Josef Stelibský

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En esta edición podrán escuchar la semblanza de Josef Stelibský, autor de originales melodías que se inscribieron en el corazón de sucesivas generaciones de checos. Las melódicas canciones compuestas por Josef Stelibský en los años 30 y 40 del siglo 20 vuelven ahora al público en discos compactos que contienen grabaciones originales remasterizadas digitalmente y por ello libres de ruídos.

También en este programa de Radio Praga podrán escuchar las pegadizas melodías de Josef Stelibský en mejor calidad que sus contemporáneos que utilizaban tocadiscos mecánicos con agujas de acero. Han escuchado una de las 600 melodías compuestas por Josef Stelibský. En el legado musical de este creativo autor figuran también 11 operetas, escenificadas entre 1936 y 1947 en destacados teatros checos.

Gracias a su exhuberante talento musical Josef Stelibský pudo componer asimismo música para sesenta películas.

Josef Stelibský nació en 1909 en la ciudad de Vsetín,en Moravia. Su padre, empleado de administración de una empresa maderera local, era un apasionado músico. Por iniciativa de su progenitor, Josef Stelibský aprendió a tocar el violín y frecuentó clases de piano. Cuando tenía 17 años, el padre lo inscribió en el conservatorio de Praga donde Stelibský estudió órgano.

La familia Stelibský se mudó a la ciudad de Martin,Eslovaquia, donde el joven Josef dirigía el coro de la iglesia local y componía misas solemnes. Al mismo tiempo trabajaba asiduamente sobre piezas de música ligera - valses y tangos-que enviaba a los editores.

Ningún editor estaba dispuesto a imprimir las notas de las piezas de Stelibský. Todos pensaban: ¿Quién va a adquirir composiciones de un joven desconocido? A pesar de los reveses, Josef Stelibský estaba convencido de su talento. Un día de 1931 abandonó contra la voluntad de sus padres el puesto de organista y optó por la incierta vida en la distante Praga.

Para sobrevivir, el joven Stelibský tocaba en orquestas que acompañaban en los cines la proyección de películas, en aquel entonces en su mayoría mudas. Dirigía también bandas musicales que tocaban en los cafés praguenses, y en su tiempo libre componía.

Finalmente llegó la primera gran oportunidad: una de las numerosas compañías cinematográficas le encargó la música para la película "El prisionero del castillo de Bezdez". Simultáneamente, el editor Rosendorf imprimió el vals de Josef Stelibský "Quien quiso alguna vez". La pieza salió al mercado como disco en 1934.

En 1936 se estrenó en Praga la primera opereta de Josef Stelibský, titulada "Tiende la mano a la felicidad".