El V4 y Austria acercan posturas, pero la energía nuclear sigue siendo el principal escollo

Foto: ČTK/Krumphanzl Michal

Los primeros ministros del Grupo de Visegrád se reunieron este jueves en Praga con su homólogo austriaco, Sebastian Kurz. Aunque los cinco países comparten la misma visión sobre numerosos temas, la energía nuclear y la transición energética siguen siendo el principal punto de desacuerdo con Austria.

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El Museo Nacional de Praga acogió este jueves un encuentro entre los líderes del Grupo de Visegrád (V4), es decir, los primeros ministros de República Checa, Eslovaquia, Hungría y Polonia, y el canciller austriaco Sebastian Kurz. La reunión tenía el objetivo de abordar la cooperación bilateral entre estos cinco países dentro del marco de la Unión Europea.

Sebastian Kurz a předseda vlády ČR Andrej Babiš
Aunque las relaciones son cordiales y existe una voluntad de llegar a acuerdos, el V4 y Austria tienen visiones dispares sobre ciertos temas. El punto más crítico es probablemente todo lo referente a la transición energética y el papel que debería tener aquí la energía nuclear.

Mientras que Austria es uno de los socios europeos más comprometidos con las políticas verdes y la energía renovable, los países del V4 tienen una mayor dependencia del carbón, con el que la UE quiere acabar a más tardar en el año 2050.

El primer ministro checo, Andrej Babiš, declaró en la rueda de prensa posterior al encuentro que Chequia necesita el apoyo de la energía nuclear para terminar con el carbón.

“Queremos dejar de usar carbón en algún punto, pero sin energía nuclear eso no será posible”.

Por su parte, el primer ministro eslovaco, Peter Pellegrini, se manifestó en el mismo sentido y recalcó que su país también quiere apoyarse en esta fuente de energía.

“Para Eslovaquia, la energía nuclear juega un papel fundamental”.

Foto:  ČTK/Kamaryt Michal
El problema es que Austria no apoya la construcción de nuevas centrales nucleares en Europa, especialmente si se trata de países vecinos como en el caso de Chequia y Eslovaquia. Es por ello que el canciller austriaco dejó claro que no quiere que los países del V4 utilicen los fondos de compensación de la Unión Europea por el abandono del carbón en ningún proyecto relacionado con la energía atómica. En su lugar, añadió, deberían invertir ese dinero en las renovables.

Donde sí hubo un gran entendimiento entre los cinco países fue con los retos derivados de la inmigración ilegal. En este caso, todos los políticos coincidieron en que un sistema de cuotas es inaceptable e instaron a la Unión Europea a llegar a un acuerdo que sea apoyado por todos los estados miembros, como explicó Babiš.

“También hemos hablado de inmigración, por supuesto. Pienso que en este sentido tenemos todos la misma postura, estamos de acuerdo en que las cuotas son cosa del pasado. La reforma del sistema de inmigración tiene que hacerse con la aprobación de todos los estados miembros. La nueva Comisión Europea tiene algunas propuestas, pero nuestra postura es la misma. Tenemos que resolver esto de forma sistemática e impedir la inmigración ilegal. Los traficantes no pueden decidir quién viene a Europa, nosotros somos los que tenemos que decidir quién va a vivir en nuestro país”.

Sebastian Kurz, foto:  ČTK/Kamaryt Michal
En lo que se refiere a otros puntos de las relaciones bilaterales entre Chequia y Austria, el primer ministro checo dijo en rueda de prensa que ambos países se habían comprometido a mejorar sus conexiones por vía terrestre.

“Proclamamos claramente que queremos más kilómetros de autopista para la conexión Praga – Linz para el año 2024. Pero en lo que respecta a la conexión Brno – Viena será un poco más complicado”.

Sebastian Kurz, presidente del Partido Popular de Austria, gobierna desde enero de este año en coalición con el partido Los Verdes, quienes luchan activamente contra el uso de la energía nuclear. Por lo tanto, este aspecto será uno de los más discutidos en los próximos años entre el Gobierno de Austria y el de la República Checa.

Este encuentro coincidió además con la semana del 51 aniversario de la muerte de Jan Palach, quien se inmoló en protesta contra el régimen comunista. Por esta razón, los mandatarios aprovecharon la mañana del jueves para visitar el monumento en honor al estudiante fallecido y presentar allí sus respetos.