Las vacaciones del señor Topolánek y miserias de fútbol

Mirek Topolánek, foto: ČTK

El verano en Italia puede salirle caro al ex primer ministro, Mirek Topolánek, envuelto en un espeso escándalo. Además, la tragedia del príncipe gitano Ion Miclescu. El regreso del rabino Löw, el padre del Golem, 400 años después. Y otro fracaso del fútbol checo.

Mirek Topolánek, foto: ČTK
En vísperas de las elecciones generales de octubre, la situación política en el país comienza a salir de su modorra estival. La polémica entre las dos mayores colectividades recobró fuerza esta semana debido a las vacaciones en Italia de Mirek Topolánek.

El viaje del líder del Partido Cívico Democrático fue ávidamente comentado e ilustrado por los medios de comunicación, debido a un par de hechos que despertaron el interés.

En Italia, Topolánek fue fotografiado en compañía de empresarios y gente vinculada a escándalos financieros, lo que podría manchar su campaña.

Además nunca quedó claro a quién pertenecía la lujosa propiedad donde se hospedó el político, en la Toscana italiana. Ni si había pagado arriendo, ni quién lo había pagado, ni a quién.

En vez de dar explicaciones, el ex primer ministro responsabilizó de la publicación de esas fotos a su rival político, el líder socialdemócrata, Jiří Paroubek, al que pidió poner fin a las prácticas de la antigua policía política comunista. “A título personal le exhorto a poner fin a este tipo de métodos que no tienen cabida en la contienda política 20 años después de la derrota del comunismo en nuestro país”, sostuvo Topolánek.

Sin embargo, Michal Hašek, dirigente socialdemócrata, rechazó toda vinculación de su colectividad con el escándalo de las fotos y aseguró que se trata de un asunto de los medios de comunicación.

“Ni la socialdemocracia, ni su presidente Jiří Paroubek, tienen informaciones sobre las vacaciones del señor Topolánek. Quiero dejar claro que no tenemos nada en común con lo ocurrido”.

Inmune a las polémicas, Topolánek se volcó de lleno a su campaña política esta semana que termina. E incluso se le vio haciendo salud con un famoso actor, Boleslav Polívka, que celebraba su cumpleaños 60.


Foto: ČTK
Después de permanecer casi dos semanas en estado de coma, tras ser rescatado medio muerto de un lago, el príncipe gitano Ion Miclescu no resistió más.

El lunes pasado, fuentes del hospital de Vinohrady, en Praga, emitieron el siguiente comunicado.

“El paciente ha muerto a las 13:30 horas del lunes como consecuencia del ahogamiento y de la muerte cerebral que le causó”.

Casi cien familiares y devotos del difunto, de apenas 17 años, provenientes de distintos puntos de Europa, se habían trasladado al país para hacerle compañía mientras luchaba por su vida.

Incluso hubo un intento de desalojo, que no prosperó, por parte de las autoridades de Husinec, cerca de Praga, donde pernoctaban en un predio al aire libre.

Ion Miclescu era el heredero al trono de un grupo gitano compuesto por cerca de 1500 personas. Tras su muerte, hubo una pequeña polémica respecto a quién debía sufragar la repatriación de sus restos.

El alcalde mayor de Praga, Pavel Bém, se ofreció a correr con los gastos, estimados en cuatro mil euros. Pero al final el gesto no prosperó y los gitanos se llevaron a su príncipe de vuelta a Rumania por sus propios medios.


Cuatro siglos después de su muerte, el rabino Löw, el creador del mítico Golem, es homenajeado en Praga.

Teólogo, pedagogo, filósofo, taumaturgo y matemático, el rabí Löw, en hebreo Yehudá Levy ben Betzalel, llamado por los judíos Maharal, es una fuente de inspiración inagotable para artistas y creadores de todo el mundo.

Nació probablemente en 1525 en Poznan, Polonia, y murió el 17 de septiembre de 1609 en Praga. Pero poco más se sabe a ciencia cierta sobre su biografía.

La exposición ‘El Camino de la Vida. El Rabino Löw’, inaugurada recientemente en el Castillo de Praga, muestra las dos facetas de esta fascinante figura: la ficción y la realidad

Leo Pavlát, director del Museo Judío de Praga, que coorganiza la muestra, explica que el visitante puede corregir sus conocimientos sobre el padre del Golem.

“El rabino Löw es percibido ante todo como un personaje más bien mítico, a lo cual contribuyó sin duda el escritor Alois Jirásek que lo incluyó en su libro de ‘Viejas leyendas checas’, en el capítulo sobre el Golem. Sin embargo, el rabí Löw es un eminente pensador judío. Sus obras destacan por una gran actualidad. El saber real tiene una validez duradera y así es en el caso de Maharal”.

El rabino Löw ha influido en la febril imaginación de destacados escritores y artistas, entre ellos Jorge Luis Borges, que le dedicó un maravilloso poema: ‘El Golem’.


Foto: ČTK
El fútbol checo sigue de capa caída. A los escándalos y pésimos resultados de la selección adulta, en su camino al Mundial Sudáfrica 2010, se suman ahora los fracasos de los clubes.

Por segundo año consecutivo, ningún equipo checo disputará la Liga de Campeones.

Lo del Sparta era más difícil, ya que tenía enfrente al Panathinaikos griego, una potencia europea. Y a pesar de ganar en la primera vuelta, de local, por 3-1, en la revancha de este martes, en Atenas, los atenienses se recuperaron.

El resultado final fue de 3-0 a favor del Panathinaikos, resultado que le permite avanzar a la siguiente ronda de la fase previa de la Liga de Campeones.

El atacante del Sparta, Luboš Kalouda, quien desperdició una gran ocasión de marcar, reconoció que les faltó la puñalada final.

“Creo que hemos jugado bien durante el primer tiempo, hasta el primer gol, con el que tuvimos que irnos al vestuario. Eso fue un jarro de agua fría. Luego en el minuto nueve de la segunda parte nos metieron otro. Solo necesitábamos marcar una vez para pasar. Pero no hemos aprovechado las oportunidades que tuvimos”.

Después del Sparta fue el turno del Slavia. Los campeones checos tenían un rival en apariencia asequible. El Sheriff Tiraspol, proveniente de una liga semiprofesional, fue un hueso duro de roer en el primer partido, que terminó a cero en Moldavia.

El miércoles, en la revancha en Praga, ante 14 mil espectadores que confiaban en el triunfo, al Slavia le salió el tiro por la culata.

Iban ganando uno a cero, se creyeron ya clasificados, comenzaron a hacer tiempo, ante un rival muy modesto, y en el último minuto, en el único ataque rival, tiro al arco y gol.

El empate 1-1 le permite al Sheriff avanzar, por los goles de visita.

El capitán del Slavia, Stanislav Vlček, asumió plena responsabilidad por el terrible fracaso.

“Quizá debía alertar más al equipo, no sé. Estoy muy decepcionado. Naturalmente, es muy desagradable recibir un gol en el minuto 90 del partido más importante de la temporada. Por desgracia, quedamos fuera de la Liga de Campeones y eso duele”.

Tanto al Slavia como al Sparta les queda ahora el consuelo de jugar la nueva Copa de la UEFA, que se llama Europa League. Un torneo menor, pero que servirá para comprobar si pueden recuperarse del trauma.