La vida cultural de Praga no parará

El Teatro Nacional de Praga

Las aguas no hicieron diferencias. La casa de un obrero, la de un médico, la de un intelectual. Una panadería, un restaurante o un teatro. Las fuertes aguas arrasaron con todo. Pero en Praga, la vida cultural no parará.

El Teatro Nacional, Foto: Jana Sustova
El Teatro Nacional, el gran símbolo de la cultura checa fue una de las grandes víctimas de las mayores inundaciones de la historia de la República Checa.

Las aguas crecieron tan rápido, fueron tan fuertes que nada las detuvo se filtraron violentamente en los sótanos ignorando los sacos de arena y las barreras antiinundaciones.

A las aguas embravecidas les dió igual el valor histórico del inmueble, el hecho de ahí se han presentado lo mejor del mundo. Todo les dió igual. Los cimientos históricos se empaparon de tal forma que los ingenieros no tienen buenos augurios.

La cultura, el pan de la vida de los seres humanos siempre cojea de una pierna. Todos se preguntan hoy de dónde saldrá el dinero para tan cuantiosas reparaciones.

Sovovy Mlyny, Foto: Jana Sustova
La dirección del Teatro, actores, músicos, empleados en general y ciudadanos han manifestado su decisión de cooperar por todos los medios para sanear cuanto antes una de sus joyas más precidas.

La sala de exposiciones más afectada por las inundaciones es, sin embargo, el complejo Sovovy Mlyny, que fue castigado diaria y directamente por las enfurecidas aguas del río Moldava.

Las puertas de las salas de exposición se abrieron por primera vez en junio ofreciendo al público una colección de más de mil obras de artistas checos y eslovacos.

Se trata de una de las galerías más nuevas, pero a la vez de más renombre en Praga que rápidamente ganó fama internacional. Las aguas del Moldava, ese río sereno al que el compositor Federico Smetana dedicara una parte de su Ciclo de Poemas Sinfónicos "Mi Patria", fueron inclementes y día a día arremetieron contra el edificio situado sobre su caudal.

Rudolfinum, Foto: Jana Sustova
Los daños no se han podido calcular, algunos expertos hablan de daños incalculables. Si bien es cierto que la mayoría de obras valiosas fue salvada, los daños en el edificio son cuantiosos.

El ministro de Cultura checo, Pavel Dostal, insistió en que hay que reconsiderar la instalación de obras en esa Galería, o al menos tomar mayores y mejores medidas de seguridad para proteger las obras ahí expuestas. De acuerdo con el ministro lo primero que hay que hacer es poner buenas barreras antiinundación.

Los empleados de la Galería Sovovy Mlyny y equipos especializados trabajan tiempo completo en tareas de limpieza y restauración, porque desean abrir cuanto antes las instalaciones, las salas de exposición ya que en Praga la vida cultural no parará.

La calle Krizikova de barrio capitalino Karlin, donde está también el Teatro Musical de Karlin, Foto: CTK
En Karlin, uno de los barrios más afectados por las inundaciones se encuentra entre otros el Teatro Musical de Karlin. Se trata de uno de los principales de este género en el país.

Claro que en el último tiempo los musicales se han hecho con los otros escenarios y más bien dejan al Teatro de Karlin los temas clásicos, las obras más tradicionales.

Pasar cerca del Teatro Musical de Karlin es como ver un barco a la deriva. Los afiches lavados por las aguas han perdido todos sus colores, los sacos de arena dispersos por el suelo muestran que no sirvieron para nada.

Se trata de uno de los teatros castigados, donde los praguenses de más edad, o bien los más conservadores acudían a ver los musicales tradiciones o bien una sesión de opereta y hasta de Zarzuela.

Los teatros han visto destruidos vestuarios, butacas, telones y sobre todo las esperanzas de poder esta temporada ponde en escena algunas de las obras estudiadas durante meses para deleite del público más exigente.

Open Air Music Festival, Foto: CTK
"A pesar de la pena y tristeza que nos embarga, debemos salir cuanto antes de esto y devolver la sonrisa y la alegría a nuestro público", coincidieron los miembros del Teatro de Karlin, porque al igual que sus colegas insisten en que la vida cultural de Praga no parará.

Conciertos y festivales han tenido lugar en muchas partes del país. Los músicos ha brindado un aporte muy importante de solidaridad con los damnificados.

Una muestra fue, por ejemplo el Open Air Music Festival de la ciudad de Trutnov, visitado por más de 10 mil personas. Y entre los grandes de la jornada se presentó ni más ni menos que el grupo brasileño Sepultura. Los organizadores decidieron destinar las recaudaciones a los damnificados.

Autor: Federico Picado
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