La Missa Paschalis del Bach checo, Jan Dismas Zelenka, merece ser escuchada el Domingo de Pascua
En Domingo de Pascua les invitamos a escuchar la solemne Missa Paschalis (Misa Pascual) de Jan Dismas Zelenka, uno de los compositores checos más destacados del barroco y que en esta majestuosa y extensa obra proclama a los cuatro vientos y con orgullo toda su religiosidad.
Al compositor Jan Dismas Zelenka (1679-1745) le dicen el Bach checo. Y aunque no es tan conocido como el maestro alemán, en algún momento las vidas de ambos se entrecruzaron. Tanto así que incluso se dice que Bach admiraba su música, lo que no podemos ni confirmar ni desmentir, pero de ser así, tiene que haber sido motivo de orgullo para Zelenka, ya que Bach era y sigue siendo un gigante y el espejo en el que la mayoría de músicos se miran, y siempre con desventaja.
Zelenka es uno de los grandes nombres del barroco checo y una de sus composiciones más importantes es la Misa Pascual (Missa Paschalis), compuesta en Dresde en 1726, que compartimos con ustedes en este día tan especial para los creyentes de todo el mundo.
No es mucho lo que se sabe de la biografía de Zelenka, salvo que fue educado musicalmente en Praga y Viena, que su instrumento era la viola de gamba, y que, poco después de cumplir 30 años, se radicó en Dresde, donde se convirtió en músico a sueldo de la corte católica de esa ciudad cercana a la frontera checa y donde pasó la mayor parte de su carrera profesional, componiendo para la corte.
Nunca se casó ni tuvo hijos, y no ha quedado para la posteridad ningún retrato de su rostro, así que no sabemos qué aspecto tenía. Murió a los 66 años en Dresde, un 23 de diciembre de 1745, un día antes de la Nochebuena. Sus restos descansan en el viejo cementerio católico de esa ciudad.
La obra más famosa de Zelenka en vida fue la Sub olea pacis et palma virtutis (Bajo el olivo de la paz y la palmera de la virtud), que compuso para la coronación de Carlos VI en 1723.
Pero después de su muerte, la música de Zelenka quedó casi condenada al olvido y solo rescatada muchos años después por esos azares del destino. Gracias a eso hoy podemos disfrutar de la Missa Paschalis, que es una obra monumental de casi 70 minutos de duración y pieza infaltable en el Domingo de Pascua en los hogares checos. Disfruten de la música.








