La absurda guerra en Ucrania cumple ya cuatro años y Chequia no detiene su ayuda
Este martes se cumple el cuarto aniversario de la guerra en Ucrania, que comenzó con la invasión rusa a ese país. La República Checa sigue brindando ayuda a Ucrania y confía en que pronto se termine el conflicto.
Con motivo del cuarto aniversario del inicio de la guerra en Ucrania, la Oficina del Gobierno, el Ministerio de Educación y algunos otros ministerios e instituciones públicas izaron la bandera ucraniana como símbolo de solidaridad en su lucha contra el agresor.
El primer ministro checo, Andrej Babiš escribió este martes en la red social X que confía en un pronto fin de la guerra en Ucrania y en el restablecimiento de la paz. De acuerdo con Babiš, el conflicto comenzó con la agresión rusa y añadió que es indispensable que no haya más víctimas humanas y que se detenga la destrucción de aldeas y ciudades ucranianas.
El apoyo a Ucrania lo manifestaron también otros políticos, entre ellos, el ex primer ministro, Petr Fiala, quien destacó la necesidad de continuar en esa dirección, ya que la seguridad de ese país representa también una inversión en la seguridad checa. En ocasión del cuarto aniversario del conflicto, la activista ucraniana Anastasiia Sihnaievska expresó a la Radio Checa su principal preocupación.
“Debo decir que, cada vez, hay una mayor inseguridad entre los habitantes de Ucrania. Y el problema no radica sólo en la guerra en sí y en el hecho de que aún continúe sino también en que el agresor ruso sigue destruyendo vidas en Ucrania. La agresión rusa repercute de modo destructivo en todo el mundo”.
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Desde el comienzo de la guerra, la República Checa viene otorgando a Ucrania una amplia ayuda humanitaria, militar y material. Las organizaciones humanitarias checas ofrecieron ayuda el año pasado a casi 880 mil ucranianos por una cifra total cercana a los 367 millones de euros. Las organizaciones humanitarias se dedican, por su parte, a la reconstrucción de viviendas y hospitales, además de colaborar en el frente, mientras que el Estado Checo ofrece apoyo a los refugiados y gestionó el envío de municiones a Ucrania por un valor cercano a los 11.000 millones de euros.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la invasión rusa a Ucrania es el mayor conflicto bélico en el continente europeo. Durante el combate, murieron cientos de miles de soldados ucranianos y también rusos y, de seguro, decenas de miles de civiles ucranianos. Por otro lado, millones de personas en Ucrania se vieron obligadas a abandonar sus hogares y decenas de miles de refugiados fueron acogidos por la República Checa, entre ellos niños.
De acuerdo con datos de la Organización Internacional para las Migraciones, la mayoría de los refugiados ucranianos en Chequia no quiere regresar a su país. Según su director Petr Čáp, al terminar la guerra, gran parte de los ucranianos, sobre todo las madres con hijos y los jóvenes refugiados en Chequia, no tienen pensado volver.
“Cuanto más tiempo pasan los refugiados en el país de acogida, en este caso en la República Checa, más fuerza toma la idea de que se quedarán a vivir aquí. Se trata, especialmente, de familias con hijos: unas tres cuartas partes de ellas están convencidas de que no abandonarán Chequia para ir a Ucrania, al menos a corto plazo”.
Quienes, por el contrario, sí tienen pensado volver a su país en cuanto la situación lo permita son las personas mayores que no aprendieron el idioma checo ni pudieron entablar nuevos contactos, según explica Čáp.
“En el caso de este grupo, el interés por volver es mucho más grande: esas personas realmente están esperando a que las condiciones en Ucrania sean más adecuadas para poder volver porque sí quieren regresar. El 70% de los refugiados ucranianos de mayor edad declara que volverán de inmediato en cuanto puedan”.
En Ucrania, mientras tanto, los ciudadanos no se rinden ante el enemigo, aunque este invierno está resultando bastante hostil, cuentan con pocas armas y el abastecimiento también es escaso.
En la víspera del cuarto aniversario de la guerra, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski condecoró a los defensores de Ucrania más destacados y todos, en conjunto, rindieron homenaje a los caídos durante el conflicto. Acotó que, a diferencia de los rusos, los ucranianos no consideran la guerra, la muerte y la violencia como algo normal.
La señora Radka, oriunda de Chequia, vive en Ucrania hace más de 40 años. Después de la invasión rusa decidió irse a su país con la familia, pero pasado algún tiempo acordaron volver a Kiev. Las condiciones de vida allí son bastante difíciles, pero la señora Radka no se queja, según contó a la Radio Checa.
“Personalmente, revaloricé toda mi vida: mi postura frente a lo que uno necesita, frente a las propiedades, en fin, frente a todo. Cada día una vive aquí como si fuera su último día. A pesar de la situación, los ucranianos siguen siendo muy hospitalarios. Aquí la gente en general es mucho más amistosa que en Chequia, diría yo. Se interesan más los unos por los otros. Todos nos preocupamos y tenemos miedo por los demás. Hemos perdido ya a tantas personas, a tantos amigos…”
En Chequia, el cuarto aniversario de la agresión rusa a Ucrania es recordado en muchas partes del país. Este martes comenzó en Praga el festival Un Mes de Ucrania, organizado por los Teatros Municipales de Praga, durante el cual tendrá lugar el estreno mundial de una obra teatral creada en cooperación con el Teatro de los Veteranos, de Kiev. A la tarde tendrá lugar también un concierto frente a la Embajada de la Federación de Rusia, titulado Noise for Ukraine. Las víctimas de la guerra son recordadas igualmente en la ciudad de Hradec Králové, donde se efectuó, por ejemplo, una marcha silenciosa con velas hacia el Monumento a las Víctimas del Comunismo. Actos recordatorios en apoyo a Ucrania tendrán lugar, asimismo, en la Plaza Prokeš, en Ostrava, y en la Plaza de la República, en Pilsen.









