La vuelta a clases estresa a los niños checos
Ante un nuevo comienzo del año escolar, algunos estudiantes vuelven con ganas al colegio, pero un 60% de los niños entran a las aulas con miedo y muchas preocupaciones. ¿A qué le temen?
Por todos los lados se escuchan risas, zapateos y los gritos de los maestros para que los niños dejen de correr por los pasillos. Todos parecen felices y entusiasmados de estar ahí. Pero, al parecer, eso no es tan cierto. Detrás de tantas risas se esconden niños agobiados y estresados. Eso es lo que señala la nueva investigación de la Comisión Checa para UNICEF que suele colaborar con la agencia para la investigación de mercado STEM/MARK. En la investigación participaron 1012 niños entre 9 y 17 años.
¿Qué puede preocupar a los niños?
Lo que más preocupa a los niños son las relaciones, las obligaciones escolares o la presión por el rendimiento. De diez alumnos seis confiesan que la escuela y las tareas escolares suponen una carga muy grande. Casi dos tercios de los niños no sabe a qué línea de crisis acudir o qué organización profesional buscar ya que hay varias para ese tipo de situaciones. La más conocida se llama Linka bezpečí, en español Línea de seguridad, con un servicio telefónico nonstop y servicios alternativos de chat y correo.
Actualmente, el ambiente escolar es lo que causa la mayoría de los problemas a los niños. Los resultados de la investigación destacan que las escuelas no solo deben perfeccionar la educación, sino también intentar mejorar el bienestar de sus alumnos.
La mitad de los entrevistados mencionaron como principal fuente de estrés el temor y la tristeza causados por las relaciones en la escuela, es decir, con amigos, profesores o la experiencia de acoso escolar. Eso mencionó un 54% de los niños hasta 13 años. La presión por el rendimiento la viven más los alumnos mayores o los estudiantes de los institutos, ahí se trata de 36%. Por el contrario, la satisfacción por recibir buenas notas la expresa un 42% de niños y el 46% de los adolescentes. Se ve que el estrés escolar cambia a través de los años.
La escuela como lugar de confianza
Por otro lado, la investigación muestra que las escuelas también pueden constituir un lugar de seguridad para los niños. Dos tercios de los niños declararon que confían en sus profesores y solo el 12% manifestó un bajo nivel de confianza o ninguna confianza en ellos. Otros dos tercios dijeron que encuentran en la escuela a alguien con quien hablar sobre sus necesidades y preocupaciones, el 13% señaló que no dispone de esa persona y el 20% de los niños no estaba seguro. Los niños suelen solucionar sus problemas con sus compañeros. ¿Qué muestra esta investigación? Aunque los niños checos temen relacionarse, es esas mismas relaciones donde buscan consuelo. Ahora es momento de buscar una solución para paliar ese miedo tan paradójico.








