La selección femenina de hockey sobre hielo se suma a las esperanzas checas de medalla en Cortina
Por segunda vez en su historia, las jugadoras checas disputan un torneo olímpico de hockey sobre hielo, esta vez en Milán-Cortina, pero con ambiciones muy distintas a las de Pekín 2022 tras haberse consolidado en la élite mundial tras dos bronces consecutivos en campeonatos del mundo.
La competición de hockey sobre hielo en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 comienza incluso antes que los propios Juegos. Este mismo jueves ya debuta la selección checa femenina, que ha vivido en los últimos años un ascenso súbito a la élite de este deporte. Su estreno olímpico fue en Pekín 2022. Pero en apenas cuatro años, el equipo ha pasado de ocupar el papel de outsider a figurar entre las principales aspirantes a una medalla en Milán.
Las checas han demostrado en dos ocasiones recientes que ya una potencia del hockey femenino. Tanto en 2022 como 2023 conquistaron la medalla de bronce en los Campeonatos del Mundo, un éxito que en gran medida se atribuye a la seleccionadora nacional, la canadiense Carla MacLeod, quien asumió el cargo en abril de 2022, después de esas primeras Olimpiadas fallidas y poco antes de aquel primer Mundial.
En una entrevista concedida a la Televisión Checa a comienzos de diciembre, MacLeod describió la evolución del equipo desde su llegada.
“Cualquiera puede ver jugar hoy al equipo, es físicamente más fuerte y tratamos de marcar goles de forma algo distinta. Hay algunos elementos clave sobre el hielo. Pero el mayor cambio es la fe de las jugadoras en sí mismas y en lo que pueden lograr”.
“La diferencia entre los Juegos de 2022 y los de ahora es abismal”
Esa transformación también elevó las aspiraciones de cara a los Juegos Olímpicos, como adelantó en rueda de prensa la directora de la selección nacional, Tereza Sadilová, cuando se dio a conocer la lista definitiva de las convocadas a comienzos de enero.
“Si comparo la situación actual con la que teníamos antes de los Juegos de 2022 en Pekín, la diferencia es abismal. Hace cuatro años nos alegramos de habernos clasificado para los Juegos Olímpicos en el último momento. Y viajamos a China más bien con un rol secundario. Hoy tenemos grandes ambiciones y admitimos abiertamente que estamos entre las favoritas para las medallas”.
Se trata de afirmaciones contundentes, incluso si se tiene en cuenta que las checas no subieron al podio en las dos últimas ediciones del Campeonato del Mundo. En ambas ocasiones cayeron ante Finlandia en el partido por el tercer puesto. A pesar de ello, muchos periodistas deportivos checos cuentan con la posibilidad de que el equipo femenino consiga la primera medalla olímpica de su historia. Así lo expresó Petr Kadeřábek, de Radiožurnál Sport, la emisora de deportes de la Radio Checa.
“Por la forma en que las checas afrontan los partidos internacionales con la entrenadora Carla MacLeod, ya sea en el Euro Hockey Tour o en otros grandes torneos, se ve claramente que se han acercado a la cima. Canadá y Estados Unidos siguen muy por delante en hockey femenino. Pero las checas ya se les han acercado mucho. En mi opinión, esta vez ganarán el bronce”.
La proporción más alta de jugadoras de la PWHL
La confianza de los expertos se basa, sobre todo, en la composición de la plantilla. Un número creciente de checas juega ahora en la liga profesional norteamericana PWHL, el equivalente femenino de la NHL, detalla Kadeřábek.
“En comparación con las demás selecciones europeas, la República Checa tiene la mayor proporción de jugadoras en esta liga. Son ocho, una cifra que ni Suecia ni Finlandia ni Suiza pueden igualar. Entre las profesionales checas de la PWHL se encuentra, por ejemplo, Kristýna Kaltounková, que el año pasado fue elegida número uno del draft por las New York Sirens”.
Kaltounková llega además a los Juegos Olímpicos como máxima goleadora actual de la PWHL, un punto más a favor de las opciones checas.
Un particular sistema para el torneo olímpico
La primera prueba de fuego la tienen este mismo jueves, un día antes de la ceremonia de inauguración. El equipo de Carla MacLeod debuta frente a una de las grandes favoritas, la selección de Estados Unidos.
El sistema del torneo presenta particularidades. En la fase de grupos existen dos grupos de cinco equipos de distinto nivel. En el Grupo A, en el que se encuadra la República Checa, compiten las selecciones más fuertes y todas obtienen el pase a los cuartos de final. En el Grupo B, solo los tres primeros avanzan de ronda.
El viernes por la tarde, las checas vuelven al hielo para enfrentarse a Suiza. El calendario resulta exigente, tal como subrayó la delantera Natálie Mlýnková.
“Seguro que será duro. Tenemos dos partidos en días consecutivos, luego un día libre y otra vez dos partidos seguidos, uno de ellos a las nueve de la noche. Pero hemos trabajado cuatro años para poder afrontarlo. Se trata de estar preparadas de principio a fin. Estoy segura de que lo vamos a dar todo”.
Ese compromiso también tiene un componente emocional. En diciembre, Carla MacLeod anunció que padece cáncer de mama. La capitana del equipo, Aneta Tejralová, se refirió a la situación de la entrenadora.
“Por desgracia, es así. Pero es una mujer fuerte. El simple hecho de que haya venido aquí y de que volemos juntas a Italia lo consideramos importante. La apreciamos mucho”.
Antes de partir hacia Milán, MacLeod recalcó que durante las dos próximas semanas solo importará el hockey. Las medallas se decidirán el 19 de febrero, cuando se disputarán el partido por el tercer y cuarto puesto y la gran final.
¿Y los chicos?
Y por otro lado, en sus esperanzas de medalla, no se queda atrás tampoco el equipo masculino, que contarán en Milán-Cortina, por primera desde Sochi 2014, con la participación de jugadores de la NHL.
La selección masculina inicia su participación también frente a uno de los grandes favoritos, Canadá, el 12 de febrero. Los checos se medirán después a Francia, y cerrarán la fase de grupos el 15 de febrero ante Suiza. La final será el domingo 22 de febrero.
La selección checa llega con un plantel experimentado de figuras de la NHL como David Pastrňák y Martin Nečas, además del capitán Roman Červenka en su quinta participación olímpica. Estos jugadores icónicos se apoyarán en compañeros de las ligas checa, suiza, sueca, finlandesa y la AHL estadounidense, con la esperanza de también colgarse una medalla olímpica.








