La televisión Nova: justos pagan por pecadores
Más de 350 millones de dólares deberá pagar la República Checa a la compañía CME del empresario estadounidense Ronald Lauder, quien acusó al país de violar el acuerdo de protección de inversiones.
El director de la televisora, Vladimir Zelezny, a nombre de quien estaba la licencia del canal dejó a su socio con los equipos e instalaciones y empezó sus propias transmisiones bajo el mismo nombre.
El problema radica en que hoy nadie quiere responsabilizarse por lo ocurrido, en momentos en que el Estado debe pagar millones de dólares a una empresa privada estadounidense.La portavoz del Ministerio de Finanzas checa, Eva Nováková, reconoció que se mantienen intensas conversaciones entre las partes involucradas: el Estado y los inversores de la compañía CME.
"El Ministro de Finanzas, Bohuslav Sobotka, informará al primer ministro sobre el nivel de las negociaciones. Fue estipulado que la próxima reunión con los empresarios estadounidenses tendrá lugar el próximo 24 de marzo", explicó escuetamente la portavoz.El director de la Nova, Vladimir Zelezny, asegura que la responsabilidad es del Gobierno que le facilitó en 1999 hacerse con el canal dejando por fuera a los inversores estadounidenses.
Los diputados sostienen que toda responsabilidad cae sobre el Consejo de Radio y Televisión que dio la bendición a la operación del señor Zelezny.
No obstante, el Consejo culpa a los legisladores asegurando que éstos aprobaron una ley que dejó al Consejo sin competencias. La tragedia es que el Estado checo deberá pagar 350 millones de dólares, que saldrán de los bolsillos de los contribuidores, una vez más pagarán justos por pecadores.








