Caos en el arranque de los trenes españoles Talgo de Leo Express

El inicio de las operaciones internacionales con trenes españoles Talgo por parte de Leo Express se vio marcado por graves complicaciones durante uno de los fines de semana más transitados del año. La compañía lanzó nuevas conexiones entre Praga, Bratislava y Prešov este 30 de abril, pero el estreno estuvo acompañado de retrasos de varias horas, cancelaciones y la retirada de dos de las tres unidades en servicio, afectando a miles de pasajeros.

Los trenes, adquiridos a la empresa estatal española Renfe (accionista mayoritario de Leo Express), son unidades reacondicionadas de varias décadas de antigüedad que requieren locomotoras externas para su funcionamiento. Sin embargo, problemas técnicos, fallos en los servicios a bordo y limitaciones logísticas, como la necesidad de repostar combustible para los sistemas internos, provocaron importantes interrupciones.

Las quejas de los usuarios no se hicieron esperar, denunciando condiciones deficientes y falta de información. Entre las incidencias reportadas por los viajeros destacan puertas que no se abrían, baños fuera de servicio y la ausencia de servicios básicos como agua o restauración a bordo. Algunos pasajeros denunciaron también que, pese a tener billetes comprados con antelación, no pudieron subir a trenes completos o vieron sus conexiones canceladas a última hora, lo que generó fuertes críticas en redes sociales.

La empresa reconoció las dificultades iniciales y aseguró que trabaja para corregir los fallos lo antes posible. Mientras tanto, la situación pone en duda los planes de expansión internacional anunciados por la compañía, que aspiraba a extender sus servicios a otros países de Europa central y oriental.