Chequia prepara normas para teléfonos móviles

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Mejor ser hoy cauteloso que mañana arrepentirse, opinan los científicos que investigan si los teléfonos móviles son inocuos o no para la salud del hombre. Por eso recomiendan una razonable moderación al usarse un teléfono celular. También en la República Checa entrará en vigor el año que viene una norma que fijará los límites de la irradiación de los teléfonos móviles. Los usuarios prestararán seguramente más atención a los aparatos que usan y escojerán el que menos energía irradie.

El teléfono celular transmite la señal a través de una antena en torno a la cual, cerca de la cabeza del usuario, se origina un campo electromagnético. Los científicos no descartan que dicho campo pueda influir negativamente sobre el cerebro.

Jan Musil del Instituto de Salud, de Praga, posee una curiosa experiencia con la potencia de los teléfonos celulares:

"Cuando a principios de los noventa medíamos la irradiación del recién construído emisor de radio y televisión, en la colina praguense de Zizkov, nos vimos obligados a pedir a los usuarios de teléfonos celulares que se retirasen del área donde efectuábamos las mediciones. Y es que el campo electromagnético de los teléfonos móviles interfería nuestros equipos. Los teléfonos móviles eran una fuente de irradiación más potente que el emisor, ubicado a cierta distancia."

En aquel entonces no había estándares sanitarios relativos a los teléfonos celulares. Y no fue hasta el año pasado que la Organización Mundial de Salud y también el Consejo de Europa adoptaron la recomendación que fija los límites de la irradiación de los teléfonos móviles.

La norma que los recoge toma en consideración la irradiación del teléfono móvil absorbida por la cabeza del usuario. Para la medición se usa una maqueta de la cabeza humana rellenada con líquidos que tienen una conductividad eléctrica y otras características eléctricas idénticas a las del cerebro humano.

Según la directriz del Consejo de Europa, dos wattios por kilo son el límite máximo permitido de la irradiación que absorbe la cabeza del usuario.En los Estados Unidos, el límite es de 1,6 wattios por kilo.

El Ministerio de Salud de la República checa está preparando una norma sobre la irradiación de los teléfonos celulares que corresponde a la recomendación del Consejo de Europa. Jan Musil, presidente del consejo consultivo para la radiación electromagnética, alberga, sin embargo, ciertas dudas.

Al científico no le gusta que la norma europea no se refiera a la duración de la exposición al campo electromagnético del móvil. Está claro que la exposición de unos minutos diarios supone menos peligro que la que dure horas. La norma del Consejo de Europa no lo toma en consideración.

Jan Musil desearía por lo tanto que la futura norma checa fuera más severa. Las autoridades de la esfera de la higiene han rechazado, no obstante, sus objeciones, alegando que no sería razonable salirse de los carriles de la directriz europea.