Las tiendas en línea y los transportistas viven su edad de oro

Más de 5500 nuevas tiendas en línea aparecieron en Chequia el año pasado. Con la creciente demanda aumenta también la carga de los transportistas y el precio de sus servicios.

Como resultado de la pandemia del coronavirus y el repetido cierre de los comercios por el Gobierno, aparecieron en Chequia el año pasado más de 5500 nuevas tiendas en línea. Los portales de venta se han convertido en los únicos sitios donde adquirir artículos de necesidad básica como ropa o calzado para adultos, así como artículos para sobrellevar mejor el confinamiento como libros o electrónica.

Con el volumen de la mercancía vendida se ha multiplicado también la carga de los transportistas. “En marzo registramos volúmenes al nivel de la temporada de Navidad”, afirma el director GLS, Pavel Včela. El número de encargos que tramita la empresa aumentó en un 60 % durante el último año, mientras que la cifra de clientes se ha duplicado.

Foto: Justyna Faliszek,  Pixabay,  CC0

Los clientes por lo general tienen que pagar por el transporte de la mercancía, sin importar si esta es entregada a su domicilio o a algún punto de entrega. “Al principio los clientes no lo entendían. Pero ya comprendieron que también el funcionamiento de los puntos de entrega, el trabajo del personal y el transporte al sitio suponen un coste”, explica Jan Vetyška, director ejecutivo de la Asociación para el Comercio Electrónico.

Y al parecer, los clientes deben prepararse para pagar aún más. La tendencia de las tiendas en línea de ofrecer entrega gratuita se volverá pronto una reliquia del pasado, de acuerdo con Tomáš Prouza, presidente de la misma asociación. Esta se seguirá ofreciendo probablemente solo en el caso de compras por montos elevados o en el caso de grandes rebajas.