Más oro y más plata: Chequia ya supera lo hecho en Pekín 2022
Los deportistas checos ya llevan dos oros y dos platas en Milán y Cortina 2026, superando con creces lo hecho en Pekín 2022 y con posibilidades de seguir sumando y trepando en el medallero antes de la clausura de este domingo 22 de febrero.
“Ya está hecho, lo tenemos aquí, un nuevo campeón olímpico en patinaje de velocidad”, decía eufórico el comentarista de la Televisión Checa.
Las expectativas eran altas, y Metoděj Jílek, que había ganado la medalla de plata en los cinco mil metros, el domingo anterior, no defraudó: hizo el mejor tiempo en su carrera de los diez mil metros, con un crono de 12 minutos, 33 segundos y 43 centésimas.
Y así se escribió otra página histórica en los anales olímpicos checos. Porque no solo él, la snowboardista Eva Adamczyková también subió al podio. Fueron dos medallas el viernes, oro y plata, para sumar cuatro en total en Milán y Cortina y superar ya con creces lo hecho en Pekín 2022 (donde Chequia solo obtuvo un magro total de dos medallas, un oro y un bronce).
El héroe de la jornada del viernes fue el joven patinador Metoděj Jílek, Mety para los amigos, quien con tan solo 19 años, se llevó la medalla de oro en los diez mil metros de patinaje de velocidad.
En conversación con la Radio Checa, Jílek sostuvo que fue duro, que estaba nervioso, pero que al final ha valido la pena todo el sacrificio y todo el esfuerzo.
“Estaba un poco nervioso, sí. Sabía que el tiempo que había marcado sería muy difícil de superar. Sospechaba que se decidiría en las últimas diez vueltas, donde, afortunadamente para mí, me llevé el oro. Por otro lado, debo reconocer el gran esfuerzo de Sander Eitrem por intentarlo. Sabía que saldría bien o no. No muchos patinadores de velocidad harían eso. Él patina principalmente en cinco kilómetros, su ruta principal, y ganó el oro el pasado viernes. Muchos competidores en su misma situación intentarían el segundo o tercer puesto, pero él se lanzó al oro, pero no le resultó, afortunadamente para mí. Pero por eso, merece mi más profundo respeto”.
Y aunque las cosas durante la carrera no salieron como Metoděj Jílek había planificado con su entrenador, igual bastó para hacer el mejor tiempo de todos y alzarse con el oro, como relata a continuación.
“Ha sido una carrera muy, muy dura. Esperaba que Bloemen y yo estuviéramos juntos al menos durante el primer cuarto de la carrera, donde nos ayudaríamos mutuamente, como suele suceder en estas carreras. Por desgracia, lo adelanté en la segunda vuelta y tuve que seguir solo todo el recorrido. Mi táctica era acelerar al final, con mis últimas fuerzas, mi último envión. Pero desafortunadamente no tuve la fuerza suficiente, estaba agotado, no daba más. Pero ha sido suficiente para ganar el oro”.
Martina Sáblíková estaba ahí, viendo la carrera, y quiso sumarse a la fiesta y festejar con Jílek, que ya no es la nueva promesa del patinaje sino el nuevo rey. Y para Jílek, el apoyo de una leyenda como Sáblíková, es muy importante.
“Por supuesto que significa mucho para mí su apoyo y su amistad. Me alegra muchísimo que una leyenda como ella me apoye tanto. Me había escrito un mensaje muy bonito antes de la carrera para darme ánimo y también creo que le debía esta actuación, por todo lo que ella hizo por el patinaje”.
Martina Sablikova, la tres veces campeona olímpica checa del patinaje en velocidad, y que el día anterior al oro de Jílek se había despedido de las pistas olímpicas, con lágrimas en los ojos, tras 20 años de carrera, está muy feliz de entregarle el relevo generacional al joven Metoděj.
“Fue increíble. Salimos corriendo para ir a estar con Mety y celebrar con él, pero los organizadores no querían dejarnos ir con él, casi nos detienen, pero no me importó porque él ganó y yo quería estar allí con él. Sin duda, teníamos derecho a estar allí. Fue único, lo disfruté en un segundo plano y ha sido realmente hermoso, muy emotivo”.
Plata para Adamczyková
Después de Jílek y el patinaje de velocidad, el turno fue para el snowboard, otra vez. Eva Adamczyková logró el segundo lugar y plata, en la final de snowboard cross celebrada en Livigno, también el viernes.
La deportista checa empezó luchando atrás por la tercera plaza, luego por la segunda posición hasta finalmente llevarse la plata en una llegada de infarto en la que solo le separaron cuatro centésimas del oro, que fue para la australiana Josie Baff.
Y cómo no, la checa no paraba de sonreír y celebrar una medalla que pudo ser oro, por poco, por centésimas, pero al final fue plata, como le indicó a la Radio Checa.
“Me siento fantástica, muy feliz y muy cansada. Esto es maravilloso pero me alegro que haya terminado porque estoy exhausta”.
Adamczyková, de 32 años, regresó a la competición esta temporada tras su maternidad. Con esta, suma su tercera medalla olímpica, una de cada metal. Fue oro en Sochi 2014 y bronce en Pieonchang 2018. En Pekín 2022 no pudo competir.
Y aunque estuvo una temporada ausente de las pistas, volvió con todo y peleó por el oro hasta el final.
“De hecho, como cometí un error entre la cuarta y la quinta curva, creo que me merezco la plata. Si no hubiera cometido ese error ahí, igual habría ganado. Fueron cuatro centésimas, suficientes para darle la corona a la australiana. Pero igual esto es genial, no me puedo quejar, como tuve un año de descanso, no corrí nada la temporada pasada, esto es lo mejor que podría haber hecho”.
Aún quedan posibilidades de más medallas en Milán y Cortina, tenemos Juegos Olímpicos hasta el domingo 22 de febrero. El propio Jílek tendrá una oportunidad más y aunque como él mismo ha dicho, lo ve muy difícil, la esperanza es lo último que se pierde.








