Cerveza, el tesoro nacional en manos del poder global
Grandes conglomerados internacionales dominan por completo la producción global, absorbiendo a históricas marcas locales y dejando fuera del top 40 de productoras a países con una tradición cervecera como la checa en un mercado cada vez más concentrado.
De sobra es sabido que Chequia presume de una de las tradiciones cerveceras más históricas, reconocidas y veneradas a nivel mundial. Esto no es ninguna novedad, pero sí lo es, y bastante sorprendente, el hecho de que el país esté de nuevo fuera del top 40 de mayores productoras de cerveza del mundo durante el pasado año 2024. Un dato muy llamativo, aunque algo mentiroso y que esconde lo que a día de hoy es ya toda una realidad: la bebida nacional, además de parte de la cultura checa, es un sector concentrado y en manos de solo unos pocos.
Así, según el informe "Top 40 Breweries 2024" de Barth Haas, una de las mayores productoras globales de lúpulo, la producción de cerveza continúa su concentración en manos de grandes grupos multinacionales que dominan este ranking de las 40 mayores productoras.
El líder indiscutible sigue siendo el grupo estadounidense-belga Anheuser-Busch InBev, con una producción cercana a los 500 millones de hectolitros y que controla marcas emblemáticas como Budweiser, Corona, Beck's, Hoegaarden o Leffe. Le sigue en segundo lugar Heineken, con más de 240 millones de hectolitros, y en tercera posición aparece la asiática China Resources Snow Breweries, con casi 110 millones de hectolitros. Solo estas tres compañías representan la mitad de la producción de todo el ranking.
Ya en cuarta posición aparece otra firma europea como la danesa Carlsberg, con poco más de 100 millones de hectolitros, mientras que la estadounidense Molson Coors es quinta con unos 80 millones de hectolitros.
Más allá de esto, destacan también los resultados de Alemania, otro de los históricos bastiones de la cerveza europea y que cuenta con seis grupos cerveceros en la lista. El Grupo Radeberger encabeza a las cerveceras alemanas, ocupando el puesto 23 con una producción de algo más de 10 millones de hectolitros, seguida por TCB Beteiligungsgesellschaft en el pusto 28, el Grupo Oettinger en el 30, Paulaner en el 31, Krombacher en el 32 y Bitburger en el 33.
¿Y Chequia?
También llama la atención el retorno de las cervecerías rusas. Baltika, la cervecería más grande de Rusia, regresó al puesto 12 después de ser nacionalizada y desvincularse de su antigua matriz Carlsberg. Por su parte, OPH United Breweries, formada tras la adquisición de las operaciones rusas de Heineken por el grupo local Arnest, ocupa el puesto 24 de una lista donde hay incluso representación de Chile (CCU, en el 17), España (San Miguel, en el 18; Damm, en el 22 y Estrella Galicia en el 36º) o Vietnam (Saigon Beverage, en el puesto 21).
Entonces, ¿qué hay de Chequia y por qué el país no cuenta con representación en este top 40? La respuesta es sencilla, basta con echar un vistazo al mercado y la estructura empresarial checa, y es que la cerveza es un tesoro nacional manejado por unos pocos a nivel global.
Así, las mayores productoras de cerveza checas forman parte de estos mencionados grandes conglomerados que dominan el sector. Empezando por Plzeňský Prazdroj, el mayor productor checo, este está integrado en el grupo británico SABMiller, parte de la mencionada líder mundial AB InBev. Con marcas como Pilsner Urquell, Gambrinus, Radegast y Velkopopovický Kozel, su producción se contabiliza dentro del total de la propia AB InBev. Lo mismo sucede con la segunda, Pivovary Staropramen, propiedad del grupo norteamericano Molson Coors y con marcas como Staropramen, Braník y Ostravar, y la tercera, que es la filial checa de Heineken. Hay que irse hasta los casos de Budějovický Budvar, empresa estatal checa, y el Grupo Pivovary Lobkowicz para encontrar algunos de los pocos grandes productores aún en manos checas.
La industria cervecera nacional produjo el pasado año poco menos de 21 millones de hectolitros, mientras que la producción total de las 40 mayores empresas del ranking ascendió a 1639 millones de hectolitros.








