La ciudad de Kasperské Hory, centro de extracción de oro de Bohemia Sudoccidental

Kasperské Hory, foto: Adam Hauner / Creative Commons 3.0 Unported

La ciudad de Kasperské Hory, en Bohemia del Sudoeste, es conocida sobre todo como uno de los importantes antiguos centros de extracción de oro en las tierras checas. Esta ciudad, situada en la cadena montañosa de Sumava fronteriza con Austria y Alemania, destaca asimismo por su secular tradición cristalera. Además, la población celta que vivía en sus alrededores, dejó allí numerosas huellas que atraen la atención de miles de turistas que visitan esa localidad.

Kasperské Hory, foto: Adam Hauner / Creative Commons 3.0 Unported
Los hallazgos arqueológicos revelan que la región de Kasperské Hory fue poblada ya en los tiempos prehistóricos. Sin embargo, no fue la fertilidad de la tierra lo que magnetizaba a los colonizadores, sino el oro que se encontraba en la cuenca del río Otava. Los primeros en extraer este metal precioso fueron los celtas que llegaron a la región en el quinto siglo antes de Cristo.

De la época celta se conservaron las ruinas de dos castillos cuya función de origen es objeto de discusiones científicas hasta hoy en día. Unos historiadores afirman que fueron construidos como refugio en un período de grandes disturbios sociales. Otros opinan que fueron el escenario de sangrientos rituales practicados por los druidas, o sea, los sacerdotes celtas.

Después de los celtas llegaron los eslavos y, en los siglos trece y catorce, los colonizadores alemanes. Desde entonces y hasta el año 1945, cuando los ciudadanos de la etnia alemana fueron expulsados de Checoslovaquia, Sumava fue una de las regiones checas donde convivían checos y alemanes.

Ciudad de Kasperské Hory, foto: CzechTourism
El origen de la ciudad de Kasperské Hory se vincula a la apertura de las primeras minas de oro en el siglo trece. El historiador Vladimír Horpeniak, director del Museo de Sumava, con sede en Kasperské Hory, señala que la ciudad fue hasta el siglo XV, con 40 minas y un gran número de galerías, el centro de extracción de oro más importante del Reino de Bohemia.

"Un hito en la historia de la ciudad fue el año 1325, cuando el rey de Bohemia, Juan de Luxemburgo, empezó a acuñar, como el primer soberano de Europa Central, monedas de oro. Kasperské Hory gozó por ello de muchos privilegios reales que contribuyeron al auge espectacular de la ciudad".

¿Cuándo se dejó de extraer oro en Kasperské Hory?

"Si los ecologistas no intervinieran y los habitantes de la ciudad no estuvieran en contra, podría extraerse oro hasta en nuestros días. Pero para nosotros, más importante que el oro es la preservación de un medio ambiente natural, exento de la polución. Si en el Medioevo se hallaban aquí ricas vetas auríferas, en la actualidad sus yacimientos están más bien dispersos, por lo que la extracción de oro exigiría la utilización de cianuros y otras sustancias altamente tóxicas".

Oro en Kasperské Hory, foto: Archivo de ČRo České Budějovice
Vladimír Horpeniak señala que la empresa TVX Bohemia Dulní que quería extraer oro en Kasperské Hory, estimaba que en las colinas al este de la ciudad se encuentran unas cien toneladas de este preciado metal. TVX Bohemia Dulní elaboró incluso un detallado calendario de extracción que se extendería sobre seis o siete años, pero que dejaría detrás de sí un "paisaje lunar".

"Si en el pasado el oro fue una bendición para esta región, hoy sería una maldición", explica el señor Horpeniak la razón por la que los vecinos de Kasperské Hory se opusieron rotundamente a la reanudación de su extracción.

¿Puede ocurrir que un turista en sus paseos por esta región descubra una pepita de oro?

"Pues si tuviera suerte y estuviera cerca de las sondas geológicas... allí sí que aparecen a veces granitos de oro. Hay turistas, y sobre todo scouts y jóvenes que salen a la naturaleza para acampar y hacer fogatas, que deambulan en verano por la región de Kasperské Hory, "armados" con bateas y otro equipamiento para el lavado de oro. Incluso organizamos en la ciudad competiciones en el lavado de oro durante las que Kasperské Hory se convierte en una verdadera ciudad de buscadores de oro al estilo del Lejano Oeste".

Vladimír Horpeniak subraya, no obstante, que serían necesarios tres meses de intenso trabajo para que, por ejemplo, una pareja lavara una cantidad suficiente de arena que proporcionara oro para un par de anillos de compromiso.

Kašperk
A tres kilómetros de la ciudad de Kasperské Hory se elevan las ruinas del castillo gótico de Kasperk, construido por el rey de Bohemia y emperador romano-germánico, Carlos IV, a mediados del siglo XIV. El castillo cumplía una tarea de vigilancia de la frontera del Reino de Bohemia y de los yacimientos de oro y velaba por la seguridad en la "Ruta del Oro", ruta comercial que unía Baviera y el sur de Bohemia.

Por dicha ruta, creada también por Carlos IV, se importaban a las tierras checas sal, hierro, especias, vino y armas, y se exportaba ganado, pescado, mantequilla, cerveza, malta y trigo.

Prácticamente con todo lugar, ciudad y región checa está vinculada una leyenda. ¿La tienen también el castillo de Kasperk y la ciudad de Kasperské Hory?

"Sí y no solamente una, hay decenas de leyendas que narran el origen y la historia de este lugar. Por ejemplo, en el cercano Valle de Amalia viven supuestamente duendes que velan por las minas de oro. Y en el castillo de Kasperk, dominante de nuestra región, habita una dama vestida de blanco que lleva una llave de oro en la mano invitando a los visitantes a bajar a los subterráneos del castillo donde al parecer se encuentra un tesoro de oro".

El historiador Horpeniak precisa que el tesoro se halla en un cofre vigilado por un terrible perro negro. Solamente la persona que contiene el miedo y toca el cofre, tiene el privilegio de ver dicho tesoro. "Claro que la mayoría no aguanta la mirada del perro y huye antes de acercarse al cofre", puntualiza con seria expresión Vladimír Horpeniak.

El historiador Horpeniak recuerda que Kasperské Hory tiene también una larga tradición cristalera que data del siglo XV.

"En las cercanías de la ciudad se producían sobre todo cuentas de colores para rosarios, que se exportaban a todo el mundo. Se sabe, por ejemplo, que los colonizadores que poblaban el Oeste norteamericano en la segunda mitad del siglo XIX, las regalaban a los indios. El cristal que se producía en Sumava, tenía tonos verdes y solía decorarse con adornos en forma de flores, frutas y también orejas. Y fue el esfuerzo de los vidrieros por ocultar la impureza del cristal al que se debe la utilización de la pintura al esmalte, típica de Sumava".

De las numerosas fábricas de vidrio que existían en la región de Kasperské Hory, Vladimír Horpeniak menciona la de Klásterský Mlýn, fundada en 1836, cuyo cristal al estilo del Arte Nuevo alcanzó fama mundial en las postrimerías del siglo XIX.

Los propietarios de Klásterský Mlýn se inspiraron en el vidrio diseñado por el decorador estadounidense, Louis Tiffany, y sus creaciones fueron galardonadas con el Gran Premio en las Expo de París, Chicago y St. Louis.

En la actualidad, el cristal del Arte Nuevo producido por la fábrica de Klásterský Mlýn figura en muchos museos de Europa y el precio de cada pieza alcanza varios miles de dólares.

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