El primer mapa del Amazonas y armas aztecas: el legado de los misioneros checos en América Latina

La antropóloga y comisaria de la exposición Ludmila Škrabáková

Una exposición en el Museo Regional de Most rescata una colección de objetos reunidos entre los siglos XVII y XIX por misioneros checos en América Latina y otras regiones del mundo, y reconstruye la historia del primer Museo Misionero de Bohosudov, clausurado por los nazis y olvidado durante décadas.

Los objetos fueron traídos por misioneros checos de sus viajes a finales del siglo XIX y principios del XX | Foto: Jan Beneš,  Český rozhlas

Los misioneros checos desarrollaron una intensa actividad en América Latina, especialmente entre los siglos XVII y XVIII. Una colección de objetos reunidos por ellos en distintos continentes vuelve ahora a presentarse al público en una exposición del Museo Regional de Most, en el noroeste de Bohemia.

La muestra reúne unas dos decenas de piezas, entre objetos decorativos, utensilios de uso cotidiano, cuadros e incluso armas, traídas de diversas partes del mundo por misioneros procedentes de las tierras checas. El objetivo es recordar su labor desinteresada y también la historia del primer Museo Misionero de Bohosudov, ubicado en un conocido lugar de peregrinación en Krupka, en Bohemia noroccidental, según explicó a la Radio Checa la antropóloga y comisaria de la exposición, Ludmila Škrabáková.

Los objetos fueron traídos por misioneros checos de sus viajes a finales del siglo XIX y principios del XX | Foto: Jan Beneš,  Český rozhlas

“Hay objetos prácticamente de todo el mundo: desde Oceanía, pasando por África, América del Norte y del Sur, hasta Asia. Son piezas reunidas por los misioneros durante su labor a lo largo de los años. En una época en la que no existían la radio ni la televisión, estas colecciones despertaban un gran interés entre la población, ya que ofrecían una oportunidad única de conocer culturas lejanas”.

Los misioneros checos eran en su mayoría jesuitas y, a pesar de tener que superar grandes distancias y enfrentarse frecuentemente a diversos peligros, su labor tuvo un notable impacto científico y cultural. En América Latina, los religiosos procedentes de Bohemia estuvieron activos sobre todo en los siglos XVII y XVIII, especialmente en México, Paraguay, Perú y Chile. En México y Paraguay trabajaron alrededor de 60 misioneros, mientras que en Perú y Chile lo hicieron poco más de una decena en cada país.

Los objetos fueron traídos por misioneros checos de sus viajes a finales del siglo XIX y principios del XX | Foto: Jan Beneš,  Český rozhlas

Entre los jesuitas más destacados figura el cartógrafo Samuel Fritz, originario de Trutnov, Bohemia nororiental, quien desarrolló su labor en Perú y en la región septentrional de la Amazonía. Allí fundó 41 aldeas indígenas y elaboró el primer mapa detallado del río Amazonas.

Según el historiador Jiří Šlajsna, a finales del siglo XIX la mayoría de los misioneros jesuitas provenían de las regiones del norte del país.

El mapa de la Amazonia de Fritz,  de 1707 | Foto: Wikimedia Commons,  public domain

“Entre ellos se encontraba Michal Šábl, originario de Chomutov, considerado el primer checo en concebir la idea de exportar cristal bohemio a América Latina. También destaca Ignác Tirsch, igualmente de Chomutov, autor de la extensa obra Codex pictoricus Mexicanus”.

En uno de los paneles de la exposición se muestran arcos, flechas y otras armas utilizadas por los pueblos indígenas con los que trabajaron los misioneros checos, explicó la comisaria Ludmila Škrabáková.

“Se trata de porras o macuahuitl, armas de madera y obsidiana utilizadas por los aztecas en combate. Algunas de estas piezas también adquirieron un uso ritual, por ejemplo en danzas. Una de las porras expuestas, de forma aplanada, era utilizada sobre todo por mujeres como herramienta multifuncional: les servía para la cosecha, para la cocina e incluso… para ‘resolver’ conflictos entre ellas”.

Škrabáková recordó que muchas de las piezas que hoy forman parte de la exposición proceden del Museo Misionero de Bohosudov, fundado en 1936 y clausurado por los nazis apenas tres años después de su apertura. Sus colecciones permanecieron durante décadas almacenadas en depósitos.

“El Museo Misionero de Bohosudov fue la primera institución de este tipo en Bohemia, algo verdaderamente único en su época. Descubrí esta colección cuando trabajaba en el Museo Náprstek de Praga. En los años 90, en el contexto de las restituciones de bienes históricos, también se abordó el caso de Bohosudov, que conservaba piezas de gran valor”.

En aquel momento, apenas se recordaba que había existido un museo misionero al que pertenecían estas colecciones. Poco a poco se fue reconstruyendo su historia y los especialistas decidieron restaurar el conjunto de piezas reunidas por los misioneros checos en distintas partes del mundo y presentarlo al público.

La exposición, titulada Misión: Informe sobre el Museo Misionero de Bohosudov, permanecerá abierta en el Museo Regional de Most hasta el 6 de septiembre.

Autores: Ivana Vonderková , Jan Beneš | Recursos: Český rozhlas , ČTK
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