Los secretos de Pilsner Urquell: peces, cebada checa y una receta de más de 180 años

Las bodegas

Una ciudad, una receta preservada por más de 180 años y una tradición que precede a un país entero. Descubrimos los secretos de la fábrica de cerveza de Pilsner Urquell, una de las productoras de cerveza más importantes del mundo, de la mano de su director del Departamento de Turismo y Tradición, Rudolf Šlehofer.

Entrada a la fábrica | Foto: Jakub Ferenčík,  Radio Prague International

Con casi 200 años de tradición, la cervecera Pilsner Urquell, que toma su nombre de la ciudad en que se inventó en 1842, es sin duda una de las más conocidas en el mundo entero. Se trata de la primera en preparar una cerveza de estilo Pilsen, una variante de tipo rubia, elaborada con una malta pálida y un proceso de fermentación en frío. Según el director del departamento de Turismo y Tradición, Rudolf Šlehofer, quien conversó con RPI, hoy en día 2/3 de la producción mundial de cerveza es precisamente del tipo Pilsen. La fábrica ofrece paseos guiados que invitan a descubrir la historia y presente de esta marca tan icónica.

Rudolf Šlehofer | Foto: Kristina Kellnerová,  Radio Prague International

“Tenemos varios tours aquí en la fábrica de Pilsen. El más importante probablemente, el más visitado, es el tour de Pilsner Urquell donde hablamos de la historia y la producción de la cerveza. Llevamos a nuestros visitantes al sector de producción y a las bodegas. Son grupos bastante grandes, y empezamos uno cada 15 minutos, así que realmente es bastante gente. Somos el lugar más visitado de Bohemia Occidental y si no me equivoco uno de los 15 más visitados en República Checa”.

En este tour, antes de ver la fábrica donde se produce la cerveza y los subterráneos, con barriles llenos de Pilsner Urquell que se fermenta a la antigua usanza, los visitantes recorren una nueva exposición, inaugurada en 2025, que hace foco en los ingredientes de la cerveza.

Fábrica de Pilsner Urquell | Foto: Kristina Kellnerová,  Radio Prague International

“Aquí presentamos a nuestros visitantes los ingredientes con los que elaboramos la cerveza: cebada, agua, lúpulo y levadura. Básicamente, eso es todo lo necesario para producir esta bebida. Por supuesto, también se necesita mucha, muchísima gente capacitada que le dé vida a todo esto. La cebada es probablemente uno de los componentes más importantes. Aquí explicamos el proceso de malteado, en el que se transforma la cebada en malta, y que cultivamos en un 90% en la República Checa y un 10% en Eslovaquia. Es el ingrediente base para elaborar cerveza”.

En esta parte de la exposición, los visitantes pueden ver vídeos proyectados en grandes pantallas donde se proporciona más información sobre los ingredientes, que además están presentes físicamente en el recinto, por lo que se pueden tocar y oler. Pero la cebada no es la única clave de este proceso.

Foto: Jakub Ferenčík,  Radio Prague International

“En Pilsen somos bastante afortunados porque contamos con agua ligera, que extraemos de nuestros propios pozos, a una profundidad de 100 metros. Prácticamente, lo único que hacemos es desmineralizar el agua, ya que el lúpulo y el hierro no se llevan bien, por decirlo de alguna manera. Además, aplicamos mediciones de calidad muy específicas y contamos con un sistema de control muy avanzado: una piscina con 30 peces que actúan como un test natural para evaluar la calidad del agua”.

La cervecería se fundó en 1842, y desde entonces, la técnica de la elaboración de la cerveza ha sido tan perfeccionada que en todo el tiempo que Šlehofer trabaja allí, no ha vivido una ocasión en la que hayan muerto los peces del acuario por una falta del agua ni que se haya desperdiciado cerveza por algún error de las salas de controles. Según asegura, aquí se no cometen errores. Para garantizar este nivel de exigencia y precisión, la bebida no puede elaborarse en otro punto del planeta que no sea Pilsen.

Foto:  Jakub Ferenčík,  Radio Prague International

“Esta cervecería es el único lugar en el mundo donde se elabora Pilsner Urquell. Así que, si compras una botella en Londres, Nueva York, Tokio o en cualquier otra parte del mundo, fue elaborada aquí, únicamente aquí”.

Adicionalmente, la marca asegura que el sabor de la cerveza que producen actualmente, con los mismos ingredientes de siempre y tecnologías mucho más avanzadas, es casi igual a la que se producía en 1842. Para comprobar este dato, existe un certificado de un laboratorio suizo de finales del siglo XIX que lo demuestra. Pero existe un método aún mejor para corroborarlo, según Šlehofer.

“La receta y los principios de elaboración no han cambiado. Utilizamos materias primas y métodos similares. Por supuesto, con el tiempo se han ido desarrollando, pero el resultado sigue siendo muy parecido. Podemos comprobarlo también porque en nuestros subterráneos seguimos elaborando la cerveza de forma tradicional: la maduramos en barricas de roble en nuestras antiguas bodegas y la comparamos regularmente con la cerveza de producción estándar. Gracias a este proceso, sabemos que el sabor se mantiene prácticamente igual a como era en 1842”.

La Pilsner Urquell producida a la antigua usanza que describe Šlehofer no es, por fortuna, utilizada únicamente como control del sabor y mantenimiento de las técnicas tradicionales, sino que también es parte del tour. Así que los visitantes, después de ver las instalaciones y aprender sobre la historia y la producción, bajan a los subterráneos de la fábrica, con 9 kilómetros de largo, donde, si no se pierden, pueden degustar una Pilsner Urquell realmente única.

Túneles subterráneos | Foto: Kristina Kellnerová,  Radio Prague International

“Este es el final del recorrido, normalmente llegamos aquí después de unos 70 minutos, durante los cuales los visitantes escuchan la historia y el proceso de elaboración. Y después llegamos a este punto, donde les ofrecemos la degustación de Pilsner Urquell, pero de una manera única. La cerveza que servimos aquí, en las bodegas, no está disponible en ningún otro lugar en el mundo, solo aquí. Porque se madura en barriles y toneles de roble producidos aquí mismo. Y lo que producimos aquí, lo bebemos aquí. Para que tengan una idea, en la producción estándar, la cervecería en Pilsen produce más de cinco millones de hectolitros de cerveza al año. Aquí, en las bodegas, producimos solo mil hectolitros. Y todo lo que producimos aquí, lo consumimos aquí”.

Nueva exposición | Foto: Kristina Kellnerová,  Radio Prague International

En un país donde la cerveza es casi una cuestión de identidad nacional, Pilsner Urquell representa no solo un sabor, sino una tradición cuidadosamente preservada. Los conocimientos de las técnicas, el cuidado por el producto y el amor a la cerveza se respiran en cada paso por la fábrica, y es que, como afirma Šlehofer con una sonrisa, aquí no se cometen errores.

Autores: Kristina Kellnerová , Jakub Ferenčík
palabra clave:
audio

Relacionado