Los dientes y sus dueños

Tengo unos dientes feos y malos, me da miedo ir al dentista, no sonrío porque tengo los dientes negros. Estas son algunas de las excusas más frecuentes que utilizan muchas personas para justificar el mal estado de sus dentaduras. En A Toda Marcha conversamos con algunas vecinas de Praga que nos hablan de sus experiencias odontológicas.

Ivana asegura que a pesar de visitar al dentista con regularidad tiene grandes problemas con su dentadura.

"Debo decir que me da miedo ir al dentista, tengo problemas desde pequeña, pero no tengo más remedio que ir regularmente al dentista, por lo general dos veces al año, y a veces con más frecuencia".

Por su parte, los dentistas sostienen que uno de los grandes problemas es que muchas personas no tienen el hábito de cuidar sus dentaduras. Los dentistas rechazan aquello que decían las viejas generaciones de que era suficiente lavarse los dientes dos veces al día, o que comer una manzana sustituía la limpieza dental.

En la República Checa las escuelas tenían programas de prevención para los niños menores de 15 años. Si bien en algunas todavía prevalecen esos programas la tendencia es eliminarlos.

"Considero que se trata de un asunto que depende en primer lugar de los padres. Los niños deben ganar en casa el hábito de lavarse los dientes. Los padres deben enseñarle a los niños de qué manera se lavan los dientes y cuantas veces al día".

Una sonrisa crece en hermosura cuando, además de la afabilidad del corazón, vemos unos dientes limpios, blancos y relucientes. De acuerdo con los dentistas todo radica en una consecuente y correcta higiene bucal desde temprana edad. Resulta lamentable que muchos pacientes visiten el consultorio dental a partir del momento que una caries les provoca dolor.

"Desde pequeña le tengo miedo al dentista, y debo reconocer que hasta la fecha me da mucho miedo. Esto quiere decir que los problemas que tuve de pequeña perduran hasta el presente, o sea que a mi edad...le sigo temiendo al dentista y se nota que mis dientes sufren, y yo con ellos".

Las sonrisas de Hollywood quitan el sueño a más de una persona. Actores y actrices no deleitan con sonrisas perfectas: dientes regulares, limpios y de una blancura realmente envidiable.

Además de tratamientos especiales, sin olvidar el cambio total de la dentadura de algunas estrellas, la tendencia en EE.UU. es "vender" sonrisas resplandecientes, por lo que desde hace años el mercado ofrece "blanqueadores" de dientes, que ahora empiezan a copar los mercados europeos.

"Sin duda una sonrisa blanca ayuda a elevar la confianza en sí mismo, al tiempo que es más agradable ver a una persona que nos sonríe con dientes blancos. No obstante, debo decir que he escuchado que algunos tratamientos pueden llegar a ser perjudiciales para la salud, o como mínimo resultan bastante desagradables".