Františka Plamínková, un espejo en el que pudieron mirarse las feministas españolas
Este 5 de febrero conmemoramos el 150 aniversario del nacimiento de Františka Plamínková, destacada política y periodista que consiguió el sufragio universal para las mujeres checoslovacas e inspiró a muchas otras alrededor del mundo. En esta entrevista, la investigadora literaria, profesora y escritora Beatriz Ledesma Fernández de Castillejo nos acerca la importancia Plamínková para una figura clave en el feminismo español como fue Clara Campoamor y el movimiento sufragista en un capítulo poco conocido de la vida y obra del referente de la política checoslovaca.
El 5 de febrero de 1875 nació en Praga en la familia de un zapatero Františka Plamínková, educadora, senadora, activista y periodista quien, en un mundo que aún no estaba preparado para ver a las mujeres situarse más allá del hogar, se planteó el gran objetivo de equiparar los derechos de los hombres y las mujeres. Contribuyó enormemente a la aprobación del sufragio universal para las mujeres checoslovacas y consiguió que se anulara la ley que imponía el celibato a las maestras, además de muchos otros logros legislativos que mejoraron la calidad de vida de las mujeres.
Tras convertirse en un referente checoslovaco de la emancipación femenina, Plamínková se ganó también un renombre internacional sin precedentes. Como presidenta del Consejo Nacional de la Mujer, viajó a menudo al extranjero para participar en conferencias y terminó ocupando puestos importantes en organizaciones como el Consejo Internacional de Mujeres, la Alianza Internacional para el Sufragio Femenino y la Federación Internacional de Mujeres Empresarias. Fue la primera mujer checa en hablar, en 1931, en la Sociedad de Naciones en Ginebra.
Su valentía, su sentido por la justicia y su fuerza moral inquebrantable le permitieron lograr grandes cambios en la sociedad, pero al mismo tiempo le supusieron fatales consecuencias tras la ocupación nazi de Checoslovaquia en 1939. Plamínková se negó a agachar la cabeza y terminó pagando el precio más alto. Junto con otros representantes de la vida pública checoslovaca, fue ejecutada, sin juicio, el 30 de junio de 1942, en el campo de tiro de Kobylisy en Praga.
Con motivo del 150 aniversario de su nacimiento, Radio Praga International entrevistó a Beatriz Ledesma Fernández de Castillejo, investigadora literaria, profesora, escritora y doctora en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de Madrid, con el objetivo de explorar la relación entre Františka Plamínková y el sufragismo español, partiendo del dato histórico del viaje de Plamínková a Madrid y su encuentro con las feministas españolas más destacadas de la época, entre ellas Clara Campoamor, gran defensora de los derechos de la mujer en España y una de las principales impulsoras del sufragio femenino en su país.
Františka Plamínková, entonces ya una representante destacada del feminismo internacional visitó España en 1927 para dar una serie de conferencias. Cómo se dio esta visita, Beatriz, ¿cuál crees que fue la motivación en España de invitarla?
"Cuando Plamínková viene a España en 1927 ya era un peso pesado del feminismo internacional. Checoslovaquia ya había obtenido el sufragio femenino en 1918".
“Plamínková viene a España a iniciativa de la marquesa del Ter, también condesa de Morella, que era una pianista y feminista francesa establecida en España, que había creado en 1918 una de las primeras organizaciones feministas españolas, la Unión de Mujeres de España, y que se dedicaba con ahínco a la causa de los derechos de las mujeres, tanto en nuestro país como también a nivel internacional. Y hay que recordar que, aunque en España en ese momento aún está vigente la dictadura de Primo de Rivera, que se prolonga hasta principios de 1930, está germinando el proceso de cambio y fraguando el caldo de cultivo necesario para la lucha por los derechos femeninos que alcanzará, como sabemos, su punto culminante en la Segunda República. Desde luego que Checoslovaquia, que ya había obtenido el derecho al voto de la mujer en 1918, y Plamínková, como una de sus más destacadas feministas y con más prestigio internacional, pues qué duda cabe que eran una fuente de inspiración, un buen espejo en el que mirarse y, por supuesto, un modelo a seguir para el feminismo español en ese momento”.
¿Nos puedes contar un poco cómo fue recibida Plamínková? Sabemos que se encontró con Clara Campoamor en más de una ocasión, la mayor instigadora del sufragio femenino en España.
“Cuando Plamínková viene a España en 1927 ya era un peso pesado del feminismo internacional. Checoslovaquia ya había obtenido el sufragio femenino en 1918, como acabamos de comentar. Františka ya había sido elegida en 1925 vicepresidenta del Consejo Internacional de Mujeres, que es una de las organizaciones internacionales de mujeres más antiguas de la historia, y ya era senadora también desde 1925. Clara, en cambio, aunque ya se ha hecho un nombre en el ambiente feminista español, aún no ha salido elegida diputada, no ha logrado sus conquistas épicas, el voto de la mujer, el divorcio, por las que pasará la historia. Y la visita de Františka a Madrid es una oportunidad única de encuentro, de diálogo, que Clara no está dispuesta a perderse y de hecho acude a todos los actos que puede”.
¿Nos puedes detallar un poco el programa de Plamínková en Madrid? Me imagino que su visita atrajo la atención de al menos parte del público. Además de Clara Campoamor.
"Todos los diarios, toda la prensa recoge la fuerte concurrencia de público, el éxito de la conferencia que concentró a muchas de las feministas españolas en la Casa del Pueblo para escuchar a Františka, incluyendo a la propia Clara Campoamor, junto a otras compañeras como Magda Donato, la Marquesa del Ter o Consuelo Álvarez Pool".
“Por ejemplo, Campoamor estará presente en la recepción y el té que se celebraron en honor a Plamínková el 21 de enero en el Lyceum Club Femenino, donde además de Clara están otras compañeras como Victoria Kent, que fue quien de hecho dio la bienvenida a Františka en nombre del Lyceum, María Lejárraga, Isabel Oyarzábal, Benita Asas Manterola, Matilde Huizi o por supuesto la Marquesa del Ter. Fue una recepción que reunió a lo más granado del feminismo español, dada la importancia de la invitada. También por aquellos días, Františka impartió dos conferencias en la Asociación Económica Matritense de Amigos del País. La primera conferencia tuvo lugar el 18 de enero de 1927, habló sobre el movimiento feminista en el mundo, la importancia de la mujer en la familia, en la sociedad y en el Estado. Y luego impartió otra conferencia dos días después. El 20 de enero de 1927, en la Asociación Económica Matritense de Amigos del País, sobre la mujer moderna y su educación, la igualdad civil de la mujer. Františka también visitó al día siguiente, el 21 de enero, la Casa del Pueblo de Madrid, acompañada también por la Marquesa del Ter, visitó la Gráfica Socialista, la Mutualidad Obrera. Estas visitas, como es lógico, tuvieron un gran impacto en el diario El Socialista, que incluso publicó una breve biografía de la senadora. En ella se destacaba su lucha por el sufragio femenino en Checoslovaquia, en el ámbito internacional, la fundación del Club de Mujeres Checas. Y luego, otro acto importante, que se celebra también en Madrid, tiene lugar el 24 de enero en la Casa del Pueblo. Plamínková imparte una conferencia en la que habla sobre la situación de los trabajadores en Checoslovaquia”.
Plamínková ya era un peso pesado del feminismo, como dices, incluso a nivel internacional. ¿Hay menciones en la prensa de su visita, por ejemplo? Y por otro lado, ¿sabemos si Plamínková y Campoamor llegaron a conocerse un poco?
“Todos los diarios, toda la prensa recoge la fuerte concurrencia de público, el éxito de la conferencia que concentró a muchas de las feministas españolas en la Casa del Pueblo para escuchar a Františka, incluyendo a la propia Clara Campoamor, junto a otras compañeras como Magda Donato, la Marquesa del Ter o Consuelo Álvarez Pool. Y luego se celebró un té en honor a Plamínková, organizado por la Agrupación Femenina Socialista, también en la Casa del Pueblo. Y a este acto asistieron esas mismas feministas. La repercusión de la visita y en concreto de esta última conferencia de Františka en la Casa del Pueblo quedó patente en la prensa y muy particularmente en el diario El Socialista que le dedicó su primera plana al día siguiente ocupando toda la primera página. Luego ya cuando la estancia de Františka en España llega a su fin, tras más de tres semanas en nuestro país, me parece relevante destacar que entre el grupo restringido que acudió aquí el 25 de enero a despedir a Františka a la estación donde tomaría el tren de vuelta a Praga tampoco faltó Clara Campoamor quien tuvo además el detalle de obsequiarle con un ramillete de flores este acto de despedida más íntimo, si se quiere más emotivo, solo para los más allegados, me parece de alguna manera revelador del vínculo y la complicidad que se había creado entre ambas mujeres y luego además es interesante resaltar que los caminos de Campoamor y Plamínková se volvieron a cruzar en otras ocasiones, fundamentalmente en Ginebra”.
¿Con Ginebra te refieres a la Sociedad de Naciones, correcto?
"Tienen muchas cosas en común. La primera, en cuanto a su extracción social, es que ambas compartían orígenes populares. No son lo que podríamos denominar sufragistas de salón, sino que ambas son trabajadoras natas e impenitentes. Son unas auténticas y convencidas luchadoras. Todo lo que son y todo lo que representan se lo deben enteramente a su esfuerzo personal".
“Estoy pensando concretamente en septiembre de 1931. Campoamor estaba allí como delegada de la Asamblea de la Sociedad de Naciones de Ginebra y el 18 de septiembre imparte una charla en francés, una charla titulada Las mujeres y la República Española, que había organizado la Alianza Internacional para el Sufragio Femenino en Ginebra, y resulta que la sesión en la que interviene Campoamor estuvo presidida por la mismísima Františka Plamínková, ella misma delegada en la Asamblea de la Sociedad de Naciones. Y luego, unos años más tarde, en septiembre de 1935, se congregan en lo que se llamaba la Saison Féministe de Ginebra, inaugurada el 10 de septiembre, un grupo de reconocidas feministas, entre las que destacan de nuevo Františka Plamínková y la propia Clara Campoamor. También estaban otros pesos pesados del feminismo europeo, como por ejemplo la política británica Margery Corbett Ashby, entre otras”.
Hay muchos paralelismos en las vidas de Clara Campoamor y Františka Plamínková. ¿Qué similitudes crees que más contribuyeron a que lograran el voto femenino en sus respectivos países? ¿Crees que tenían un carácter similar?
“Yo creo que podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que si Clara Campoamor y Františka Plamínková fueron las campeonas indiscutibles de los derechos femeninos en sus respectivos países de origen y sus figuras son hoy imprescindibles para entender la emancipación femenina en la España y en la Checoslovaquia del siglo XX respectivamente, no cabe duda de que compartían, más allá de su activismo en pro de la causa femenina, un mismo espíritu combativo, una fe por supuesto inquebrantable en la mujer y sobre todo en esos ideales democráticos y en esos valores humanistas que rigieron sus vidas. Quizás los rasgos que más las caracterizaron y que determinaron sus trayectorias y, en consecuencia, sus logros, fueron su elocuencia, su capacidad de trabajo, pero sobre todo su tesón. Su resiliencia, su pasión y su audacia. Y las dos pagaron un alto precio por su lucha y por sus conquistas. Una lo pagó con la vida, en el caso de Františka, y la otra con su defenestración política primero y geográfica después".
Ambas trabajaron muy duro para cambiar la opinión pública y emprendieron una carrera política en una época cuando las mujeres apenas se adentraban en este mundo. Comparten también muchas experiencias desde el punto de vista profesional.
“Tienen muchas cosas en común. La primera, en cuanto a su extracción social, es que ambas compartían orígenes populares. No son lo que podríamos denominar sufragistas de salón, sino que ambas son trabajadoras natas e impenitentes. Son unas auténticas y convencidas luchadoras. Todo lo que son y todo lo que representan se lo deben enteramente a su esfuerzo personal. Y, por supuesto, la similitud más evidente es que ambas pioneras ejercen un papel activo y destacado en la vida política de sus respectivos países, elegidas como representantes en el Parlamento. Clara, como ya sabemos, en el Congreso por el Partido Radical en 1931 y Františka, en 1925, en el Senado por el Grupo Socialista. Otro aspecto es que, aunque con formas e intensidad diferentes, ambas ejercieron en algún momento la pedagogía. Y se desempeñaron como profesoras. Este aspecto, en realidad, es común a otras feministas de la época, ya que no hay que olvidar que la enseñanza era uno de los escasos ámbitos profesionales en los que las mujeres no eran vetadas en aquella época”.
"Clara, Františka y otras precursoras contemporáneas suyas fueron también víctimas de insultos y burlas feroces. Fueron fustigadas, amordazadas, censuradas, amenazadas. Pero su valor, su inteligencia, puesta al servicio de las más nobles causas como son la igualdad y la libertad, su estoicismo, su lucha sin cuartel y su extraordinario esfuerzo no han sido en vano".
“Tienen muchas cosas en común. La primera, en cuanto a su extracción social, es que ambas compartían orígenes populares. No son lo que podríamos denominar sufragistas de salón, sino que ambas son trabajadoras natas e impenitentes. Son unas auténticas y convencidas luchadoras. Todo lo que son y todo lo que representan se lo deben enteramente a su esfuerzo personal. Y, por supuesto, la similitud más evidente es que ambas pioneras ejercen un papel activo y destacado en la vida política de sus respectivos países, elegidas como representantes en el Parlamento. Clara, como ya sabemos, en el Congreso por el Partido Radical en 1931 y Františka, en 1925, en el Senado por el Grupo Socialista. Otro aspecto es que, aunque con formas e intensidad diferentes, ambas ejercieron en algún momento la pedagogía. Y se desempeñaron como profesoras. Este aspecto, en realidad, es común a otras feministas de la época, ya que no hay que olvidar que la enseñanza era uno de los escasos ámbitos profesionales en los que las mujeres no eran vetadas en aquella época”.
Ambas también ejercieron de periodistas, supongo que es algo que se dio un poco automáticamente dada la naturaleza de su trabajo. ¿Nos puedes acercar un poco su labor en este ámbito?
Ambas tienen una importante presencia como redactoras y colaboradoras en la prensa. En el caso de Clara, publica sus artículos en su columna feminista habitual, en el diario Hoy y en otros diarios, La Libertad. El Socialista, La Voz de la Mujer, Nuevo Mundo… Pero bueno, es decir, que ambas se sirven de la prensa como una importante plataforma desde la que dar voz a sus reivindicaciones igualitarias, desde donde luchan para hacer realidad el sufragio universal. Además de su colaboración en prensa, también publicaron libros, utilizaron todos los foros que tenían a su alcance para su lucha feminista, imparten conferencias, participan… y fundan asociaciones. En el caso de Clara, por ejemplo, fundó en noviembre de 1931 la Unión Republicana Femenina. Y en el caso de Františka, bueno, pues podemos nombrar alguna, el Club de las Mujeres de Praga en 1901, el Comité para el Sufragio Femenino, fundada en 1905, el Consejo Nacional de las Mujeres. Y luego, también habría que resaltar que ambas participan en congresos feministas internacionales para llevar su voz a un plano internacional donde poder hacer causa común.
Para ir concluyendo, podríamos decir que el feminismo de Plamínková y Campoamor, de los años 20 y 30 del siglo XX se centraba en asegurar que las mujeres fueran reconocidas como ciudadanas, con derechos iguales a los de los hombres, además de otros objetivos que estaban más asociados a su afiliación política. Últimamente estamos observando un deterioro en cuanto a los derechos humanos de las mujeres en varios países ¿Cuál crees que sería el mensaje de Plamínková o Campoamor para las activistas contemporáneas que, en muchos casos, tienen que volver a luchar por causas que ya se consideraban ganadas?
“Sí, lamentablemente todavía hay lugares en el mundo en los que la mera actuación de la mujer en la esfera pública la pone en peligro y que, con la reivindicación de los plenos derechos jurídicos, políticos y sociales para la mujer, pues exponen su vida o hasta pagan con ella. Clara, Františka y otras precursoras contemporáneas suyas fueron también víctimas de insultos y burlas feroces. Fueron fustigadas, amordazadas, censuradas, amenazadas. Pero su valor, su inteligencia, puesta al servicio de las más nobles causas como son la igualdad y la libertad, su estoicismo, su lucha sin cuartel y su extraordinario esfuerzo no han sido en vano. Bueno, yo creo que el mensaje de aquellas feministas de entonces está en su ejemplo. Lo encontramos en su propia vida y, por supuesto, en los frutos de lo que ellas sembraron. Por eso es tan importante este acto y otros análogos porque debemos seguir dialogando y divulgando sobre ellas, tenemos que seguir investigando, estudiando, publicando, rememorando su combate, su trayectoria, sus logros. Por esa forma que tuvieron de vivir y de luchar, tenemos para con ellas y para con cualquiera que tenga hoy día la valentía de alzar su voz ante la opresión y la desigualdad desde cualquier rincón del mundo, una admiración inmensa y una deuda de gratitud impagable”.
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