Estiman 250.000 participantes de todo el país en la protesta de Letná contra el Gobierno de Babiš

Miles de personas de distintas regiones del país y de varias generaciones participaron el sábado en la manifestación celebrada en la llanura de Letná, en Praga, para expresar su preocupación por la situación política reciente y el futuro del país, según informaron la Radio Checa, ČT24 y la agencia ČTK. Muchos asistentes viajaron desde fuera de la capital, lo que obligó a reforzar el transporte público y a aplicar medidas especiales de tráfico en la zona.

Según los convocantes, al menos 250.000 personas asistieron al acto, aunque la Policía no confirmó esta cifra. Los participantes portaban banderas checas, de la Unión Europea y de Ucrania, además de pancartas críticas con el Gobierno y en apoyo al presidente Petr Pavel. Entre los oradores figuraron personalidades del ámbito cultural y académico, que alertaron sobre posibles riesgos para la democracia y la libertad de los medios.

La protesta, convocada bajo el lema “No dejaremos que nos roben el futuro”, fue organizada por la iniciativa Milion chvilek pro demokracii , cuyo líder, Mikuláš Minář, advirtió sobre lo que considera riesgos de erosión democrática y concentración de poder vinculados al Gobierno de Andrej Babiš. La concentración se prolongó durante aproximadamente dos horas y media y contó con intervenciones de diversas figuras públicas.

Los organizadores criticaron, entre otros puntos, los planes del Ejecutivo de modificar la financiación de los medios públicos, así como recortes en defensa y la postura frente a Rusia. Minář también instó a una mayor implicación ciudadana en la política y pidió a los partidos que se abran más a los jóvenes, al tiempo que planteó la necesidad de fijar “líneas rojas” frente a posibles apoyos al actual Gobierno.

Las reacciones políticas al acto evidenciaron una fuerte división. El primer ministro Babiš calificó a los organizadores de “activistas” y negó la validez de sus críticas, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores, Petr Macinka, aseguró que la democracia no está amenazada por el Gobierno, sino por grupos "incapaces de aceptar los resultados electorales". En contraste, la oposición elogió la movilización: el ex primer ministro Petr Fiala agradeció la participación ciudadana, Vít Rakušan señaló el descontento con el Gobierno y Zdeněk Hřib advirtió sobre riesgos a la democracia. El diputado Radek Koten agregó que los partidos opositores podrían negociar con Babiš en el futuro.

El evento transcurrió bajo amplias medidas de seguridad y con un importante despliegue logístico, que incluyó corredores de seguridad, asistencia sanitaria y transporte especial. La policía también intervino en un incidente aislado relacionado con el uso de armas de airsoft, mientras gestionaba la afluencia masiva de asistentes a la zona.

Autor: Juan Muttoni