedad tiene de los periodistas, es uno de los cinco factores que tenemos en cuenta, junto con los contextos político, económico y jurídico y la seguridad de los periodistas. El altísimo nivel de confianza en los medios de comunicación públicos checos es bastante excepcional en la región. Creo que se basa en la independencia a largo plazo de la radio y la televisión públicas. Es cierto que ha habido que librar batallas, pero a largo plazo, la información se procesa de forma independiente, lo que no ocurre en Eslovaquia, donde ha habido altibajos y donde la radiotelevisión pública corre el riesgo de ser doblegada por el gobierno”.

De noroeste a sureste

Si se observa el mapa de Europa según el ranking de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras, se ve que esta es una cuestión muy geográfica, con zonas que comparten unas mismas condiciones. Desde los países nórdicos en color verde, además de Irlanda y Países Bajos, en donde se goza del mejor entorno para la prensa, pasando al amarillo de, por ejemplo, Chequia, Eslovaquia, España o Francia, hasta el este y sureste europeo, donde aparecen colores ya anaranjados en Italia, Croacia, Hungría o Ucrania, hasta los rojos: Rusia, Bielorrusia y Turquía. Así lo explica Szalai.

“Es cierto que en Europa hay un noroeste frente a un sureste. Está Europa Central y los Balcanes, pero el ejemplo de Estonia nos demuestra que un país poscomunista puede estar entre los tres primeros. Es una fuente de inspiración para la República Checa.

Pero lo que vemos en el sureste, incluida Italia, los Balcanes y países como Eslovaquia y Hungría, es una fuerte presión política. Y cuando miramos el espectro político, vemos que muchos de estos líderes, el eslovaco Robert Fico, el presidente serbio Aleksandar Vučić, y hasta cierto punto también Giorgia Meloni, se inspiran en Donald Trump o son aliados suyos”.

El efecto Trump

Porque si antes hablábamos de la influencia rusa, ahora hay que tener en cuenta, y mucho, la de Donald Trump, destaca Szalai con un ejemplo cercano y de actualidad para la República Checa.

“Hoy en día, la amenaza no viene sólo del Este, de la propaganda rusa y china, sino también de Occidente, tanto en términos de ideas como de decisiones tomadas por el gobierno estadounidense. Por ejemplo, la liquidación de Radio Free Europe, que tiene su sede y redacción en Praga, o el recorte de fondos, a pesar de que USAID, en lo que respecta a los medios de comunicación, estaba financiando algunos proyectos muy buenos de periodismo de investigación en Europa Central y Oriental. Estas presiones externas, tanto del Este como del Oeste, se suman a los problemas políticos, económicos y jurídicos internos”.