El aumento de muertes masivas de peces preocupa a los científicos checos
Las muertes masivas de peces en ríos y estanques checos son cada vez más frecuentes en verano debido a la falta de oxígeno en el agua. Según expertos como Radovan Kopp, de la Universidad Mendel de Brno, este fenómeno está vinculado al cambio climático y al exceso de nutrientes, especialmente fósforo, provenientes de aguas residuales mal tratadas. En junio, unos 30.000 kilos de peces murieron en el río Dyje, cerca de la localidad de Bulhary, por la proliferación de cianobacterias que agotaron el oxígeno disponible, según repora la Televisión Checa.
El problema se repitió en otras zonas como Rajhrad y Teplice. La combinación de temperaturas elevadas, bajo caudal y contaminación favorece la aparición de algas que consumen oxígeno durante la noche. A pesar de que existen soluciones parciales, como la adición de sales metálicas o bacterias, los científicos insisten en que la clave está en reducir la carga de nutrientes. El Gobierno ha creado una comisión para buscar soluciones, pero los expertos advierten que sin presión pública y medidas estructurales a largo plazo, estas catástrofes seguirán aumentando.