La brutal masacre de Ploština: una muestra de la total deshumanización nazi en los montes de Valaquia

Ploština 1945

A finales de la Segunda Guerra Mundial, los pueblos de la zona morava de Valaquia albergaron y ayudaron a grupos de partisanos. Los habitantes de los poblados de Ploština, Prlov y Vařákovy paseky pagaron duramente por esa ayuda, y se convirtieron en blanco de una represalia sin ningún atisbo de piedad por parte de los nazis. El recuerdo de la masacre se mantiene vivo a 80 años del trágico episodio.

En abril de 1945,  los nazis arrasaron el pequeño pueblo de Ploština | Foto:  Post Bellum

El 19 de abril de 1945, varios comados de las SS, en total unos 200 hombres, irrumpieron en el poblado de Ploština, situado en los montes de Valaquia, en la actual región de Zlín. Según informes de la época, la mayoría de los oficinales se encontraban ebrios cuando prendieron fuego a las 10 casas locales y destuyeron todo lo que se encontraba a su alcance, en un acto de venganza sin límite, según contó a la Radio Checa Radka Brtišová, del Museo de Moravia Suroriental.

“A una parte de los habitantes del poblado los encerraron en las casas en llamas y los quemaron vivos, a los demás los fusilaron. En total fueron 24 personas y a otros cuatro habitantes del pueblo los nazis los aseninaron en el marco de la operación”.

Unidad especial de las SS 'Josef' | Foto: Post Bellum

Esta brutal acción fue la represalia que los nazis consideraron pertinente para aquellos sospechados de haber ayudado a partisanos en la región. Desde hacía tiempo, la Gestapo en Zlín tenía sospechas de que en la región, en las zonas montaňosas cubiertas de bosques, se ocultaban partisanos, a los que debían ayudarles habitantes locales. No obstante, como recordara a la Radio Checa el historiador Ondřej Machálek del Museo de Moravia Suroriental de Zlín, esta información no estaba confirmada, por lo que diseñaron un plan.

“Por medio de varias actividades provocativas y también recurriendo a la ayuda de confidentes, la Gestapo de Zlín trató de averiguar dónde se encontraban los partisanos y dónde se les brindaba ayuda, para que pudieran enviar allá a comandos represivos de las SS. Al final consiguieron la información requerida gracias a dos confidentes, que con anterioridad habían penetrado entre los partisanos”.

Los habitantes de Ploština | Foto:  Post Bellum

La brutalidad con la que los comandos de las SS procedieron en Ploština contra los habitantes civiles convirtió a este poblado en símbolo de heroísmo y valentía. Pero los nazis se vengaron también de otras poblaciones de Valaquia, castigando a sus habitantes por, supuestamente, haber ayudado a los partisanos. Acercándose ya el fin de la Segunda Guerra Mundial, a los habitantes de estas poblaciones apartadas en los montes les tocó el mismo destino que con anterioridad vivieron las aldeas de Lidice y Ležáky. En todo el país los nazis arrasaron más de cien pueblos.

František Sochora, uno de los sobrevivientes de la tragedia de Ploština

František Sochora, hoy de 98 años de edad, fue uno de los sobrevivientes de la tragedia de Ploština. En un reciente programa de la Radio Checa sostuvo que fue terrible presenciar desde relativamente cerca lo que ocurría en su pueblo.

František Sochora | Foto:  Post Bellum

“Fue terrible como las personas gritaban aterrorizadas pidiendo ayuda. A algunos los obligaron a saltar dentro de una casa en llamas por la ventana, a otros los mataron a tiros. No es posible olvidar cuantas personas fueron quemadas allí vivas”.

Días después, algo semejante ocurrió en los pueblos valacos de Prlov y Vařákovy paseky.
Los responsables de esa cruel operación, los jefes de Zlín de las SS, nunca fueron condenados. Josef Pawlofski, antiguo profesor y filósofo vivió tranquilamente en Múnich hasta su muerte sin haber comparecido ante la justicia. Lo mismo Erich Wienecke. Aún más paradójico ha sido el destino de otro de los autores de la operación, de apellido Tutter, quien después de la guerra colaboró con la Policía Secreta Comunista.

Del documentario 'Vařákovy Paseky' | Foto: Česká televize

La historia del pueblo de Ploština no queda olvidada

En el lugar de la antigua población de Ploština fue levantado un Monumento que recuerda aquella tragedia y en el que se encuentra instalada una exposición histórica. En ella hay cinco partes, cada una de las que lleva un nombre: “Vida”, “Guerra”, “Fuego”, “Silencio” y “Ploština no fue la única”. Así el visitante puede conocer la historia de esa población perdida en los montes de Valaquia. También fue construida allí una capilla consagrada a la Virgen María Dolorosa. Y todos los años, el 19 de abril se efectúa en Ploština un acto recordatorio con participación de representantes políticos y civiles.

De la película  ‘La muerte se llama Engelchen’. | Foto: Česká televize

La historia del pueblo de Ploština aparece en algunas obras literarias y de cine. El ya fallecido escritor Ladislav Mňačko, quien durante la Segunda Guerra Mundial había sido miembro de un grupo de partisanos, y tomó parte en los combates por el pueblo de Ploština, plasmó los horrores del 19 de abril de 1945 en ese lugar en su novela autobiográfica ‘La muerte se llama Engelchen’. Los directores de cine Ján Kadár y Elmar Klos rodaron en 1963 un filme en base a ese libro, que forma parte del tesoro de la cinematografía checoslovaca. En el rodaje colaboraron con la seňora Božena Húšťová, otra de las sobrevivientes de Ploština y que en el momento de la tragedia tenía 16 años. Durante la operación de la SS murió su hermano, quien junto con otros nueve hombres fue quemdo vivo en un pajar.

Monumento Ploština | Foto: Museo de Moravia Suroriental

Estas obras constituyen un recordatorio importante de la brutalidad que se vivió en la región en manos de los nazis y, a 80 años de ocurridos los trágicos hechos, el recuerdo parece cada vez más nítido en una nación que honra a sus héroes.

Autores: Ivana Vonderková , Markéta Macháčková
palabra clave:
  • Segunda Guerra Mundial
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