Comienzan los Juegos de Invierno: cifras, impacto y claves para la República Checa
Antes de que empiecen, los Juegos Olímpicos de Milán y Cortina d’Ampezzo ya baten récords en apuestas, consumo y turismo. Audiencias globales, marcas millonarias y un país pendiente del hockey, Ester Ledecká y otras figuras que convierten la cita en un fenómeno económico y mediático de primer orden para Chequia.
Quedan dos días para la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán–Cortina 2026 en el estadio de San Siro, una enorme cita que convocará del 6 al 22 de febrero a cientos de millones de fans del mundo entero. Entre ellos, también en Chequia, donde se espera con ganas un evento que paraliza el país cada cuatro años y donde no solo verá a sus atletas competir por la gloria, sino que vivirá un impacto económico y mediático sin precedentes.
Mucho antes de que se encienda el pebetero y todo comience, la "maquinaria" de los Juegos ya está en marcha con apuestas millonarias, enormes audiencias televisivas, récords de ocupación, viajes agotados o una dura batalla por la visibilidad de cientos de marcas...Todo ello convierte a los Juegos en mucho más que una competición, y es por ello que hoy repasamos algunas de las cifras y claves de su impacto económico, mediático y social en Chequia.
Récord histórico de apuestas en el mercado checo
Las casas de apuestas checas ya se frotan las manos a la espera de lo que será uno de los mayores picos de actividad del año. Según estimaciones del propio sector, el volumen total de apuestas para estos JJ.OO. podría situarse entre 24 y 26 millones de euros, superando con holgura los casi 23 millones de euros registrados en los pasados Juegos de Pekín 2022.
Como de costumbre, el principal motor de las apuestas será el hockey sobre hielo, más aún en un año en el que se produce el regreso de los jugadores de la NHL al equipo nacional checo, ausentes desde hace doce años. Tanto es así que la selección masculina figura como la quinta favorita al oro, con una cuota aproximada de 12 euros por euro apostado, pero en un segundo escalón tras las grandes potencias.
Las esperanzas son aún mayores en el hockey femenino, donde las opciones de medalla son, según las cuotas, incluso superiores a las del equipo masculino, mientras que otras figuras como Ester Ledecká o el joven patinador Metoděj Jílek también generan grandes expectativas con cuotas que los sitúan en la pelea por los metales. A esto se suman todo tipo de apuestas especiales que ofrecen las casas checas, las cuales pronostican hasta cinco medallas para Chequia.
El “efecto Juegos” en el consumo doméstico
Una cita del calado de los JJOO tiene también su impacto en el consumo interno y el comercio minorista checo. Las cadenas de electrónica y grandes superficies confirman, coincidiendo con la cita, un aumento cercano al 20% interanual en las ventas de televisores de gran formato (55 pulgadas o más) y proyectores, impulsadas por aquellos que quieren estrenar pantalla para seguir las competiciones con motivo de la gran cita. El patrón se repite cada cuatro años, pero, según voces del sector, esta vez, además, reforzado por la cercanía geográfica de Italia, que incrementa el interés general y la sensación de “evento accesible”. Para el comercio minorista, febrero, un mes tradicionalmente flojo, se convierte ahora en una ventana de ventas excepcional.
Un escaparate global
Según los datos, los Juegos Olímpicos de Invierno cuentan con una audiencia estimada de entre 2000 y 3000 millones de personas en más de 200 países, sumando televisión tradicional y plataformas de streaming. Para los expertos en marketing, se trata de uno de los pocos eventos capaces de concentrar simultáneamente a varias generaciones ante una pantalla, en un contexto emocionalmente positivo y de alta atención con un alcance masivo, haciendo de ello un acontecimiento solo comparable a citas como una Copa del Mundo de fútbol.
Turismo olímpico
Todavía se puede planificar una escapada "olímpica" de última hora a Italia, aunque la demanda hace que las posibilidades sean bajas y los precios más prohibitivos. Por ejemplo, las entradas para los encuentros de la fase de grupos de la selección checa de hockey se encuentran oficialmente agotadas. El hockey, más allá del conjunto checo, será una vez más uno de los platos fuertes de la competición. La entrada más económica para ver un partido de hockey de la fase de grupos era de 35 euros, sin embargo estas están ya agotadas desde hace tiempo y actualmente hay tickets que alcanzan los 190 euros para vivir en directo algunos de los choques de grupos donde aún hay asientos. En este sentido, los precios varían enormemente en función del deporte o la categoría: en esquí alpino, otra de las disciplinas más demandadas, estos van de los 100 a los 220 euros, mientras que también hay opciones más allá de las pruebas deportivas en sí. Las entradas para asistir a la ceremonia inaugural del día 6, por ejemplo, aún están a la venta a partir de los 260 euros.
Hay además alternativas como los "pases premium", que incluyen acceso prioritario a las zonas de espectadores o salas VIP y cuyas tarifas suelen superar varios miles de euros, así como agencias que ofrecen paquetes especiales o tours que oscilan entre más de mil euros por persona, generalmente para estancias de dos a cinco noches. Un viaje de dos noches con entrada para el partido de hockey República Checa contra Canadá se ofertaba por unos 1500 euros por persona en IBTravel, sin incluir el billete de avión, traslados ni seguro de viaje. Para presupuestos más modestos, también existen excursiones en autobús sin alojamiento por menos de 400 euros.
Transporte y alojamiento: demanda disparada
El impacto olímpico se refleja también en el transporte y los alojamientos. Desde el sector indican que la demanda de vuelos desde Chequia hacia Milán, Venecia o Bolonia ha crecido entre un 25% y un 40% interanual, mientras que las reservas a Italia en general aumentan cerca de un 60%, impulsadas además por la coincidencia con las vacaciones escolares en el país.
Así, el precio medio de un billete de avión desde la República Checa a Italia ronda actualmente los 130 euros, aunque en fechas clave puede superar muy ampliamente esa cifra. Muchas rutas y conexiones, de hecho, ya están completas y los JJOO han hecho que otros medios como el autobús también refuercen sus enlaces. Desde Chequia, un billete de ida a Milán ronda hoy entre los 36 y los 80 euros.
Por otro lado, los datos de las agencias de viajes checas hablan de ocupaciones cercanas al 90% a una semana del inicio de los Juegos.
Un filón para las marcas y el patrocinio
Hoy día, deporte y negocio van irremediablemente de la mano y los JJOO no son una excepción. El patrocinio olímpico es una inversión estratégica y de largo recorrido donde las empresas destinan cientos de miles de euros anuales durante ciclos de cuatro años, con el objetivo de construir marca más que de obtener una rentabilidad inmediata. Figuras como el equipo nacional de hockey o Ester Ledecká se convierten en iconos de marketing y una medalla puede llegar a multiplicar la atención mediática y disparar el retorno económico y reputacional para patrocinadores y firmas.
Sin ir más lejos, estudios de Kantar incluso indican que los patrocinios olímpicos generan más de 1,50 dólares por cada dólar invertido a largo plazo.
"Sin embargo, podemos afirmar que hemos medido casos en los que el retorno de una corona invertida puede llegar a ser de entre dos y tres coronas", indicó Martin Jílek, de Kantar.
Marcas como Allwyn (que adquirió y sustituyó a Sazka), socio general del Comité Olímpico Checo desde hace más de una década, Toyota, partner local y proveedor de movilidad para los atletas, o el grupo industrial CSG, recién incorporado al ecosistema olímpico, encabezan una lista de compañías que ven en los Juegos una plataforma única de visibilidad y posicionamiento.








