Los gatos salvajes, en peligro crítico de extinción en Chequia, regresan a los montes de Lusacia

El gato salvaje vuelve a poblar los montes de Lusacia, cerca de donde se encuentras las fronteras checa, alemana y polaca. El éxito de su asentamiento queda demostrado no solo por análisis genéticos de pelaje y excrementos, sino también por las cámaras trampa del grupo ecologista Hnutí Duha, que revelaron la presencia de crías.

El gato salvaje se consideró extinto durante mucho tiempo en la campiña checa. A día de hoy, es uno de los mamíferos más raros de la fauna checa y es una especie especialmente protegida, incluida en la Lista Roja en peligro crítico de extinción. Se diferencia del gato doméstico por su cola más corta y potente, con rayas y un extremo romo, una distintiva línea dorsal delgada y un pelaje de color gris-marrón a gris-amarillo.