Los checos apuestan por el mercado electrónico de alimentos

Foto: Comisión Europea

Los checos gastaron más de 100 millones de euros en la compra de alimentos a través de Internet el año pasado. No es mucho, si tomamos en cuenta que las ventas de las tiendas tradicionales superaron los 5.000 millones de euros. A pesar de la gran diferencia en las cifras, el comercio electrónico de alimentos empieza a cautivar a los clientes de los supermercados clásicos.

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Buscar dónde estacionar el automóvil, luchar por un carrito de la compra y hacer una larga cola para pagar son algunas de las tareas poco agradables a la hora de hacer la compra del fin de semana.

Algunas personas en Chequia aseguran que semejante ritual forma parte de la rutina de los fines de semana y que sirve para cambiar de aire y visitar otras tiendas en los centros comerciales.

En el lado opuesto se encuentran los que consideran que el tiempo dedicado a las compras semanales es una pésima inversión y saludan la puesta en marcha del servicio de los supermercados on-line.

El pionero del comercio electrónico de alimentos en Chequia fue la cadena de supermercados Tesco que hoy dispone de una amplia red que cubre diferentes ciudades del país.

Un estudio de la agencia demoscópica Incoma GfK indicó que la tendencia de la venta de alimentos on-line es seguir creciendo, según explica su director Zdeñek Skála.

“Tenemos que tomar en cuenta que cerca del 80% de los checos está conectado a Internet. Las compras on-line son cada vez más frecuentes en la sociedad, y el mercado electrónico de alimentos ofrece un servicio que todavía no ha sido explotado del todo”.

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Hasta hace poco las compras on-line de los checos se limitaban a perfumes, productos electrodomésticos y bebidas alcohólicas, pero paulatinamente las personas pierden el miedo y se aventuran con productos frescos de la canasta básica.

La venta de alimentos on-line atrae a los grandes y pequeños comerciantes. Los primeros en ofrecer el nuevo servicio fueron los supermercados tradicionales, pero la pequeña y mediana empresa se han lanzado a la captura de clientela adicional, lo que representa una significativa ayuda para la producción nacional.

Para tener éxito en el mercado electrónico de alimentos los comerciantes checos deben cumplir con los requisitos elementales de las ventas on-line: bajos precios, suministro a domicilio, puntualidad, calidad y flexibilidad.