Desconfianza hacia la vacuna contra la gripe A

La desconfianza de los médicos checos hacia la vacuna de la gripe A, las eternas obras de la circular de Praga y el envejecimiento del parque automovilístico checo son algunos de los temas de la prensa checa de este viernes.

Los médicos checos se niegan a vacunarse. Ese es el titular de portada de Lidové Noviny. Y es que en los círculos sanitarios reina la desconfianza ante la vacuna contra la gripe A, a la que se considera escasamente probada.

Los médicos son uno de los grupos profesionales que según instrucciones del Ministerio de Salud deberían vacunarse contra la H1N1, sin embargo la mayoría de los consultados por el periódico no piensan hacerlo. La ven innecesaria o temen los efectos secundarios.

El inspector general de higiene, Michael Vít, considera que los temores son infundados, que la vacuna será pronto aprobada por la Agencia Médica Europea y que la inyección es similar a las que cada año se producen para la gripe estacional.

De momento en la República Checa se han confirmado 296 casos de gripe A, y nadie ha fallecido. El Estado ha comprado vacunas por un total de 8,8 millones de euros. La empresa fabricante no se hace responsable de los posibles efectos secundarios de los preparados.

Por su parte, Hospodářské Noviny se dedica a las interminables obras del cinturón de Praga. La circular fue planeada en 1998 con un presupuesto de unos 1.200 millones de euros. Desde entonces la vía se ha ido retrasando y encareciendo hasta llegar a la situación actual.

Según ha podido descubrir el periódico, la obra ha pasado a costar 2.800 millones de euros. Según la Dirección de Carreteras y Austopistas checa, debido al desarrollo normal de los precios. Y nadie sabe exactamente cuándo se terminará. En 2005 se contaba con acabar en 2012, pero la fecha parece ahora poco realista.

El diario se pregunta por qué en la República Checa las carreteras son tan caras, y señala que mientras que en Europa Occidental los precios de las infraestructuras no difieren mucho entre el sector público y el privado, no pasa lo mismo en los países ex comunistas. En Chequia las obras le cuestan al Estado un 62 por ciento más que si las encargara una empresa.

Mladá Fronta Dnes llama la atención sobre el envejecimiento del parque automovilístico checo. Si bien el año pasado se pensaba que la situación mejoraría a mucha gente decidiría comprarse un auto nuevo, en la situación actual de crisis el problema se ha agravado.

La edad media de los automóviles oscila entre los 12 y los 15 años, según la región. En la República Checa existen dos millones y medio de autos con más de 10 años de edad. Estos vehículos son estadísticamente más peligrosos, con una tasa de mortalidad en accidentes dos veces mayor que en el caso de los automóviles nuevos.