La pena de muerte tiene cada vez más partidarios en la República Checa

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Los partidarios de la pena de muerte han empezado a ganar terreno en la República Checa. El tema fue retomado por la opinión pública y especialistas en la materia después de la espectacular fuga del asesino Jiri Kajinek de la prisión de máxima seguridad de Mírov.

La postura de los partidarios de la pena de muerte en la República Checa ha empezado a radicalizarse con una argumentación muy sencilla pero peligrosa, porque aseguran que el recluso Kajinek, condenado a prisión perpetua por asesinato de dos personas, no se hubiera escapado si en el país estuviera en vigencia la pena capital.

De acuerdo con un sondeo de opinión de varias agencias demoscópicas, el 62 por ciento de los ciudadanos checos está a favor de la pena de muerte, subrayan que no existe ninguna garantía de que los asesinos condenados a prisión perpetua dejen de ser un peligro para la sociedad ya que, como se ha visto, existe la posibilidad de que se escapen.

Un sector reducido de la población, pero no por ello menos importante, asegura que la cadena perpetua es un lujo para un país de una economía limitada como lo es la República Checa.

La discusión sobre la aplicación o no de la pena de muerte trae consigo una serie de aspectos éticos y morales, mientras que unos proponen aquello de "ojo por ojo y diente por diente" otros recuerdan el mandamiento que dice "No matarás".

En la República Checa la pena de muerte fue abolida en 1990, intentos posteriores para su renovación nunca tuvieron éxito, no obstante la presión de la opinión pública empieza a crecer.

Por su parte, los políticos advierten que para poder aplicar nuevamente la pena capital, la República Checa debería renunciar al Acuerdo Europeo sobre la Protección de los Derechos Humanos, lo que prácticamente significaría despedirse de su ingreso a la Unión Europea, por lo que que ven muy difícil la reanudación de la pena de muerte.

Autor: Federico Picado
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