Mil años de la moneda checa

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Más de 800 monedas se exponen en el Museo de Bohemia Occidental, con sede en Pilsen. La exposición presenta de manera cronológica todos los principales tipos y clases de monedas checas desde el siglo X hasta la actualidad.

El Museo de Bohemia Occidental posee una amplia y valiosa colección de unas 40 mil monedas, cuya tercera parte la forman monedas checas. La exposición incluye ejemplos de todas las Casas de Moneda checas y moravas, así como de las regiones que actualmente forman parte de la República Checa, pero que en su época no pertenecían a ella. Este es el caso de, por ejemplo, la región de la ciudad de Cheb.

Además, la exposición ofrece también acuñaciones hechas después de 1856, año en que en Bohemia fue cerrada la última Casa de Moneda. La elaboración continuó en Viena bajo la responsabilidad de artistas y técnicos checos.

La exposición ofrece algunas piezas muy valiosas desde el punto de vista histórico y coleccionista. Un buen ejemplo es el denario del rey Venceslao I, o el excepcional ochavo grueso praguense de Vladislao II. Único es también el táler de Federico de Palatinado, así como el táler cuadrado de la estirpe de los Eggenberg.

Como se desprende de lo dicho, las monedas checas no siempre fueron monedas reales. En el pasado circulaban también de destacadas estirpes nobles, o de altos dignatarios eclesiásticos como, por ejemplo, las monedas del obispado de Olomouc. También algunas ciudades checas tuvieron el derecho, concedido por el rey, de acuñar sus propias monedas, denominadas en aquella época "dinero blanco".

La exposición del Museo de Bohemia Occidental no ofrece tan sólo rarezas provenientes de las épocas históricas, sino también de los tiempos relativamente no tan lejanos. Durante el surgimiento de la República Checoslovaca independiente en 1918, fueron acuñados diversos tipos de monedas, bajo los más diversos nombres. En las vitrinas que presentan monedas de aquella época se pueden observar, por ejemplo, los denominados "halcones", aunque fue la corona la que se convirtió en la moneda nacional.

Listas de sueldos y de varios precios que atañen a diversas épocas de la historia checa pueden ser también de interés para los visitantes. Así puede verse que en los años treinta del siglo pasado el sueldo mensual de un obrero era de unas 850 coronas, mientras que el de un ingeniero era de 1700. Un traje costaba en aquella época 500, una bicicleta 600, y un automóvil unas 22 mil coronas.

En 1953 en la entonces República Checoslovaca se llevó a cabo una reforma monetaria y una consecuencia de ella se haya expuesta en el Museo de Bohemia Occidental. Se trata de una moneda de aluminio con valor nominal de 5 coronas. Esta moneda fue preparada en ese entonces para entrar en circulación. No obstante, debido a la reforma casi todas las monedas elaboradas fueron destruidas. Una de las pocas que se salvaron las posee el mencionado museo.

La exposición denominada "Mil años de la moneda checa" la cierra una colección extraordinaria de monedas conmemorativas. Una de las más bellas es la moneda editada en 1990 con motivo de la canonización de Santa Inés Premislita. La exposición mantendrá abiertas sus puertas al público hasta el 16 de septiembre próximo.