Colombia volvió con todo: un concierto de marimba que no dejó a un solo checo en su asiento
La Embajada de Colombia en Praga tiene motivo para festejar. El concierto de marimba que organizó en el Instituto Francés fue todo un éxito y una clara muestra de cuánto extrañaba la capital checa la sazón colombiana.
Hace casi un año, la Embajada de Colombia en Praga reabrió sus puertas tras más de dos décadas de espera. Qué mejor oportunidad que la Semana Iberoamericana, celebrada este 2026 del 18 al 24 de mayo, para poner de relieve lo que se han estado perdiendo los checos todo este tiempo.
Durante la tarde-noche del lunes, la sala principal del Instituto Francés de Praga olvidó por unas dos horas la lengua de Moliere y se entregó por completo al ritmo del grupo Marimbea, conjunto musical compuesto por especialistas de la marimba. Durante el concierto, organizado por la Embajada de Colombia, los asistentes abandonaron sus asientos para bailar agitando sus pañuelos blancos, una escena poco habitual en este recinto, que en realidad es una bella sala de cine. La señora embajadora Solangel Ortiz Mejía conversó con Radio Praga Internacional sobre la importancia de este evento, que fue todo un éxito.
Alegría, diversidad y cultura
“Para nosotros es muy importante llegar nuevamente a la República Checa, no solamente desde lo tradicional, que es lo político. Vivimos en un mundo muy cambiante, donde la migración es un tema de actualidad, donde la mezcla de culturas se hace cada día más evidente y donde también se hace más evidente que tenemos que conocernos unos a otros, incluso en países y regiones distantes, dejando un poco atrás esa relación tradicional, fría y polarizada que nos ha dominado durante muchos siglos. Con este regreso, y a través de la cultura, lo que nosotros queremos es dar a conocer Colombia entre los checos y también dentro del cuerpo diplomático, que muchas veces tiene un imaginario muy particular y estigmatizado sobre nuestro país y queremos cambiar esa percepción. Nosotros queremos la paz y queremos ser un país que transmita lo que realmente somos: alegría, diversidad y cultura. Esto que presentamos hoy representa solamente una región, la región del Pacífico, pero Colombia es un país muy rico y diverso, y queremos ir llegando poco a poco a la República Checa a través de la música, en este caso”.
La sala se encontraba repleta, pero ningún asiento ocupado. Es que todos los asistentes – incluidos embajadoras y embajadores – se pararon para bailar al ritmo de la marimba. Consultada sobre el impacto del concierto, Ortiz Mejía no ocultó su satisfacción.
“ Se siente mucha emoción porque quiere decir que realmente les estamos llegando al alma, a su interior, y no simplemente de una manera superficial. Entonces es muy emocionante, de verdad. Y también saber que cada persona que vino hoy, quizás sin darse cuenta, contribuye muchísimo con su presencia y con lo que este grupo transmite. En Colombia desarrollamos también otros programas sociales, y ese granito de arena que aportan apoyándolos, viéndolos y conociéndolos es muy importante para nosotros y para el grupo”.ente les estamos llegando al alma, a su interior, y no simplemente de una manera superficial. Entonces es muy emocionante, de verdad. Y también saber que cada persona que vino hoy, quizás sin darse cuenta, contribuye muchísimo con su presencia y con lo que este grupo transmite. En Colombia desarrollamos también otros programas sociales, y ese granito de arena que aportan apoyándolos, viéndolos y conociéndolos es muy importante para nosotros y para el grupo”.
Marimba y chontaduro
Adrián Zabogal, líder del conjunto musical, también se mostró muy feliz por la recepción del público checo a su arte.
“ Fue muy bonito saber que estábamos trayendo desde el Pacífico colombiano un poquito de esa alegría que se vive allá a través de la música y las tradiciones. Y sin duda ese es el objetivo de Marimbea y de todo lo que hacemos: que estos jóvenes músicos también puedan ver lo valorada que puede llegar a ser su cultura fuera del país, y todo lo que se puede lograr en términos de transformación de los territorios a través de este ejercicio”.
Zabogal es el responsable de hacer sonar la marimba. A continuación, nos cuenta un poco más sobre este instrumento.
“Bueno, la marimba de chonta —y siempre con el permiso de los ancestros, porque yo no hago parte de la comunidad— tuve hoy la oportunidad de interpretarla. He aprendido con grandes maestros como Hugo Candelario González, Gualajo, la maestra Jesica ‘Jessy’ Amber y muchos otros maestros con los que he tenido el placer de compartir.
Este instrumento ha sido uno de los más visibles dentro de la música del Pacífico colombiano; se convirtió en un verdadero ícono. Es la marimba de chonta. El apellido ‘de chonta’ viene precisamente de su construcción, porque las tablas que resuenan y le dan esa sonoridad están hechas de una palma llamada chonta, que además produce uno de los frutos más exóticos que hay en Colombia: el chontaduro.
Así que, si van a Colombia, los invito a probar el chontaduro y a escuchar la marimba de chonta”.
Pero Marimbea es mucho más que música. En realidad, este conjunto representa un proyecto de gran alcance e impacto para la comunidad del Pacífico colombiano. Para descubrir más sobre todo lo que han hecho a lo largo de los años, se puede visitar su sitio oficial marimbea.com
Además de su concierto en el Instituto Francés de Praga este lunes, el conjunto se presentó previamente en Viena y también lo hace este martes 19 de mayo en el conservatorio de Brno a las 19:00, hora local.











