Científicos checos participan en importante descubrimiento contra la malaria

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Científicos checos participaron en el descubrimiento de un microorganismo que en el futuro debería reducir notablemente el precio de los medicamentos contra la malaria.

Mosquito Anopheles, foto: Gilles San Martin, CC BY-SA 2.0 Generic
La malaria figura entre las enfermedades más letales del mundo y anualmente se cobra la vida de más de un millón de personas. El causante de esta enfermedad es el protozoo parásito Plasmodium Falciparum, transmitido por las hembras del mosquito Anopheles.

Un equipo internacional, integrado por checos, escoceses, estadounidenses y australianos, logró descubrir y aislar recientemente al precursor fotosintético de este peligroso parásito, que se encuentra en algunas algas marinas.

La investigación, que en el futuro podría salvar miles de vidas, se llevó a cabo en el Instituto de Parasitología de la Academia de Ciencias de České Budějovice, en Bohemia del Sur, y duró 10 años, según dijo el jefe del laboratorio de taxonomía molecular, Miroslav Oborník.

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“Hemos descubierto el alga, de la que provienen estos protozoos, más o menos por casualidad, porque en el mar y en los organismos marinos existe una enorme cantidad de ‘bolitas verdes y marrones’ parecidas. La hipótesis de que los protozoos surgen en las algas fotosintéticas se basó en el hecho de que en los causantes de la malaria habían sido detectados restos de los plastos y cloroplastos. Y nosotros ahora logramos descubrir esa ova”, indicó el experto.

La ‘pequeña bolita marrón’ descubierta por los científicos podría dar respuestas a numerosas preguntas sobre la evolución de la vida, ofreciendo medidas para combatir varias enfermedades, como la malaria.

El nuevo protozoo se utilizará para examinar los medicamentos contra los parásitos y su descubrimiento ayudará a reducir notablemente el precio de los mismos, ya que los costos para su cultivación saldrán mucho más barato en comparación con los procedimientos utilizados actualmente.

El nuevo protozoo se llama Chromera Velia: el primer nombre hace referencia al grupo químico que absorbe la luz de una frecuencia concreta dando color a las moléculas, mientras que el segundo es un nombre femenino italiano que significa ‘velada’ u ‘ocultada’.

La descripción y evolución del nuevo protozoo fue publicada en la última edición de la revista científica Nature.