El relato de una checa víctima del fuego en Francia: "Solidaridad y ayuda a raudales"
La República Checa se comprometió a enviar un helicóptero Black Hawk a Francia para ayudar a combatir el implacable incendio que afecta la zona de Gironda, en el suroeste del país. El presidente francés Emmanuel Macron ha decidido activar el mecanismo de protección civil de la Unión Europea gracias al cual recibirá ayuda de otros Estados miembros, entre ellos Chequia.
El humo de los incendios que afectan el centro de España y el sur de Francia, entre los peores en la historia de ambos países, ya había llegado a la República Checa este domingo por la mañana, lo que demuestra la magnitud de la catástrofe, según anuncia el Instituto Hidrometeorológico Checo.
La capa de humo se observó a una altitud de entre tres y 4,5 kilómetros, lo que significa que no supone ningún riesgo para la calidad del aire a nivel del suelo. La columna de humo también era visible en imágenes satelitales como una fina neblina sobre Chequia.
La situación en Francia sigue siendo muy dramática. Pero la ayuda internacional ya está en camino, según afirmó el presidente francés.
“Podemos contar con el rápido refuerzo de dos aeronaves Canadair croatas, dos Air Tractor portuguesas y dos helicópteros pesados Black Hawk checos y eslovacos”, declaró Emmanuel Macron. Agradeció a los socios su solidaridad, que calificó de concreta, rápida y operativa.
Según medios franceses, se espera que los helicópteros de la República Checa y Eslovaquia se desplieguen en el departamento de Gironda. Sin embargo, Macron no mencionó las ubicaciones específicas de despliegue.
El suroeste de Francia sufre un gran incendio forestal desde el miércoles. Más de 200 mil personas han tenido que ser evacuadas hasta el momento.
Relato de una checa
Entre ellas se encuentra la checa Karolína Brennerová, quien fue evacuada por las autoridades francesas de la península de Cap Ferret, en la región de Gironda.
Los planes de emergencia franceses están bien preparados, afirmó en una entrevista con la agencia ČTK, en la que destacó la organización muy profesional de la región y la solidaridad de sus habitantes.
“Las instrucciones de evacuación llegaron de las autoridades francesas a primera hora del viernes por la mañana, cuando los residentes fueron alertados por un sistema de alerta en sus teléfonos móviles. Se nos indicó que a cierta hora habría barcos listos para llevarnos desde la península hasta tierra firme”, describió la mujer, añadiendo que la única carretera que conectaba con el norte y el continente ya estaba bloqueada por el fuego.
Brennerová estaba de vacaciones en el extremo más alejado de la península, en una casa prestada por amigos. Según ella, las consecuencias del incendio ya eran visibles allí el jueves, aunque todavía se encontraba a decenas de kilómetros de distancia. Había humo denso y ceniza en la zona.
La evacuación también contó con la ayuda de bomberos y policías, quienes colaboraron con el grupo de evacuados para organizar el transporte hasta el ferry que los llevó a la ciudad de Arcachon.
“Todo transcurrió con extrema calma y gran profesionalidad. Los franceses están muy bien preparados para esto”, Karolína Brennerová, quien destacó especialmente la ola de solidaridad de los vecinos, que ofrecieron alojamiento a los evacuados en sus casas.
“Escuché que algunos vecinos vinieron y dijeron: Tenemos una casita, tenemos una planta libre arriba y la ofrecemos a quien la necesite”, sostuvo la evacuada checa.








