Un debate de alto voltaje: ¿el Estado checo debería tomar el control sobre la energía?

Central nuclear de Dukovany

En un momento crucial para el futuro energético de Chequia, el vicepresidente del partido ANO Karel Havlíček propuso que el Estado asuma el control total del grupo ČEZ.

El debate sobre el papel del Estado en el sector energético vuelve al primer plano en un momento decisivo para el futuro del país. Esto, irremediablemente, supone hablar del grupo ČEZ, eje estratégico de este sistema y que regresó en los últimos días al centro de las discusiones políticas y económicas.

Karel Havlíček | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

Y es que, según afirmó Karel Havlíček, vicepresidente del partido ANO, y en lo que podría ser una suerte de propuesta electoral, el Estado checo debe asumir el control total del grupo energético para garantizar el desarrollo futuro del sector energético.

El político expresó durante una sesión de la Cámara de Comercio que la estructura accionarial mixta de la empresa –con aproximadamente un 70% en manos estatales y el resto en poder de accionistas privados– dificulta la toma de decisiones clave para el país.

“Es imprescindible que el Estado controle completamente ČEZ, especialmente en un momento en el que se deben afrontar inversiones estratégicas en energía nuclear y gas. La estructura actual ya no ofrece la tranquilidad necesaria para avanzar”, declaró Havlíček, el cual también vinculó esta medida con una mayor previsibilidad en el mercado y la posibilidad de reducir el componente regulado del precio de la electricidad.

Números que electrizan

Efectivamente, ČEZ, uno de los mayores grupos energéticos de Europa Central, está desarrollando inversiones capitales para Chequia en este ámbito como el de la tan comentada como controvertida construcción de nuevos reactores nucleares en Dukovany.

Foto: René Volfík,  iROZHLAS.cz

Allí, el país afronta un megaproyecto que será el mayor contrato de infraestructuras energéticas de la historia con una inversión cercana a los 16.000 millones de euros.

En el plano financiero, la energética representa un valor más que rentable que reportó un beneficio neto de aproximadamente 512 millones de euros en el primer trimestre de 2025, mientras que la compañía también revisó al alza sus previsiones para el ejercicio completo, con un beneficio operativo previsto de entre 5080 y 5280 millones de euros, 80 millones más que lo estimado a comienzos de año.

Debate en un circuito cerrado

Más allá del caso de ČEZ, el Estado checo representa un actor clave en sectores estratégicos mediante su participación en empresas públicas o con participación estatal mayoritaria, siendo el mejor ejemplo el de la energía. Aparte del control sobre gran parte del sistema eléctrico y del gas a través de ČEZ y su red de filiales —como Elektrárna Dukovany II o la distribuidora GasNet—, Chequia también cuenta con MERO ČR, que opera los oleoductos Družba e IKL como único transportista de petróleo crudo hacia el país o ČEPRO, dedicada al transporte, almacenamiento de combustibles y venta de combustibles.

Sin embargo, un movimiento de la magnitud de una nacionalización total de ČEZ reabre por enésima vez el debate clave sobre el papel del Estado en la gestión de sectores estratégicos.