¿Cómo será Praga en el año 2050?
¿Cómo será moverse por Praga en el año 2050? Una exposición del Centro de Arquitectura y Urbanismo (CAMP) invita a descubrirlo con una mirada al futuro de la ciudad, poniendo el foco en el transporte y las infraestructuras.
La nueva exposición del Centro de Arquitectura y Urbanismo (CAMP) imagina la Praga del año 2050. Con proyecciones que anticipan un crecimiento de la población que podría alcanzar hasta dos millones de habitantes en los próximos 25 años, la muestra refleja cómo se está adaptando la infraestructura de la ciudad para acomodarse a los futuros praguenses. La exposición la describió para Radio Praga Internacional el director de CAMP, Štěpán Bärtl.
“La exposición se llama Praga Mañana: Ciudad Conectada, y como su nombre indica, se centra en el transporte público, que ya es muy importante en Praga, y estamos muy orgullosos de ello. Pero como el ferrocarril está experimentando una especie de renacimiento en todo el mundo, sobre todo en Europa, Praga está respondiendo de forma similar. En la exposición estudiamos la conexión de la ciudad en tres niveles diferentes; cómo conectará Praga con el resto de Europa, con las regiones cercanas y dentro de sí misma. En el nivel más macro, está el tren de alta velocidad. Luego, hay varias conexiones con ciudades y pueblos vecinos, e incluso con el aeropuerto, que actualmente no está muy bien comunicado por el servicio de trolebuses y autobuses. A nivel más local, hablamos de una nueva línea de metro, la D, y una nueva línea de tranvía”.
La exposición, que pretende mostrar que la ciudad puede reducir el tráfico de automóviles mediante la expansión de su sistema de transporte público, es parte de un ciclo de exposiciones llamado Praga Mañana, que intenta imaginar cómo se modificará la ciudad en el futuro. Aun así, el director recalcó que no se trata de proyectos utópicos, ya que muchos de los cambios que muestran ya están en marcha.
“No se trata en absoluto de proyectos utópicos, sino de iniciativas que se están haciendo realidad. Para que esto ocurra, primero hay que analizar el estado actual, que muestra problemas como el sistema de empalmes ferroviarios de Praga y sus límites. Por ejemplo, hay líneas que están al máximo de su capacidad y no hay una conexión adecuada con las ciudades vecinas, lo que hace que desplazarse en coche siga siendo más fácil para mucha gente. También hay trenes de mercancías y viajeros de larga distancia que comparten las mismas vías, lo que provoca retrasos e irregularidades. Así pues, examinamos las deficiencias y limitaciones del sistema actual, y luego mostramos algunos de los proyectos que ayudarán a paliar estos problemas”.
Uno de esos problemas es precisamente el mencionado alto número de automóviles, que el director de CAMP espera que se logre reducir en los próximos años.
“La presencia del automóvil es bastante fuerte, pero la realidad es que éste es el futuro. Llevará algún tiempo, y no somos los más rápidos en hacer cambios, pero hacer más hincapié en el transporte público y el desplazamiento a pie es el camino a seguir para Praga”.
A pesar del espacio que queda para mejorar, Bärtl afirma que Praga es una ciudad en la que ya se parte de una base fuerte, y recalca que dentro del marco mundial, el porcentaje de personas que usa el transporte público es muy alto.
“Aún nos queda mucho camino por recorrer, pero incluso ahora, cuando se observa cuánta gente utiliza el transporte público, el llamado reparto modal es de casi el 50%. Esto significa que el 50% de los desplazamientos por la ciudad se hacen en transporte público, más que en Copenhague, por ejemplo. Por tanto, Praga ya tiene una base sólida en ese sentido, y creo que sólo falta un poco más para que todos empecemos a dejar el coche en el garaje”.
Para ayudar a los visitantes a descubrir estas nuevas conexiones e infraestructuras que podrían sustituir a los coches, los creadores han empleado varios métodos interactivos, que describe Bärtl en detalle.
“La idea es que con el puntero, si quieres ver, por ejemplo, cómo será la nueva estación de tren cuando viajes al aeropuerto, o cómo la reconstrucción de la estación central la transformará en un centro mucho más grande, solo tienes que picar encima y podrás ver todos los detalles de los proyectos. Es muy interactivo”.
Dichos elementos interactivos ofrecen no solo cualidades informativas o enriquecedoras de la experiencia de los visitantes, sino que también están pensadas para, en algunos casos, entretener a los más pequeños.
“También tenemos esta maqueta de tren, en la que, si pulsas un botón, puedes hacer de maquinista o revisor. Al pulsar el botón, se activa un sistema neumático que muestra una simulación del tren de alta velocidad. Es un aspecto divertido, sobre todo para los niños”.
Con iniciativas como esta exposición, Praga no solo proyecta su crecimiento, sino que también invita a sus ciudadanos a imaginar activamente el futuro de su entorno urbano. La visión de una ciudad más conectada, sostenible y accesible parece estar dejando de ser un sueño lejano para convertirse, paso a paso, en una realidad tangible. La exposición, que abrió sus puertas el 27 de marzo, permanecerá abierta hasta el 26 de octubre.












