El hipódromo de Chuchle

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Cuando el rey de Inglaterra, Ricardo III, pronunció en 1485 la célebre frase: "Mi reino por un caballo", no podía imaginar que en Praga "el caballo tendría un reino". El famoso hipódromo de Chuchle, en Praga, acaba de celebrar su 95 cumpleaños.

Aunque el hipódromo de Chuchle, en Praga, no fue el primero del Reino de Bohemia, en importancia superaría a los demás "entre ellos, el célebre de Pardubice- con el paso de los años. Y sigue siendo el más importante de la actual República Checa.

El hipódromo que en el barrio praguense de Chuchle había hecho construir la Sociedad Checa de Carreras de Caballos, se inscribió en la historia de la hípica nacional y mundial el 28 de septiembre de 1906, cuando a su pista salieron a competir, disparados como flechas, los primeros Pura Sangre. De que aquella competición de estreno del hipódromo de Chuchle fue un evento hípico de altura documenta el hecho de que el ferrocarril del entonces Reino de Bohemia destinó dos trenes especiales para trasladar a 2810 aficionados al lugar, al Vltava se lanzó un vapor para transportar a 4000 interesados, y en el aparcamiento había centenares de coches de plaza o de punto y docenas de automóviles.

A la solemnidad y envergadura del evento contribuyó la participación de los mejores jinetes del Reino de Bohemia y de todo el Imperio Austro- Húngaro "entre ellos el ganador del Gran Premio de Pardubice Slinn, Buckenham- y de destacados jinetes y entrenadores ingleses procedentes de la cuna de las carreras hípicas. Y... ¿qué podríamos decir del programa inaugural?...

Que fue espectacular. Se compitió en tres modalidades hípicas: doma clásica, salto y una Steeplechase, también esta última una carrera de obstáculos.

Otro acontecimiento haría que del praguense hipódromo de Chuchle se volviera a hablar en superlativos en toda Europa. A las seis y cuarto de la mañana del 13 de mayo de 1911, despegó de Pardubice el ingeniero Jan Kaspar en su avión Blériot. Voló a 400 metros de altura en dirección a Praga, donde aterrizó a las siete y 47 minutos en el hipódromo de Chuchle. En el vuelo, que duró una hora y 32 minutos, Kaspar logró una velocidad de 80 kilómetros por hora, la mayor hazaña de la aviación checa de preguerra, y también el vuelo más largo de los realizados hasta ese momento en el Imperio Austro-Húngaro.

La proeza del ingeniero Kaspar fue la más sonada de la serie de exhibiciones y festivales aéreos que de 1908 a 1920 tuvieron por escenario el hipódromo de Chuchle.

Pero volvamos a la historia de la hípica checa y del hipódromo de Praga. Con letras negras se inscribió en ella la Primera Guerra Mundial: Chuchle cerró su pista a las carreras. Pero no tardaría en llegar el 22 de mayo de 1921, otra fecha memorable: ese día se realizó el primer Derby de Checoslovaquia, país que había sido fundado en octubre de 1918 a raíz del desmembramiento del Imperio Austro-Húngaro a causa de la Primera Guerra Mundial.

A la competición asistió incluso el primer presidente checoslovaco, Tomás Garrigue Masaryk, y en principal galardón de la misma se convirtió el Premio del Jockey Club Checoslovaco.

Pero con el otoño de 1938 llegó la vergonzosa firma del Pacto de Múnich, y en la movilización decretada en Checoslovaquia por la amenaza nazi que se avecinaba, también tuvieron que alistarse muchos jinetes, entrenadores y propietarios de caballerizas del país. Las carreras de Chuchle perdieron su esplendor.

Después de la ocupación de Checoslovaquia por la Alemania hitleriana en marzo del 39, y de la consecuente formación del Protectorado de Bohemia y Moravia, el derby de Chuchle se realizó bajo el nombre de Derby Checomoravo y bajo unas condiciones políticas terribles. En Chuchle, que en 1937 había pasado a la propiedad del Jockey Club, se fue haciendo cada vez menos audible el trote de los caballos después de la temporada del año 40, o dicho con otras palabras, el hipódromo vino a menos: a los judíos se les prohibió el acceso al lugar y a las apuestas, las caballerizas de judíos fueron eliminadas, entre los ajusticiados por los nazis en represalia por el atentado perpretado a Reinchard Heydrich por siete paracaidistas checos, estaba también el famoso jinete y varias veces campeón nacional, Bohumil Tichota.

A punto de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el hipódromo de Chuchle y sus caballerizas fueron pasto de las llamas. Tras recuperar su esplendor original después de la conflagración y de la reunificación de Checoslovaquia, reabrió sus puertas a los aficionados a las carreras de caballos en septiembre de 1949 con el Primer Encuentro Internacional de Hípica de los Países Socialistas. A esto siguió la nacionalización de Chuchle y de sus caballerizas en 1950. La primavera de 1962 llegó con aires de triunfo para el hipódromo de Praga: en junio de aquel año tuvo lugar la primera transmisión televisiva de una carrera en la historia del deporte hípico checoslovaco, y poco días antes había conquistado su primera victoria un jinete que se convertiría en leyenda: Vlastimil Smolík, seis veces campeón del Derby, 15 veces campeón nacional y ganador de 659 carreras. También por entonces el semental Masis empezó su nutrida serie de victorias en pistas nacionales y del exterior, que en el año 1999 le harían merecedor del título de "Caballo del Siglo" otorgado por el Jockey Club de la República Checa.

Después de la desaparición de Checoslovaquia del mapa de Europa y del surgimento de la República Checa independiente el uno de enero de 1993, el primer Derby Checo se realizó el 27 de junio de 1993. A la molestia de los espectadores por las lluvias torrenciales de ese día se sumó su decepción por la derrota de los favoritos nacionales y la victoria de dos extranjeros: el jockey polaco Piotr Piatkowski con el caballo austríaco Manhattan Project.

Al hablar de la historia del "reino del caballo" en Praga, que ahora administra la sociedad anónima Hipódromo Praga-Chuchle, no podemos olvidar su vínculo con la mundialmente famosa carrera de obstáculos Gran Steeplechase de Pardubice.

Es que muchos de los jinetes y caballos que han protagonizado ediciones del Derby de Chuchle han salido con medallas del gran reto de Pardubice con su foso de Taxis.

Los cuadros de puntuación indican que actualmente el mejor jockey de la República Checa es Karol Sarina. El título de Caballo del año 2000 lo obtuvo Peruán, precisamente ganador de la edición de ese año de la Gran Steeplechase de Pardubice.

Autor: Mónica Villegas Gallego
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