El uniforme checo en Milán-Cortina causa admiración y controversia
En el desfile inaugural de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, el equipo checo causó asombro y admiración con un uniforme peculiar, sui generis, original, atrevido y quizás hasta un tanto controvertido. Para gustos, colores como dice el dicho.
Admiración y controversia. El uniforme que usó la delegación checa en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina fue uno de los más aplaudidos y elogiados por la prensa extranjera especializada, pero en casa las cosas han sido un poco diferentes, con opiniones dispares. Algunos checos se quejaron de los colores elegidos, y de lo poco práctico de estos uniformes para su uso deportivo, por ejemplo.
Diseñado por la artista Anežka Berecková, que se inspiró en ideas y motivos del artista Milan Jaroš, la revista Vanity Fair eligió el uniforme checo como uno de los cinco mejores de la gala inaugural, junto con los de Brasil, Estados Unidos, Mongolia e Italia, por supuesto, no podía falta el país anfitrión.
La BBC dijo incluso que el uniforme checo había sido el más llamativo de la inauguración, y el USA Today lo calificó de atrevido.
Milan Jaroš, entrevistado por Radio Praga, dice que la marca checa Alpine Pro, que viene trabajando con el equipo olímpico nacional desde los Juegos de Invierno de Vancouver 2010, le dio total libertad para hacer volar su imaginación y eso se notó en el desfile.
“Debo decir que mi impresión fue de absoluto entusiasmo, porque cuando vi todos esos uniformes usados por todos esos atletas, me pareció sinceramente que la mayoría de los países parecían haber comprado chaquetas en oferta, para ser sincero. Muchos habían optado por que su ropa fuera confeccionada por una empresa de renombre, lo que significaba que solo se diferenciaban en el color y las letras, y no había nada interesante. Por supuesto, hubo ciertos elementos exóticos y momentos especiales, como, por ejemplo, la colección estadounidense, basada en materiales perfectos y un corte selecto. La nuestra me pareció genial, ya que los atletas parecían sentirse bien con ella, así que durante la aparición realizaron movimientos que debían animar al público y crear buen ambiente”.
En cuanto al diseño en sí, Jaroš dice que es un homenaje al artista gráfico checo Vojtěch Preissig, en el que se inspiró directamente, sobre todo en sus fuentes tipográficas, además de estar salpicada la colección de elementos retro, como recuerdo de los Juegos Olímpicos de Cortina d'Ampezzo de 1956.
Preissig fue un héroe que apoyó la resistencia en ambas guerras mundiales y murió en el campo de concentración de Dachau en 1944 y por eso es una figura muy admirada y respetada en el país, afirma Milan Jaroš.
“Recordé que cuando Preissig diseñó su fuente tipográfica, todos los alfabetos incluían pequeños signos que se usaban como adornos entre líneas en la composición. Encontré unos cinco de esos pequeños elementos. Descubrí que, al ampliar cada uno por separado, el resultado era absolutamente asombroso: son signos artísticos completamente únicos que pueden usarse incluso en una ampliación mayor. Y en ropa también, claro. Originalmente hice muchos diseños. Pero tenía un boceto de una patinadora que llevaba tres de esos enormes signos. Esa fue la base para seguir trabajando. Debo destacar el nombre de Anežka Berecková, quien diseñó la ropa y quien empezó a abordarla con total naturalidad y, además, fue un poco más atrevida que yo, considerando su edad, y de ahí nació esta colección”.
Milan Jaroš ya había participado antes en el diseño de la ropa deportiva del equipo olímpico checo, muchas veces, tiene muchos recuerdos, ansioso por compartirlos.
“Siempre intento que mi trabajo tenga un subtexto. Por ejemplo, hubo una colección para los Juegos de Brasil (Río 2016) con una figura de Emil Zátopek, porque ese año también era su aniversario. Pero la primera colección que hice estaba basada en los motivos del famoso cuadro de František Kupka, Fuga Bicolor, y surgió de forma totalmente espontánea, porque la pintura parece estar en movimiento. Creo que probablemente fue la colección mejor recibida de todas. Fue durante los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012. De hecho, creo que en ambas ocasiones, en 2012 y 2016, fui pionero: fue la primera vez que los diseños de la ropa deportiva se basaron en motivos inspirados en el arte checo o en una historia como la de Emil Zátopek”.
Y como buen cinéfilo que es, Milan Jaroš dice que se inspiró también en las películas del gran Federico Fellini para diseñar las bufandas usadas por el equipo checo, y espera que ahora también los checos las usen en el día a día.
“Tuve que insistir para que los atletas usaran bufandas. Vengo de una generación que amó las películas del maestro Fellini y toda esa estética. Y cuando tú andas por Francia o Italia, todavía puedes ver personas usando bufandas, hombres y mujeres, especialmente rojas, así que yo quise incluir esas bufandas largas y rojas”, sostuvo.
Además, entiende que la colección haya causado un poco de controversia al principio en el país, por los colores, que algunos decían que recordaban más a la bandera alemana, y porque la gente pensaba que esa ropa es la que usarían los deportistas in situ, compitiendo, pero no.
“Esta colección fue creada solo para el desfile y funciona muy bien cuando son muchos los que la usan, por eso ha sido tan bien recibida por la prensa internacional y ahora aceptada en el país”, sentenció.
Exactamente, debido a ese inusitado furor internacional, ahora los checos empiezan a ver con otros ojos ese uniforme y hasta lo empiezan a usar en el día a día y acostumbrarse a los colores transgresores y el diseño valiente y vanguardista de Milan Jaroš.








