La familia Cronenbold y la búsqueda de sus raíces entre Bolivia y Praga
La familia boliviana Cronenbold ha emprendido una emotiva búsqueda de los descendientes de Johann David Cronenbold, un praguense que emigró a Sudamérica a mediados del siglo XIX y se convirtió en una figura destacada en Bolivia.
Cada vez más latinoamericanos, impulsados por el deseo de reconectar con sus raíces, emprenden investigaciones genealógicas que los llevan hasta la República Checa. Muchos de sus antepasados emigraron desde el corazón de Europa en los siglos XIX y XX por razones políticas, económicas o personales y se establecieron en países como Argentina, Brasil, Bolivia o México, entre otros. Hoy, la digitalización de archivos permite a los descendientes de emigrantes reconstruir su árbol genealógico.
Según la investigación genealógica iniciada hace siete años por Roxana Cronenbold y su familia, saben que Johann David Cronenbold dejó Praga en algún momento entre 1850 y 1860, aunque la ruta exacta de su viaje sigue siendo un misterio. Finalmente se estableció en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde falleció en 1902.
De emigrante europeo a diplomático de éxito
Durante su vida en Sudamérica, Cronenbold trabajó durante más de dos décadas como vicecónsul del Imperio del Brasil en Santa Cruz y formó una familia numerosa con María Rufina Eulogia Suárez Franco.
Roxana Cronenbold, su descendiente directa, se ha puesto en contacto con Radio Praga Internacional con la esperanza de encontrar algún familiar de Johann David en la República Checa. Desde Bolivia, compartió por teléfono los detalles de una historia familiar que une dos continentes.
“David estuvo trabajando como vicecónsul del Imperio de Brasil, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, como veinte años estuvo recibiendo salario de Pedro II, emperador de Brasil. Era un tipo que hacía muchas cosas aquí, fabricaba barcos, tenía mucho conocimiento, y buscando en los archivos nos sorprendió que manejaba bien español y lo escribía fluidamente”.
Con la ayuda de un investigador privado, la familia Cronenbold ha logrado recuperar valiosos documentos históricos en los archivos estatales de Praga, incluyendo partidas de nacimiento y registros familiares.
Los padres de David fueron Karl Heinrich Cronenbold y Maria Karolina (apellida Martin hasta su boda), y tenía una hermana llamada Maria Elisabeth, quien adoptó el apellido Strack después de casarse. Originaria de la ciudad alemana de Augsburgo, la familia se estableció posteriormente en Praga, marcando así el inicio de su historia en Tierras Checas.
Durante la visita a Praga que Roxana emprendió hace varios años con su familia, visitaron el cementerio praguense de Olšany donde están enterradas las hermanas de Johann David Cronenbold. Una de las incógnitas que Roxana desea revelar es la ruta exacta que su antepasado emprendió de Praga a Bolivia.
“No sé si llegó a Brasil, a Argentina, y cómo vino a parar en Bolivia, que no tiene costa. En Bolivia había un auge de la goma, del caucho, así que probablemente vino por eso. Era comerciante, todo el mundo lo conocía y todo el mundo lo menciona, pero como austríaco”.
Un llamado a la comunidad checa en busca de parientes
La familia espera que, al compartir esta historia, puedan identificar y contactar con parientes vivos que mantengan algún vínculo familiar con sus antepasados europeos, señala Roxana.
“Me encantaría ver si hay alguien que se parece con nosotros físicamente. Hay muchas cosas que interesan; saber qué hicieron, si se murieron todos. No puede ser que en Bolivia nos reprodujéramos bastante bien y en Praga desaparecieran. El tema pasa porque la mayoría eran mujeres que tras la boda cambian de apellido. Intenté muchas veces obtener la nacionalidad checa, pero resulta que las leyes de ustedes solo permiten que sean abuelo, padre y nieto y en realidad yo soy la quinta generación”.
Quizá en algún rincón de la República Checa aún quede una huella de la historia de los Cronenbold por descubrir y los descendientes bolivianos puedan reencontrarse con sus parientes.








