El pasaporte checo, uno de los más codiciados en el mundo: “Me facilitó muchísimo los viajes”

Los ciudadanos checos pueden viajar sin necesidad de visado a 185 destinos, lo que sitúa al pasaporte del país en el séptimo lugar del Henley Passport Index 2025, por delante de países como Estados Unidos y Canadá. Dominika Bernáthová, periodista de RPI que ha visitado cerca de 50 países, nos cuenta cómo se ha beneficiado de su pasaporte checo, aunque en una ocasión no logró evitar que la deportaran de Asia.

El pasaporte checo figura entre los más ventajosos del mundo, según la edición 2025 del Henley Passport Index publicada esta semana. De acuerdo con los datos recopilados por la firma legal Henley & Partners a partir de datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), los ciudadanos de Chequia pueden acceder sin necesidad de visado previo a 185 de los 227 destinos analizados.

Foto: Martin Vaniš,  Radio Prague International

Esta cifra coloca a Chequia en la séptima posición a nivel global, compartida con Australia, Hungría, Malta y Polonia. El país mantiene así el mismo lugar que obtuvo en la edición anterior, confirmando su sólida posición en el escenario internacional.

Desde la primera publicación del ranking en 2006, cuando ocupaba el puesto 21, el pasaporte checo ha avanzado notablemente. En 2014 logró situarse por primera vez entre los diez primeros, una tendencia ascendente que se ha mantenido desde entonces.

Una de las beneficiadas por este codiciado pasaporte es nuestra periodista Dominika Bernáthová, quien además de haber escrito y relatado innumerables reportajes para Radio Praga Internacional, es una viajera incansable. Como se ha comentado en la redacción iberoamericana, nuestra reportera “sí que le ha sacado el jugo al pasaporte checo”.

"Me facilitó muchísimo los viajes"

Foto: archivo personal de Dominika Bernáthová

“La verdad es que mi pasaporte me facilitó muchísimo los viajes y como a mí me gusta improvisar y planificar mis viajes de forma espontánea, cuando quería cambiar de destino a último momento, no había ningún problema. Y hasta ahora he visitado cerca de 50 países. Para la mayoría de ellos, no necesité visado o puede tramitarlo en línea en pocos minutos. Me di cuenta de lo valioso que es mi pasaporte sobre todo cuando conocí a viajeros de otros países, que tenían que lidiar con trámites largos y complicados. Es en ese momento cuando uno empieza a valorar su pasaporte, especialmente cuando ya va camino a su destino”.

El Henley Passport Index clasifica 199 pasaportes en función de la cantidad de destinos a los que sus titulares pueden acceder sin visado o con un visado apenas arribados al país de destino.

Por delante de Chequia se sitúan países como el Reino Unido (sexto lugar con 186 destinos), Grecia, Nueva Zelanda y Suiza (quinto lugar con 187), y varios países europeos como Austria, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Portugal y Suecia (cuarto lugar con 188).

Foto: archivo personal de Dominika Bernáthová

En las tres primeras posiciones se encuentran Singapur, que lidera el ranking con 193 destinos sin visado; Japón y Corea del Sur en el segundo lugar con 190; y siete países europeos en el tercer puesto: Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia y también España, que lidera, de esta manera, en la lista de países de Iberoamérica.

Mientras tanto, Chile es el mejor país posicionado de América Latina, en el puesto 14 a nivel global, seguido de cerca por Brasil y Argentina, que comparten el puesto 16.

Foto: archivo personal de Dominika Bernáthová

En el fondo de la lista se ubica Afganistán, con tan solo 25 destinos accesibles sin visado, seguido por Siria, Irak, Yemen, Somalia y Pakistán.

Volviendo al pasaporte checo, países como Jordania, Egipto, Baréin y Zimbabue ofrecen visado a los ciudadanos que lo poseen apenas llegan al territorio, mientras que un número reducido de países aún requiere visado convencional o electrónico, entre ellos Australia, Azerbaiyán, Cuba, India y Vietnam. Y así como nuestra periodista ha disfrutado de la libertad brindada por el pasaporte checo, también ha sufrido en carne propia estas restricciones. A continuación, nos relata lo que considera el episodio más extremo de su historial –que a la distancia se puede tomar con humor– y que le dejó, además, una importante lección.

"Nos retuvieron durante 16 horas en una sala horrible"

Foto: archivo personal de Dominika Bernáthová

“Cuando planeé viajar a la India, era necesario solicitar el visado previamente por internet. Yo viajé con una amiga mía, llegamos a Bombay y el funcionario de inmigración nos dijo que nuestro visado no era válido. Y pues nos retuvieron durante 16 horas en una sala horrible, sin apenas decirnos nada y luego nos dijeron que teníamos que comprar un billete de avión para regresar al país, a la ciudad de la que habíamos venido. Pero teníamos que hacerlo incluso con la misma compañía aérea, así que no pudimos coger el vuelo más cercano, sino que tuvimos que esperar más horas para el vuelo adecuado con la compañía adecuada. Luego nos enteramos de que a la hora de aplicar al visado, no leímos atentamente las condiciones y no nos fijamos que había que llegar al país en un plazo de 30 días después de la recepción del visado. Obviamente fue nuestra culpa por hacer las cosas precipitadamente. Y es aún más gracioso porque yo normalmente espero hacer todo a última hora y esta era la primera vez que hacía algo con antelación. En el aeropuerto nos sentíamos como unas delincuentes, la verdad, porque la funcionaria nos vigilaba todo el tiempo ¡y nos acompañaba incluso al baño! Y luego pasaron nuestros pasaportes a las azafatas de vuelo y luego, en Abu Dabi, que era nuestro destino, nos entregaron a otro funcionario y con él pasamos otra hora, acorde al protocolo. Pues fue una lección y desde entonces leo todas las condiciones con mucha atención”.

Jaroslav Škuta | Foto: archivo de Jaroslav Škuta

Pero Dominika no ha sido la única checa en enfrentar algunas dificultades vinculadas a los documentos de viaje. En julio de este año, los medios nacionales se hicieron eco del caso del clarinetista checo Jaroslav Škuta, quien fue detenido durante seis horas en el aeropuerto de Detroit, donde fue interrogado, amenazado con prisión y finalmente deportado. Aunque viajaba para ofrecer conciertos gratuitos, las autoridades estadounidenses consideraron que necesitaba un visado laboral. Le tomaron huellas, muestras de ADN y lo escoltaron de forma “humillante”, según sus palabras, hasta el avión que lo traería de vuelta a Chequia. Al igual que sucedió con nuestra periodista en India, este caso demuestra que a veces ni siquiera uno de los pasaportes más codiciados del mundo es capaz de ahorrar dolores de cabeza a la hora de viajar. Lo más aconsejable es leer siempre atentamente los requisitos de ingreso a cada país, ya que las sorpresas son bienvenidas en cualquier viaje, excepto cuando ocurren en el control de Migraciones.

Autor: Juan Muttoni
palabra clave:
audio