Chequia se “hipoteca” hasta 2040 para asegurar su futuro energético
El megaproyecto nuclear supondrá un desembolso de 16.000 millones de euros, mientras que desde el Gobierno defienden la participación de la industria nacional en el mismo y descartan retrasos pese a una reciente demanda judicial.
Si bien siempre se ha tratado de un frente estratégico, la política energética ha adquirido en los últimos tiempos una importancia y repercusión aun mayor ante un cada vez más inestable contexto global.
La propia Chequia no es ajena a este fenómeno y ya ha emprendido toda una serie de medidas y movimientos en el pasado reciente como, por ejemplo, la “desconexión” energética con Rusia. En este sentido, el país afronta ahora un megaproyecto que será el mayor contrato de infraestructuras energéticas de la historia checa con una inversión cercana a los 16 mil millones de euros: la construcción de dos nuevos reactores nucleares en la central de Dukovany, una apuesta más que ambiciosa que promete ser un gran paso hacia la ampliación de la propia capacidad energética nacional, aunque suponiendo a su vez una más que considerable carga para las arcas públicas.
Acerca de todo ello se refirió recientemente el ministro de Industria y Comercio, Lukáš Vlček (STAN), quien en declaraciones a la Televisión Checa detalló detalles acerca del impacto presupuestario, defendió el papel de las empresas checas en el proyecto e incluso se refirió a alguna que otra polémica surgida en los últimos días.
"Los presupuestos estatales deberán contar con la ejecución de este proyecto en los próximos 15 años aproximadamente”, declaró el ministro, detallando que esta carga presupuestaria comenzará a notarse en los ejercicios de 2026 o 2027 y se prolongará hasta la finalización de la primera unidad, prevista para 2036.
El propio Estado checo, como principal promotor del proyecto, asumirá así 80% de la propiedad a través de un préstamo público a la empresa Elektrárna Dukovany II. Por su parte, la energética pública ČEZ conservará el 20% restante y deberá reembolsar el préstamo en un plazo de 30 años una vez finalizada la construcción.
De igual forma, y a pesar de que la surcoreana KHNP será la empresa principal encargada de la construcción, Vlček aseguró que el gobierno está trabajando para garantizar la participación de la industria nacional. "Estamos en un 30 % de participación checa en los contratos, y trabajamos para que se alcance un 60 % a través de acuerdos futuros", afirmó, así como que también se están promoviendo a cabo inversiones paralelas, como proyectos de infraestructura de transporte en la región de Třebíč valorados en 600 millones de euros, que estarán a cargo de empresas checas.
La firma del contrato definitivo con la surcoreana KHNP está prevista para este miércoles 7 de mayo, a pesar del surgimiento de noticias como la demanda presentada por la empresa francesa EDF ante el Tribunal Regional de Brno, en protesta por la decisión de la Oficina para la Protección de la Competencia (ÚOHS) en relación a la licitación del proceso. Esto, en palabras del ministro Vlček, no supone un cambio en la hoja de ruta.
"No tengo información de que pueda haber ninguna amenaza o retraso", sentenció.








