El regreso de Eva Adamczyková: de campeona olímpica a madre, sin dejar jamás el snowboard

Eva Adamczyková

La campeona olímpica checa de snowboard cross, oro en Sochi 2014 y una de las figuras más populares del deporte invernal del país, vuelve a los Juegos en Milán–Cortina tras una grave lesión, una larga pausa olímpica y su reciente maternidad.

A pocos días del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia, la atención en Chequia se centra de nuevo en Eva Adamczyková. La estrella del snowboard cross, campeona olímpica en Sochi 2014, vuelve a las pistas olímpicas tras ocho años de ausencia, después de superar lesiones graves, un paréntesis televisivo y una pausa por maternidad.

¿Cómo empezó todo?

Eva Adamczyková, conocida anteriormente por su apellido de soltera, Samková, nació en Vrchlabí, la puerta de entrada a los montes Krkonoše, un entorno que marcó de forma decisiva su relación con los deportes de invierno. Empezó a esquiar con solo dos años y, poco después, probó el snowboard por primera vez, una experiencia que definió su futuro deportivo, tal como relata la propia Adamczyková.

“Unos amigos de mis padres subieron una tabla de snowboard a la colina y me preguntaron si quería probarla. La probé una vez con ellos y luego me prestaron otra pequeña de una tienda de alquiler. No quería devolverla, así que me la compraron. Los esquís nunca se me dieron bien, casi siempre quedaba entre las últimas. Y además, con el esquí había que levantarse muy temprano, mientras que los snowboarders podían tomárselo con más calma”.

Sus primeros pasos en la competición se dieron en el snowboard freestyle, pero una serie de lesiones la llevó a cambiar de disciplina en la temporada 2008–2009. El paso al snowboard cross resultó decisivo. En 2014, con 20 años, conquistó el oro olímpico en Sochi, el primer oro para la delegación checa en aquellos Juegos y apenas el quinto oro individual de Chequia en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno hasta ese momento.

Eva Samková  (Adamczyková) | Foto: Česká televize

Cuatro años más tarde sumó una medalla de bronce en PyeongChang 2018 y, con el tiempo, se proclamó dos veces campeona del mundo, lo que consolidó su posición como una de las corredoras más exitosas de su generación en el snowboard cross. Más allá de los resultados, Adamczyková se volvió inconfundible por un detalle poco habitual: un bigote dibujado con rotulador sobre el labio superior, que acabó convertido en su seña de identidad. La deportista explica su significado.

Érase una vez en España: bigotes y apuestas

“Empezó como una especie de apuesta con un competidor polaco que se había dejado bigote. Pensé en dibujarme uno y él dijo que no me atrevería, así que hicimos una apuesta para el día siguiente. Era mi primer Campeonato del Mundo, en España, en 2011, y terminé quinta. Gané la pequeña final y en ese momento fue mi mayor éxito. Además atrajo bastante atención mediática, aunque no soy especialmente supersticiosa con eso”.

Eva Samková  (Adamczyková) | Foto: YouTube

En diciembre de 2021, su carrera dio un giro dramático tras sufrir una doble fractura de tobillo en una prueba de la Copa del Mundo en Montafon, Austria. La lesión la dejó fuera de los Juegos de Pekín 2022. Sin embargo, su regreso no podía ser mejor: en 2023 ganó el oro en los Campeonatos del Mundo de la FIS en Bakuriani, Georgia.

De las pistas de snowboard a las pistas de baile

La temporada siguiente tomó un rumbo inesperado. Adamczyková pasó diez semanas en el programa televisivo StarDance, un concurso de baile con celebridades, alcanzó la final y, poco después, volvió a la nieve para ganar una prueba de la Copa del Mundo en su primera participación tras aquel paréntesis, en enero de 2024 en St. Moritz, Suiza. Este mismo invierno completó otro regreso más, esta vez después de una pausa por maternidad. Aseguró de forma definitiva su plaza para los Juegos de Milán–Cortina con un séptimo puesto en la segunda prueba de la Copa del Mundo de la temporada, disputada en China.

Eva Adamczyková | Foto: Profimedia

La campeona de Sochi viajará a Livigno acompañada por toda su familia, incluido su marido Marek y su hijo Kryštof, de un año. Tiene previsto llegar a Italia a comienzos de la semana para aprovechar varios días de prueba en el trazado olímpico. Y, entre líneas, deja claro que ni siquiera las deportistas olímpicas se desprenden del rol de madre.

Ser madre en los Juegos Olímpicos

“Estaremos allí juntos todo el tiempo. Unos días antes de la carrera y durante las pruebas también vendrá mi hermana. Sobre todo va a mirar, pero también ayudará a Marek, al menos en los días en los que yo esté realmente ocupada. La jornada de competición es larga. Hay clasificación, luego un tiempo de espera y después las carreras finales. Nos organizaremos de alguna manera. Pero Marek ya se ha quedado una semana solo con Kryštof, así que no me preocupa en absoluto”.

Eva Adamczyková | Foto: Kateřina Šulová,  ČTK

A sus 32 años, Eva Adamczyková participará en sus terceros Juegos Olímpicos, muy posiblemente los últimos de su carrera. Pese a ello, la deportista no muestra signos de ningún tipo de pena ni remordimiento, y aclara que incluso clasificarse para Milán fue, en algún punto, una sorpresa.

“Aún me resulta un poco extraño estar aquí, incluso recibir todo el equipamiento olímpico. Hace un año no tenía ni idea de si volvería o de si querría volver a competir. Voy a Italia, pero todavía no he conseguido asimilarlo del todo”.

Adamczyková tomará la salida en la prueba de snowboard cross el viernes 13 de febrero. Lo hará como campeona olímpica, como madre y como una de las figuras más reconocibles del deporte checo. Su retorno confirma que, incluso tras una serie de pausas, el talento y la dedicación permiten reencontrarse con una pasión que, pese a todo, nunca se abandona del todo.

Autores: Kristina Kellnerová , Ruth Fraňková | Fuente: iROZHLAS.cz
palabra clave:
audio