Chequia debate su primera Constitución Financiera

Foto ilustrativa: Barbora Kmentová

El Gobierno checo ha aprobado el proyecto de ley de Responsabilidad Presupuestaria, también conocida como Constitución Financiera. El nuevo texto, una vez aprobado por el Parlamento, limitará la capacidad del Ejecutivo para endeudarse demasiado. La oposición considera sin embargo que la ley es demasiado suave.

Foto ilustrativa: Barbora Kmentová
La República Checa se ha encaminado por fin hacia la aprobación de la llamada Constitución Financiera, una normativa con rango de ley constitucional que limitará las dimensiones de la deuda pública tanto del Estado como de las administraciones regionales y municipales.

El texto aprobado por el Gobierno, y que deberá pasar ahora por el visto bueno de las dos Cámaras del Parlamento, cuenta con un techo de deuda pública del 55% del PIB. Como cuestiones menores, aunque igualmente importantes, establece una reducción de la base salarial de los representantes institucionales, la imposibilidad de pagar bonificaciones a los directos del sector público y la posibilidad de que el Gobierno modifique el incremento de las pensiones establecido por la ley.

Para el opositor Partido Cívico Democrático, la propuesta de ley es demasiado laxa, explica el experto económico de la formación, Jan Skopeček.

Jan Skopeček, foto: archivo del Partido Cívico Democrático
“En nuestra opinión, eso no basta porque en la actualidad la proporción de la deuda pública es del 43% del PIB. El Gobierno ha movido la frontera al 55%, lo que muestra que no quiere resolver el tema de las finanzas públicas y deja esa responsabilidad para la próxima legislatura. En los próximos años no vamos a llegar a ese 55%”.

La cifra del 55% del PIB se ajusta a la demanda de Bruselas a los estados miembros de la Unión Europea y a la posibilidad de que algún día Chequia intente entrar en el euro. De hecho los criterios de Maastricht imponen un límite del 60% del PIB para la deuda pública.

El presidente de la Comisión Presupuestaria de la Cámara Baja, el socialdemócrata Václav Votava, considera que el país no ganaría nada con aplicar mayor disciplina de la imprescindible.

Václav Votava, foto: archivo de la Cámara de Diputados de la República Checa
“Creo que cumple completamente las exigencias del derecho europeo y no veo motivo para ser más papistas que el Papa. Por supuesto, no se trata solo de cumplir las demandas de la Unión Europea. El Gobierno prometió que sería responsable económicamente, y de hecho por primera vez desde los años 90 se ha reducido la deuda pública. ¿Por qué deberíamos imponernos medidas más restrictivas?”

Votava recordó asimismo que cuando Miroslav Kalousek fue ministro de Finanzas hace tres años se planteó una Constitución Financiera con un límite para la deuda del 40% del PIB, y que ese mismo gobierno no respetó su propia propuesta. Actualmente la deuda checa es del 43% del Producto Interno Bruto.

Aun así la oposición tratará de endurecer la propuesta actual, introduciendo por ejemplo que cuando la deuda llegue al 50% del PIB, el Gobierno tenga que enfrentarse a una moción de confianza en el Parlamento.