Chequia, el país donde los pobres no son tan pobres ni los ricos tan ricos

Un estudio revela que la República Checa presenta una estructura patrimonial singular: los hogares más pobres acumulan más activos que sus equivalentes occidentales, mientras que los más ricos están lejos de los grandes patrimonios europeos. La vivienda concentra la mayor parte de la riqueza, mientras que la brecha generacional es más moderada que en Europa Occidental.

Promovido por el grupo de expertos IDEA del CERGE-EI (Instituto pro democracia y análisis económico), un nuevo estudio titulado “Estructura y valor de los activos de los hogares checos: comparación internacional” viene de arrojar una imagen tan reveladora como paradójica de la riqueza en Chequia y en todo el continente. Este, que establece un análisis del patrimonio de los hogares en los distintos países de la Unión Europea, ofrece una serie de conclusiones más que interesantes, entre las que destaca cómo la República Checa cuenta con una estructura patrimonial singular: los hogares más pobres son relativamente más ricos que sus equivalentes en otros países europeos, mientras que los hogares más ricos acumulan menos activos que los grandes patrimonios del continente. Dicho de otra forma: los pobres checos son relativamente ricos, y los ricos checos, relativamente pobres.

Foto ilustrativa: René Volfík,  iROZHLAS.cz

Así, el análisis sitúa el patrimonio neto mediano de un hogar checo en torno a los 100.000 euros, una cifra similar a la registrada en países como Alemania, Países Bajos, Finlandia, Portugal o Eslovaquia. Sin embargo, las similitudes terminan ahí, ya que cuando se observa la distribución de la riqueza por quintiles, las diferencias se acentúan.

Un hogar checo "pobre", situado en el quintil más bajo de la distribución de la riqueza, posee más activos que un hogar pobre comparable en países como Alemania o Francia. Mientras el patrimonio medio de los hogares checos menos acaudalados alcanza casi los 18.000 euros, este es de menos de 7000 euros en los de Alemania y de poco más de 10.000 en Francia. Por contra, un hogar pobre de Eslovaquia cuenta con un patrimonio de más de 40.000 euros.

En este sentido, la República Checa se queda, sin embargo, atrás en los niveles más altos de riqueza. Los hogares situados en el quintil más alto poseen activos por un valor aproximado de 195.000 euros, una cifra que equivale a alrededor de la mitad del patrimonio de hogares con una definición similar en Alemania, Francia, Italia o Austria, aunque sigue siendo superior a la registrada en países como Eslovaquia.

Más viviendas en propiedad

Otra de las grandes conclusiones del informe es cómo los bienes inmuebles son el principal pilar de la riqueza de los hogares checos. La mayoría de las familias son propietarias de su vivienda habitual, que puede representar hasta el 80% del valor total de sus activos. Este patrón tiene raíces históricas en la privatización masiva del parque de viviendas y en las restituciones posteriores a 1989, además del rápido encarecimiento de la vivienda en los últimos años. Algo similar sucede en países como Hungría y Eslovaquia, la propiedad de la vivienda también es casi universal, mientras que en Alemania o Francia el peso del ladrillo es mucho menor.

Foto: Shutterstock

Por otro lado, la brecha patrimonial entre hogares jóvenes y mayores es relativamente contenida en el país: aquellos con una persona de referencia de entre 51 y 70 años poseen, de media, solo un 30% más de activos que aquellos encabezados por personas de entre 31 y 50 años. Esta diferencia contrasta con Europa Occidental, donde los hogares de mayor edad concentran hasta dos veces y media más patrimonio, haciendo que Chequia se ubique en una posición intermedia entre esta y los países bálticos, donde apenas existen desigualdades patrimoniales entre generaciones.

Al mismo tiempo, el estudio dibuja un perfil financiero prudente y poco diversificado de los hogares checos, similar al de Eslovaquia o Austria, donde la mayor parte de la riqueza se mantiene en cuentas corrientes y de ahorro, así como en productos conservadores como seguros de vida o planes de pensiones. Frente a esto, la inversión en acciones, fondos u otros productos alternativos sigue siendo limitada en Chequia.

El análisis, basado en la Encuesta de Situación Financiera de los Hogares elaborada por la Oficina Checa de Estadística y el Banco Nacional Checo, constituye una de las primeras comparaciones internacionales de este tipo, aunque sus autores advierten que los resultados reflejan principalmente la situación de los hogares representativos y no captan con total precisión los extremos de la distribución patrimonial.