La cría de osos en castillos y palacios checos tiene los días contados
Una larga tradición en la República Checa como es la cría de osos en castillos y palacios como entretenimiento para los visitantes va camino de desaparecer. El Instituto Nacional para el Cuidado de Monumentos Históricos pretende acabar con esta práctica para 2030. Sin embargo, en lugares como Český Krumlov luchan por conseguir una excepción.
En el palacio de la ciudad de Český Krumlov se crían osos desde hace unos 400 años. Actualmente, tienen allí en un recinto especial a una hembra de 30 años de nombre Marie Tereza, a otra de diez, llamada Polyxena, y a un macho, también de diez años, de nombre Vilém. Estos dos últimos fueron salvados en 2017 en el aeropuerto de Praga cuando iban a ser trasladados ilegalmente a un circo. En su recinto en el palacio, pasan sus días atendidos, como una atracción más de los miles de turistas que visitan la pintoresca ciudad del sur de Bohemia.
Sin embargo, el Instituto Nacional para el Cuidado de Monumentos Históricos firmó un memorando en el que se comprometió a terminar con la cría de osos en los castillos y palacios bajo su administración a más tardar en 2030. La decisión es apoyada por organizaciones de protección de animales, porque, como dijo a la Radio Checa Eva Filipczykova del proyecto Medvědí naděje (Esperanza para los Osos), las condiciones de vida que ofrecen a los osos los castillos y palacios son malas.
“Consideramos que para los osos sería mucho mejor vivir en otras condiciones. Los que se crían junto a los castillos y palacios se comportan de una manera que indica que padecen disfunciones de comportamiento o síntomas de estrés”.
Por su parte, el administrador del palacio de Český Krumlov, Pavel Slavko, defiende la cría de osos local y su tradición. Afirma que los animales están muy contentos en el lugar.
“El oso es un símbolo icónico de la ciudad de Český Krumlov. Es un fenómeno histórico de gran valor que data de más de 400 años. Los osos, además, tienen aquí muy buenas condiciones de vida. Soy de la opinión que la administración de la ciudad y el palacio no deberíamos desistir de esa tradición”.
La misma postura la adopta el alcalde de la ciudad, Alexandr Nogrády, quien sostuvo que para conservar la cría de osos en el palacio de Český Krumlov habrá que solicitar una excepción al memorando. Hace poco se celebró en la ciudad una conferencia sobre el tema de la tradición de la cría de osos en palacios y castillos, y el alcalde Nogrády sostuvo que ese intercambio de experiencias fue muy provechoso. Apuntó que la ciudad estaría dispuesta a modernizar y remodelar el recinto destinado a los osos, si se logra conservar su cría.
“En la Alcaldía consideramos que las condiciones de vida y el recinto destinado a los osos en el área del palacio cumplen los requisitos estipulados, a la vez que estamos dispuestos a financiar la modernización del recinto. A partir de ahora y en base a la experiencia de los participantes en la conferencia, nos dedicaremos más a seguir el comportamiento de los osos que criamos aquí y, en caso de necesidad, consultaremos con especialistas que hemos podido conocer en el encuentro”.
Una situación semejante a la de Český Krumlov se da en el castillo de Točník, en Bohemia Central, donde también luchan por poder conservar a sus osos, gracias a los que visita el lugar una mayor cantidad de turistas. En Točník tienen a una hembra llamada Agáta y a un macho Martin. El administrador del castillo, Petr Zemánek, dijo a la Radio Checa que no dispone de información sobre si los osos podrán seguir en el lugar o si tendrán que ser trasladados a una reserva natural.
En lo que respecta al memorando, según el Instituto Nacional para el Cuidado de Monumentos Históricos, cualquiera de las partes firmantes puede desistir de su cumplimiento, con lo que el documento perdería vigor.
Los osos dejaron de ser criados ya en el palacio de Náchod, en Bohemia del Norte, y en el de Konopiště, en Bohemia Central, cerca de Praga. En el primer caso, el oso Ludvík, de 33 años, tuvo que ser sacrificado en enero pasado por los veterinarios por su mal estado de salud. Y el macho Jirka, de Konopiště, fue trasladado a finales del año pasado al Jardín Zoológico de la ciudad de Ostrava.








