El mariscal Radecký, que derrotó a Napoleón, regresará a Praga tras más de un siglo de ausencia

Visualización del monumento al mariscal Radecký en la plaza de Malostranské náměstí

Lo sacaron de la plaza en 1919 porque con el nacimiento de Checoslovaquia, como él representaba los valores del antiguo régimen, se convirtió en una figura incómoda. Pero ahora dicen que su estatua vuelve en gloria y majestad. El mariscal Josef Radecký regresará a Praga.

La plaza del Barrio Pequeño (Malostranské náměstí), en Praga, es una explanada vacía que hace más de un siglo tenía una única gran estatua de más de diez toneladas de peso que de la noche a la mañana, con el advenimiento de la Primera República Checoslovaca, desapareció del mapa, por allá por 1919.

Era un homenaje al gran mariscal Josef Radecký, al que Johann Strauss padre le dedicó la famosísima Marcha Radetzky (si no la ubican de nombre búsquenla en Youtube y se darán cuenta de que sí la conocen, es prácticamente imposible no conocerla, la tocan siempre en todos lados), por sus hazañas militares contra Italia en la guerra de 1849.

Antes había ayudado a derrotar a Napoleón también. Por algo es reconocido como el gran estratega militar del Imperio Austrohúngaro, aunque es de origen checo, nacido en el pueblo bohemio de Třebnice en 1766.

Los técnicos desmantelaron y trasladaron su escultura de más de diez toneladas en 1919 y la escondieron en una dependencia del Museo Nacional (el Lapidarium del recinto ferial de Holešovice).

El monumento al mariscal Radecký, había sido inaugurado en 1858 para honrar la memoria de uno de los líderes militares más importantes del siglo XIX, fallecido en enero de ese año.

Pero ahora debería regresar a su lugar de siempre, la Plaza del Barrio Pequeño. Así lo acaba de decidir el Ayuntamiento de Praga. La capital debe ahora solicitar al Ministerio de Cultura que proporcione la estatua original del mariscal Radecký de la colección del Museo Nacional.

Figura incómoda

“Se podría decir que fue uno de los líderes militares checos más exitosos de todos los tiempos. Es muy popular en Austria, y por eso se retiró su monumento, porque era una figura incómoda, principalmente un recordatorio de la tradición austriaca”, explica a la Radio Checa el historiador Jaroslav Šebek, de la Academia de Ciencias de la República Checa.

La escultura mide casi siete metros de alto y pesa más de diez toneladas. representa a soldados portando al mariscal victorioso sobre un escudo. Según Jan Wolf, representante de Praga, se trata de una obra de gran valor artístico que debería ser devuelta a su lugar original.

“Las figuras históricas, sobre todo las de origen y nobleza checa, deberían regresar al espacio público. Después de todo, han pasado más de cien años, así que creo que sería bueno que el mariscal Radecký, como el líder militar checo más importante y exitoso de todos los tiempos, volviera al espacio público”, afirma Wolf.

La capital aún debe solicitar al Ministerio de Cultura la entrega de la estatua original del mariscal, perteneciente a la colección del Museo Nacional. No está claro cuándo podrá volver a admirarse la estatua en su plaza. Pero todo parece indicar que sí sucederá.

Autor: Gonzalo Núñez | Fuente: iROZHLAS.cz
palabras clave:
audio

Relacionado

  • Lugares de Praga con Historia

    El Santuario del Niño Jesús de Praga, la colina de Vyšehrad o el Barrio Judío son algunos de los puntos más visitados de la capital checa.